El secreto lenguaje del cuerpo

El secreto lenguaje del cuerpo

¿Se ha fijado en cuántos gestos hace en un día? ¿Cuántas veces mira de reojo a esa persona que le gusta? ¿Cuántas veces usa sus manos para apoyar las frases que dice? ¿Cómo establece barreras con su cuerpo para evitar a aquellos que no le agradan?

26 de enero 2008 , 12:00 a.m.

Martin Lloyd-Elliot, consejero, psicoanalista y psicoterapeuta del Instituto Londinense de Sexualidad Humana, investigó sobre el tema e hizo una recopilación de lo que él llama los secretos de seducción del lenguaje corporal.

Según él, buscar a quién amar y que nos ame ocupa buena parte de nuestros pensamientos y muchos acercamientos terminan en malentendidos, porque no logramos interpretar las señales que nos envían, o no somos conscientes de las que enviamos.

Dice el experto que si se quiere tener éxito en la lectura del lenguaje de seducción corporal, cada quien debe hacerse consciente de su propio comportamiento, jugar con sus fortalezas, ser realista, analítico, sensible y fíjarse en los detalles. El autor dice que el propósito de su libro no es dar poderes mágicos de seducción. “Usted no necesita magia, ya que tiene a su disposición una selección de sentidos, de cada uno de los cuales está utilizando solo la mitad o incluso menos. Vista, tacto, gusto, oído, olfato y, claro su sexto sentido: radar, intuición, reacciones viscerales, todos ellos tienen un rol primordial por jugar”. Aquí, algunos consejos:.

LA BARRERA IMAGINARIA ENTRE DOS PERSONAS.

Todas las personas tienen su espacio íntimo y personal al que solo son bienvenidas aquellas personas con las que tienen vínculos estrechos.

Permitir a alguien estar lo suficientemente cerca para tocar cualquier parte del cuerpo requiere un alto grado de confianza.

Sea respetuoso con las señales que le da la gente. Si usted se aproxima y alguien da un paso atrás es porque le está pidiendo más espacio para sentirse cómoda.

No es aconsejable entrar en el espacio de otra persona desde una posición de poder. Por ejemplo, si un hombre está sentado en un escritorio, de manera inconsciente va a sentirse agredido o retado si una mujer entra en su espacio personal y permanece de pie. Y si una mujer está hablando por teléfono y un hombre invade su territorio con un maletín, una taza de café o un documento en su escritorio, no producirá ningún tipo de atracción.

En cambio, si el hombre indica con sus manos o con la expresión facial que le gustaría acercarse y el permiso le es concedido con un gesto o una sonrisa, van a sentirse en el aire.

EN UN BAR, LA CLAVE ES SONREÍR.

La escena es típica. Dos personas se conocen en un bar.

De pie, apoyando uno de sus brazos en la barra, están el hombre y la mujer que hacen un primer contacto visual, seguido de un cruce de palabras y una sonrisa.

“Cuando la presencia del otro está más allá del alcance de nuestras manos, todos nos sentimos cómodos con los extraños”, dice Lady-Elliot.

Cuando existe interés entre las dos personas, una de las dos se mueve hacia el espacio personal de la otra, usualmente dando señas de interés, como inclinar la cabeza hacia un lado o elevar el hombro con coquetería (en el caso de las mujeres).

Los hombres desplazan su rostro de manera que sus ojos queden al mismo nivel de los de ella.

» HOMBRES: Eviten sentarse o pararse justo al lado de una mujer, al menos inicialmente. Las mujeres suelen sentirse más relajadas si un hombre se acerca a ellas de frente, no desde atrás o lateralmente. Una vez que se ha establecido el contacto, van a sentirse más cómodas si el hombre se mueve hacia un lado para continuar la interacción.

