LO SECUESTRARON, CUANDO VENÍA DE FINCA DE RECREO

LO SECUESTRARON, CUANDO VENÍA DE FINCA DE RECREO

El ejecutivo del grupo industrial Ardila Lulle, Carlos Upegui Zapata, fue secuestrado el domingo 22 de agosto por delincuentes del Frente XXII de las Farc. Upegui se desplazaba por la vía que conduce de Cachipay (Cundinamarca) a Bogotá. Viajaba en compañía de su esposa y tres escoltas.

26 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

El secuestro ocurrió a las 9 de la noche en el sitio conocido como La Escalera, en la vereda Servitá. Un grupo de entre 15 y 20 subversivos interceptó el vehículo blindado en que se movilizaba el industrial y un carro escolta en que viajaban dos de sus guardaespaldas.

Los dos escoltas fueron reducidos por los captores, mientras uno de los delincuentes se aproximó hasta el carro de Upegui.

El guerrillero le ordenó al industrial que descendiera del vehículo, pero este, según el relato de un testigo, contestó: No, yo no me bajo .

De inmediato, uno de los secuestradores grito: Nosotros lo hacemos bajar , y colocó sobre el vidrio blindado del automotor el cañón de un fusil.

Ante la amenaza, Upegui abrió la puerta del vehículo blindado y varios delincuentes abordaron el carro y le ordenaron al conductor que se dirigiera a Bogotá. Los escoltas fueron amarrados a un árbol, cerca al lugar de los hechos.

El grupo de secuestradores siguió por la carretera a Bogotá hasta un lugar cercano a Zipacón, donde obligaron a bajar del vehículo a Upegui. Allí, liberaron a la esposa del industrial y a su conductor.

Según el servicio secreto de la Policía, cinco mujeres habrían participado en el secuestro del industrial.

Voceros oficiales dijeron que el secuestro de Upegui sería parte de una estrategia terrorista del Estado Mayor de las Farc orientada a atacar a la clase industrial y empresarial del país.

Así, ante el secuestro de Upegui, la Organización Ardila Lulle no tuvo otra alternativa que advirtir que no accedería a las eventuales pretensiones económicas de quienes plagiaron a su ejecutivo.

Al respecto, el comunicado que siguió al secuestro de Upegui advirtió: La Organización Ardila Lulle considera necesario aclarar que no pagará ningún rescate, porque ello no solo sería una violación de la ley, sino porque, además, eso convertiría a todos los funcionarios de los grupos económicos en objetivos de la delincuencia .

Las cifras En noviembre, la cantidad de personas secuestradas por la delincuencia común y organizada llegó en el país a 872, de acuerdo con un registro del servicio de inteligencia de la Policía Nacional.

El número de secuestros, sin embargo, podría ser mayor porque, según voceros policiales, sus estadísticas sólo incluyen los casos de plagio denunciados ante las autoridades.

Entre los secuestros más violentos que se presentaron en 1993 se recuerda el del ex cónsul italiano Giuseppe Guariglia, plagiado por las Farc el 9 de julio y quien falleció en poder de sus captores.

Las Farc también secuestraron el 6 de septiembre al industrial Giovanni Sessana Vitaly, y el primero de noviembre, al gerente de almacenes Jhorman, José Sacristán Noguera.

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