CAMPEONES EN SILLAS DE RUEDAS

CAMPEONES EN SILLAS DE RUEDAS

Cuando ví acercarse a los dos hombres me bajé del carro con el revólver en la mano. Estaban a menos de 50 metros. Me fui de frente y les grité alto, policía!. Pero ellos dispararon primero. Reaccioné después de oir el primer balazo. Desde el suelo descargué totalmente mi revólver de dotación. En ese momento yo ya tenía tres tiros en el cuerpo. Un compañero trató de leventarme. Ayúdese!... ayúdese!, gritaba...yo no sentía nada de la cintura para abajo.

26 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

El me arrastró y me metió en un carro. Eso ocurrió hace unos 15 meses en una calle de Patio Bonito.

En el hospital de Kennedy me amarraron con correas a una tabla y me aplicaron suero. Yo no perdí el conocimiento en ningún momento. Una enfermera alcanzó a decir: este no alcanza a llegar.

Pero llegué vivo al hospital de la policía y permanecí como dos meses casi sin poder moverme. A los pocos días de haber sido internado un doctor me dijo: Luis Alberto, usted no va a poder caminar. Va a quedar en silla de ruedas.

-Eso es lo que dice usted, pero vamos a ver, le respondí yo, animado por la presencia de mi familia. Sin embargo, cuando quedé solo con mi esposa lo único que hice fue llorar.

A la casa llegué como el dos o tres de diciembre del año pasado. Y a los cuatro meses ya estaba dedicado al deporte. Todos lo miércoles pasaba un bus de la Policía a las nueve de la mañana para llevarnos a jugar baloncesto a la Escuela de Carabineros.

Apenas ibamos cinco. Todos en silla de ruedas. Ahora entrenamos 17. Me dediqué completamente al deporte y a colaborar en las actividades de la Fraternidad de Discapacitados Físicos de la Policía Nacional, Frapon. Ahora soy coordinador Nacional de deportes de ese organismo y participé en basquetbol, atletismo y tiro en las últimas olimpiadas. El deporte es lo que más me ha ayudado, después de mi esposa y de mis cuatro hijas, porque si no, yo no se que hubiera pasado. Hay casos terribles. Fíjese: la Policía le adjudicó una casa a un agente que quedó en silla ruedas. Este la escrituró después a nombre de su madre, y un día el hombre salió al patio y se pegó un tiro .

A otro policía le pasó que fue a visitar a un compañero que había quedado parapléjico. El enfermo le dijo: oiga, compró revólver?, déjemelo ver. El hombre tomó el revólver, lo miro un instante y se disparó en la sien delante del compañero.

Hace como dos semanas no más, fui a visitar a un muchacho que quedó parapléjico hace poco. Me dijo que había pensado cosas malas, quitarse la vida... pero lo convencí de él tiene tres hijos y una esposa por los cuales salir adelante. Ellos le creen más a uno que está en silla de ruedas que a uno que camina.

A mi me ayudó el haber sido deportista desde muchacho. Fui campeón nacional aficionado de boxeo, en walter ligero, y gané dos medallas de bronce en campeonatos latinoamericanos en Brasil y Bolivia hace unos doce años. Y, siendo policía, fui entrenador en la escuela de boxeo de las Fuerzas Armadas.

Este año también me gané un trofeo en una carrera en el barrio Kennedy.

Los primeros cuatro meses fueron los más duros. Por las mañanas iba a terapia y en la tarde comencé a organizar una miscelanea con la ayuda del general Enrique Montegro. Tambíen rifé la moto, una Yamaha 175, porque ya no me servía para nada.

Yo creo que tengo muchas cosas para dar. Mi meta es ir a los panamericanos de Pereira el próximo año y a las olimpiadas de atletismo en Canadá. Lo que pasa es que la sociedad lo aisla, como si uno ya no sirviera para nada.

Mire, en el acta de retiro de la policía dice que tengo una merma del ciento por ciento de mis capacidades. Y yo se que no es así, yo estudié dactiloscopia e hice un curso en Estados Unidos para protección de dignatarios.

Yo digo que en la policía hay muchos trabajos, en las oficinas o en los laboratorios, que uno todavía puede hacer, porque yo digo que mis piernas no me sirven, pero tengo mi cabeza buena . Qué es Frapon? Con abrazos y lágrimas concluyeron las primeras olimpiadas para límitados físicos organizadas por la Fraternidad para Discapacitados Físicos de la Policía Nacional, Frapon.

Unos 150 deportistas de doce clubes de Bucaramanga, Bogotá, Medellín, Huila y Cali participaron en tiro, natación, baloncesto y atletismo. Frapom nació hace 15 años con el objetivo de rehabilitar integralmente a los miembros de la policía afectados por limitaciones físicas, y que no reciben una atención adecuada por parte de esa institución.

La entidad se sostiene con los aportes de 2.680 afiliados de todo el país, entre los que figuran viudas y huerfanos de policías discapacitados. El mayor retirado, Jorge Rozo Villalobos, dice que el 90 por ciento de los limitados físicos de Frapom han sido heridos en la lucha contra la guerrilla y el narcotráfico.

Cada año, esa organización sin ánimo de lucro organiza el Politón, un evento en el que se mezclan actividades deportivas, culturales y sociales.

El sargento segundo de la Dijín, Luis Alberto Snchez Nincon, quien relata su testimonio, ocupo un segundo y dos cuartos lugares en las pruebas de atletismo y tiro y su equipo ocupo el quinto lugar en baloncesto.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.