DESDE EL LUNES CIRCULA MONEDA DE $ 500

DESDE EL LUNES CIRCULA MONEDA DE $ 500

MONEDA DURA Guacari El Banco de la República presentó ayer la moneda de 500 pesos que entrará en circulación este 27 de diciembre. Lleva impresa la imagen del samán de Guacarí, población del centro del Valle del Cauca. La aparición de la moneda tiene sus fines prácticos en la medida que sufre menos deterioro que los billetes, aunque también es una señal de pérdida del poder adquisitivo del peso como consecuencia del proceso de inflación. Al tiempo, se acelera la desaparición de los billetes de cien.

24 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

La primera emisión será de cien millones de piezas, durante el primer año. Según el Banco de la República, con esta moneda se facilitarán las transacciones comerciales.

Por primera vez, la moneda tiene dos metales básicos y dos colores. El centro o núcleo es amarillo, con un 96 por ciento en cobre; seis por ciento aluminio, y dos por ciento níquel.

El borde o corona, de color plateado, tiene un 65 por ciento en cobre, 20 por ciento zinc y 15 por ciento níquel. Fue acuñada en la Casa de la Moneda de Ibagué, con diseño del maestro David Manzur. El anverso lleva la imagen del samán y el reverso el valor.

El acto fue presidido por la alcaldesa Dilian Francisca Toro Torres y el gerente del Banco de la República, en Cali, Rafael González Zamorano, quien dijo que se busca hacer conciencia en la necesidad de preservar el medio ecológico.

Guacarí, a 60 kilómetros de Cali, de unas 30.000 personas y que fue exaltado este año como el municipio más pacífico del Valle del Cauca, es reconocida por el samán, que alcanzó los 80 metros de extensión en sus ramales, cubriendo la totalidad del parque principal. Eran necesarios nueve hombres con los brazos extendidos para alcanzar su diámetro en el tronco.

Tres días de duelo fueron declarados el 14 de agosto de 1989 cuando el frondoso árbol, después de 75 años, se vino al suelo afectado por una extraña enfermedad conocida como novia del arroz o palomilla , que debilitó su fortaleza.

Para los nativos bugaes, guacaríes, sonsos y pijaos que habitaron la zona, el samán, al que denominaban totujandi, era un árbol sagrado en el cual habitaba la diosa Huakar, venerada protectora, que se encarnaba en una inmaculada garza blanca.

Como en el totujandi se posaban las garzas blancas cuando volaban asustadas por los gritos guerreros de los indios, el árbol fue tomado como sagrado y en él se refugiaban los nativos heridos o perdedores y no eran atacados una vez llegaban a uno de estos árboles, considerados los de mayor tamaño en Suramérica.

Al poco tiempo de su muerte, otro samán de unos 20 metros fue trasladado, pero a los pocos días murió. Ahora, el samán se inmortaliza en la moneda de 500 pesos acuñada por el Banco de la República mientras que otros cinco árboles crecen de nuevo en la plaza.

El Banco de la República dijo que este es un testimonio de esfuerzo y amor por la naturaleza, por lo cual le rinde un homenaje al acuñar las monedas. Este ejemplo debe desbordar las fronteras del municipio templado del Valle, para extender la pedagogía ecológica .

CON QUINIENTOS PESOS, ALMUERZO CON HUESO PELAO Tan pronto supo que los billetes de 500 pesos van a desaparecer, y que a partir del 27 de diciembre circulará, en su lugar, una moneda, mezcla de tres metales y con un legendario árbol, doña Cecilia, pola en mano , se buscó uno en sus bolsillos.

Para qué? , le preguntó su etílico acompañante, grueso como ella y también de bluyin. Pues para guardarlo. No ve que mañana ya será una reliquia. Y las reliquias con el tiempo valen mucha plata , le respondió ella, contenta de haber encontrado lo que buscaba.

Para doña Ceci , una mujer no mayor de 35 años, el hecho de que desaparezcan los billetes y vengan las monedas no es nada nuevo. Lo ha vivido varias veces en su corta vida.

Los mayores de 60 años, en cambio, inmediatamente conocen la noticia, entornan los ojos, miran al cielo y la memoria empieza a funcionar: hace años comenta don Pedro Díaz, entraba uno a un café, se tomaba un tinto y se fumaba un pielroja. Todo por sólo cinco centavitos .

Don Darío Urdinola, un paisa de 71 años, habitual visitante del café El Pasaje, a un costado de la Plazoleta del Rosario, en Bogotá, dice que hace más de 30 años se compró, con 500 pesos, dos vestidos de paño inglés en la Sastrería Rafael Arango R. de Medellín, con camisa y zapatos y sombrero y todo... .

Hoy, con 500 pesos, don Héctor Hernández, propietario de la barberia Moderna, en el barrio Egipto, le peluquea a usted media cabeza, porque aclara el corte completo vale 1.200 pesos .

Bizcochos a cinco A la pregunta recuerda usted qué podía comprar hace 30 ó 40 ó 50 años con 500 pesos? , don Chucho, ilustre lustrabotas de un diario capitalino, lanza un uf largo y ahogado y dice que un mercado completo que le alcanzaba para toda la semana.

De barba rala y canosa, un quepis azul de celador y con sus dos cajas repletas de cepillos y betunes bajo el brazo izquierdo, don Chuchito comenta, para rematar, que hace 10 años almorzaba con diez pesos .

Las respuestas difieren de unos a otros. La gente mayor sólo sabe que la vida, cada vez más rápido, se va encareciendo. Pero ignoran desde cuándo comenzó la elevada.

Hace 40 años, en el barrio Tunjuelito, una vara de tierra valía dos pesos con treinta centavos. Hoy cuesta diez mil pesos , anota don Guillermo Muñoz.

Carlos Bernal, pensionado de la Empresa de Teléfonos de Bogotá, agrega que hace tiempo, no sé cuántos años con exactitud, yo acostumbraba a comprar unos bizcochitos de cinco reales, y una mogolla con una panelita de leche me valían un centavo .

La otra cara de la moneda la cuenta don Edilberto Tocarruncho, para quien, con 500 pesos, puede comprar, hoy, una libra de papa, media de arroz y 100 pesitos de hueso pelado .

Apenas pa no aguantar hambre; pero el estómago se cansa de que le echen todos los días lo mismo, sumercé .

Es cierto complemente doña Clementina de Peña, vendedora de frutas. Ahora 500 pesos no alcanzan sino para hacer una mazamorra de hueso para dos personas .

Cuando don Julio Prieto decidió montar un granero, hace 35 años, sólo le bastaron 12 billetes de 500 pesos (6 mil pesos), para llenar su local, de 12 por 4 metros, de todo lo imaginable.

Hoy, doña Leonor le vende a usted, con 500 pesitos, media libra de chocolate y doscientos pesos de pan para un desayuno sin changua ni huevo , o una libra de arroz y una de manteca para el almuerzo ( pero me queda debiendo 100 pesos ).

O si le gusta la pola , como a misiá Ceci, la gordita, puede ahorrarlos...

Le alcanzan para ir al baño diez veces, si decide departir con sus amistades, al son de la chicha, en la tienda de doña Leonor, la que vive en el barrio Girardot, en una curvita.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.