UNA FAMILIA DE PESADOS

UNA FAMILIA DE PESADOS

Un equipo de físicos rusos y estadounidenses creó dos nuevas formas de un exótico elemento, y su logro revivió un eterno sueño científico: la posibilidad de fundar una familia de extraños elementos superpesados , mucho más pesados que los que existen en la naturaleza o se hayan creado en los laboratorios. Aunque este campo secreto de la investigación es un descendiente directo del Proyecto Manhattan, que creó el combustible de plutonio para las bombas atómicas, probablemente no tendrá aplicaciones prácticas, dicen los científicos involucrados.

26 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

El objeto es puramente científico: explorar los últimos límites de la materia elemental, más allá de todo lo que se ha visto hasta la fecha. El entusiasmo se concentra en un elemento provisionalmente denominado Elemento 106, un elemento artificial que fue creado por primera vez en 1974 por Albert Ghiorso y sus colegas en el Laboratorio Lawrence Berkeley en California, utilizando un acelerador ciclotrón para golpear y fusionar los núcleos de átomos más livianos.

Hasta este momento, solamente un isótopo, o forma nuclear del Elemento 106, era conocido. Pero durante una reunión que se realizó el mes pasado en Santa Fe, Nuevo México, los científicos anunciaron que el Instituto Conjunto para la Investigación Nuclear de Dubna, Rusia, trabajando en colaboración con el Laboratorio Lawrence Livermore en California, había creado dos nuevos isótopos del Elemento 106. Todos los isótopos de un elemento tienen el mismo número de protones en su núcleo, pero diferente números de neutrones.

Una diferencia importante entre los nuevos isótopos y el original es que sobreviven durante un minuto después de ser fabricados, tiempo suficiente para ser estudiados cuidadosamente. En cambio, la versión del 106 de 1974, que contenía 157 neutrones, se desintegraba por el decaimiento radiactivo espontáneo en menos de un segundo.

La sorpresa es que los dos nuevos isótopos, con 159 y 160 neutrones respectivamente, han demostrado ser mucho más estables que el isótopo más liviano, contradiciendo a algunos teóricos que habían predicho que debían ser menos estables.

Adam Sobiczewski, un teórico nuclear polaco, había predicho que, a pesar de las formas irregulares que deben tener los núcleos de los isótopos más pesados, serían relativamente estables.

Yuri A. Lazarev y su grupo en Dubna, construyeron y operaron el acelerador que hizo los dos nuevos isótopos. El Laboratorio Lawrence Livermore, que desde la Segunda Guerra Mundial ha sido el diseñador más importante de armas nucleares de los Estados Unidos, construyó el aparato de detección usado ene el laboratorio ruso para identificar los nuevos isótopos.

Estamos bastante seguros de que nuestros colegas de Dubna crearon los isótopos , afirmó el Dr. Ron W. Lougheed, uno de los directores del equipo de Livermore. La detección se basó en las partículas alfa emitidas mientras decaían, dijo.

Lougheed, al igual que Albert Ghiorso del Laboratorio de Lawrence Berkeley y otros importantes físicos nucleares, consideran que el experimento tiene una consecuencia importante sobre el futuro de la investigación de los átomos pesados. Dado que el Dr. Sobiczewski predijo correctamente el resultado de su experimento, es posible que también tenga razón en cuanto a otra predicción: que debe ser posible crear elementos super pesados con propiedades físicas y químicas extrañas, que se mantengan íntegros durante el tiempo suficiente para ser detectados y estudiados.

Ghiorso dudó durante muchos años que los elementos superpesados pudieran crearse, pero durante una entrevista manifestó que los nuevos resultados de Dubna y Livermore le han hecho cambiar de opinión.

En general, los átomos con núcleos muy pesados, y especialmente aquellos con núcleos que contienen proporciones inestables de protones y neutrones, tienden a separarse más fácilmente por la fisión radioactiva que los átomos con núcleos livianos y proporciones estables protón-neutrón. Los átomos inestables, tales como los del elemento radio, se dividen espontáneamente. Mientras experimentan la fisión, se dividen en fragmentos nucleares, núcleos de elementos más livianos, y emiten varias combinaciones de electrones, neutrones, núcleos de helio (llamados partículas alfa) y rayos gama.

Los científicos han identificado 92 elementos en la naturaleza, comenzando con el hidrógeno, que solamente tiene un protón en su núcleo, hasta el uranio, que tiene 92. Pero en 1940, un grupo de la Universidad de California liderado por Glenn T. Seaborg, bombardeó uranio-238 (92 protones y 146 neutrones) con neutrones, para producir uranio-239, que se degrada espontáneamente en neptunio-239. El neptunio fue el primer elemento fabricado por el hombre. Utilizando técnicas similares, el grupo de Seaborg siguió adelante con la creación del plutonio, el elemento artificial de la bomba atómica que destruyó Nagasaki en 1945. Seaborg recibió el Premio Nobel por su liderazgo en la creación de estos elementos.

El tercer elemento artificial, también creado por el grupo de Seaborg, fue el americio, una sustancia radioactiva con 95 protones en su núcleo (y cuyo número en la tabla periódica de elementos por lo tanto es 95). Es uno de los pocos elementos artificiales más pesado que el plutonio, para el que se encontrado una aplicación importante: es un ingrediente esencial de la mayoría de los detectores de humo domésticos.

The New York Times News Service.

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