» MUJERES: No aborden a un hombre frontalmente; ellos encuentran esto potencialmente amenazante y retador. Abórdelo lateralmente y luego, lentamente, muévase alrededor para verlo de frente, si lo que desea es encender el romanticismo.

cuestión de tacto.

Las mujeres toleran la invasión de su espacio por otras mujeres en un grado mucho más alto que de los hombres.

En comparación, los hombres perciben el acercamiento de otro hombre como altamente amenazante y competitivo o como sexual.

Cuando un hombre se acerca al espacio personal de una mujer, sin haber sido invitado, la ausencia de señales no verbales amistosas la hará sentirse amenazada. Si una mujer se acerca al espacio de un hombre, él, con altas probabilidades, va a verlo como un avance sexual no verbal.

Según el libro, si una mujer se acerca lo suficientemente a un hombre como para que la bese, probablemente lo intentará.

Que lo imiten es muy buena señal.

Cuando alguien se siente atraído por otro es porque siente que se parece o anticipa que se van a complementar el uno al otro.

Durante las fases iniciales de un encuentro romántico, automáticamente se resaltan las cosas que tienen en común.

Eso se expresa con ecos posturales y comportamientos de espejo.

El eco se da cuando una persona adopta una postura y la otra la imita entre 5 y 50 segundos después. Si quiere saber si alguien está interesado en usted, envíe una fuerte señal siguiendo sus movimientos.

La habilidad está en hacer eco de la postura del otro sin imitarlo exactamente. Controle qué tan interesada está una persona en usted cambiando su posición y observando si lo imitan. Entre más lo sigan, más interesados están.

Si quiere saber si alguien se siente atraído por usted, fíjese en las siguientes señales: En las mujeres, hay contacto visual directo, trata de estar frente a usted, cruza las piernas, sus rodillas apuntarán hacia él, sonríe con frecuencia y se toca el pelo, el rostro o los muslos.

Los hombres demuestran interés poniéndose al mismo nivel de las mujeres para que sus ojos queden a la misma altura.

Ellos asumen una postura corporal abierta, con las palmas de la mano apuntando hacia ella y haciendo presencia en su espacio íntimo con su manos o algún objeto.

En un evento social, si la persona que usted quiere que lo invite a entrar en su espacio personal está sentada, baje sus ojos a un nivel que le permita encontrarse con los de él o ella.

Los ojos y la boca son fundamentales para las señales sexuales no verbales.

OCHO CLAVES SI QUIERE CONQUISTAR CON EL LENGUAJE CORPORAL.

El secreto al abordar a otro está en crear un efecto íntimo en el espacio del otro, pero sin incomodar.

Los gestos abiertos y las sonrisas de bienvenida son ideales para atraer a una persona. Ensaye gestos corporales para crear un territorio de límites abiertos hacia el cual alguien pueda sentirse atraído.

Si decide invadir el espacio de otro, debe moverse lenta y amablemente, intercambiando breves ráfagas de contacto visual con otras de ojos bajos, marcadas por una sonrisa simétrica y pequeños movimientos que infundan valor y consentimiento cada cinco o diez segundos. Mantenga sus manos abiertas y expresivas.

Cuando hable, haga preguntas, escuche las respuestas, sea positivo, halagador, cálido y haga cumplidos acerca de los otros, sus gustos, su casa; los otros deben saber que sus palabras van realmente dirigidas a ellos.

Las sonrisas producen sonrisas. Si logra que alguien se abra con una sonrisa, su lenguaje corporal y sentimientos inconscientes pronto seguirán.

Cuando a un hombre le atrae una mujer, generalmente adopta la ‘postura de vaquero’, las manos en los bolsillos, apuntando su entrepierna hacia adelante.

Las mujeres suelen establecer contacto con los pies, las manos o roces ligeros. Sus manos, en posición abierta. Los brazos, ligeramente hacia atrás empujando sus senos adelante.

La auténtica atracción se refleja en una mirada intensa y una sincronía de los movimientos y los ánimos

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