MÁS COLFUTUROS

MÁS COLFUTUROS

En días pasados el Veedor del Tesoro tomó una decisión que nos llena de consternación y asombro y que llama la atención sobre el peligroso rumbo político que ha decidido tomar el señor Jorge García Hurtado. Luego de admitir que al investigar concienzudamente a Colfuturo, la conclusión a la que había llegado su despacho era que no se habían destinado recursos para campañas electorales , el Veedor ordena que la entidad una fundación de carácter mixto en la que están los poderosos grupos económicos del país y las más grandes empresas públicas devuelva los dineros de origen estatal que ha recibido. Ello, porque según el Veedor, esos aportes no tienen sustento legal.

27 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Si eso fuera cierto, la asociación entre el Estado y los particulares habría llegado a un tristísimo final. Lo cual sería muy grave en tiempos en que el Estado abandona algunos sectores para poder concentrarse en otros que le resultan prioritarios.

Pero lo grave es que el argumento del Veedor no es cierto.

Tanto la Procuraduría como la Contraloría habían ya fallado sobre este asunto. La primera exoneró de cargos a los representantes del sector público al encontrar que tenían facultad para concurrir con el sector privado en la constitución de fundaciones de carácter mixto, que existía marco legal para llevar a cabo tales aportes, que no eran auxilios ni donaciones, y que las sumas entregadas se encontraban en la Ley Anual del Presupuesto.

La segunda reitera el fallo de la Procuraduría, que encuentra que la constitución de Colfuturo está ajustada a la ley.

Aclaradas la legalidad y la transparencia en el manejo de los dineros públicos y privados que están a su cargo, no era sino observar quiénes constituían la Junta, para saber que se trata de una entidad de la mayor respetabilidad. Quizá la única en que no existe pugnacidad alguna entre los distintos grupos económicos. El Sindicato Antioqueño, los empresarios del Valle, entre tantos otros, constituyen en Colfuturo, sin duda, la Junta Directiva más importante del país.

Ahora el Veedor toma una decisión que constituye una nueva extralimitación de sus funciones. El fue designado Veedor para revisar que los dineros públicos no sean utilizados en las campañas políticas, no para ser tercera instancia en los procesos de vigilancia administrativa.

Pero su acto no parece ser una simple extralimitación, sino un acto político. Es de todos conocido que el Veedor es un representante del alvarismo. Al comunicar su última resolución el día en que se iniciaban las vacaciones judiciales, buscaba que Colfuturo no pudiera defenderse. Pero la entidad ha decidido defenderse.

Eso nos parece apenas justo. Porque el país no sólo no quiere que se termine Colfuturo, sino que requiere aún más Colfuturos, para que el Estado y los grupos económicos se sienten en armonía a pensar con verdadero altruismo en el futuro de Colombia.

Hablábamos en editorial anterior de la necesidad que tiene Colombia de pensar en grande, muy en grande. Y Colfuturo, con una Junta Directiva de la que nadie osa dudar, es un proyecto de importancia vital para los próximos años. Le va a servir no al presidente Gaviria o a determinadas empresas. Pero sí contribuirá, con el personal que prepare, a la creación de una nación que comienza a despegar y necesita pilotos, muy buenos pilotos en los puestos más importantes de la industria y el comercio y todas las actividades, aun las políticas.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.