BRÚJULA

BRÚJULA

23 de enero 2008 , 12:00 a.m.

Freno de mano .

El pie pasó del acelerador al freno. Así se podría describir la coyuntura por la que atraviesan las ensambladoras colombianas, después de que el Gobierno de Venezuela diera a conocer el listado con las cuotas de importación global de vehículos para el 2008. Y es que según el Ministerio de Industrias Ligeras del vecino país, el tope para la entrada de automotores hechos en el extranjero a ese mercado es de 219.620 unidades, unas 150.000 menos que las registradas en el año que acaba de terminar.

La razón de la decisión es la voluntad de la administración chavista de estimular la producción nacional en un país que en el 2007 compró casi medio millón de autos, pero cuyo crecimiento ha sido suplido por los fabricados afuera. Así las cosas, es evidente que las plantas que tienen sede en Colombia y cuyas ventas ascendieron a cerca de 60.000 automóviles en Venezuela, verán truncados sus planes de expansión. El problema, sin embargo, es que todavía las cifras precisas están pendientes de una definición, pues multinacionales como Mazda, Renault o General Motors recibían productos de varias latitudes, no solo de Colombia

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.