El océano es un gran campus

El océano es un gran campus

Cuatrocientos estudiantes de 35 nacionalidades recorren desde el pasado 2 de enero las principales ciudades del mundo y reciben clases sobre las olas a bordo de un gran transatlántico.

20 de enero 2008 , 12:00 a.m.

The Scholar Ship es una envidiable travesía de cuatro meses, en la que conviven universitarios y profesionales.

Partieron desde Hong Kong para llegar en abril a Amsterdam y, por estos días, van rumbo a Shanghái (China). Después visitarán puertos de India, Sudáfrica, Seychelles, Tailandia, España, Turquía y Portugal (ver mapa).

Pero no solo van de paseo: mientras lo hacen, estudian sobre conflictos y negocios internacionales, comunicación, desarrollo sostenible, medio ambiente, arte, cultura y estructuras globales. Quieren demostrar que no hay nada más universal que el mar y que el océano es su campus.

“La idea es que los estudiantes conozcan el mundo, pero también que lo entiendan. Por eso, en cada puerto realizamos diversas actividades, durante paradas que, en ocasiones, superan los siete días”, explicó Jennifer Ewald, directora de esas actividades.

La experiencia está dirigida a estudiantes de pre y posgrado de 20 a 30 años y les permite conocer líderes y artistas de las regiones que visitan, museos, teatros e instituciones gubernamentales.

Esta Babel flotante se le ocurrió en los años 90 a Joseph Olander, quien se asoció con la naviera Royal Caribbean y luego unió a universidades de China, Ghana, Australia, México, Estados Unidos, Reino Unido y Marruecos.

En el barco van también profesores enviados por estas universidades, que hablan varios idiomas. Tienen a su disposición laboratorios, 15 salones,un auditorio y un Centro de Recursos del Aprendizaje.

Arturo Pelayo, un joven de Illinois (Estados Unidos), estuvo en el viaje inaugural, que partió en septiembre pasado, y conoció, entre otros países, Grecia, Panamá y China. Desde la red social Facebook, se cuenta que fue una de las mejores experiencias educativas que ha tenido.

Cuando llegó a Panamá, por ejemplo, recorrió un tramo del antiguo Camino de Cruces, la ruta obligada durante la época colonial para cruzar del Pacífico al Atlántico y precursora del actual Canal de Panamá. En Ecuador hicieron investigación en las Islas Galápagos.

Inglés y 20.000 dólares .

Ir en el barco no es para nada barato. El viaje, incluyendo matrícula, alimentación, alojamiento y excursiones, sin contar los tiquetes aéreos hasta el país de partida y llegada, cuesta 20 mil dólares.

A través del Consortium of Academic Stewards, de la Universidad Macquarie en Sydney (Australia), otorgan becas que descuentan cinco mil dólares a estudiantes con altos niveles de inglés y buen rendimiento académico.

“Queremos preparar a la gente joven a su vida futura en un mundo en cambio perpetuo”, dijo Olander, presidente de The Scholar Ship.

Según su organización, desde septiembre pasado han recibido solicitudes de unas 8.000 personas de 70 países.

Para ser admitidos, los estudiantes de pregrado deben haber cursado un año en sus universidades, tener un puntaje mínimo de 550 puntos en el examen de inglés Toefl. Los profesionales deben presentar su título y 580 puntos en la prueba escrita del Toefl.

Al finalizar los 109 días de travesía, los estudiantes marineros no solo quedan con la experiencia de haber surcado océanos sino que reciben un certificado de Liderazgo Intercultural y la posibilidad de transferir los créditos a la universidad de origen.

A los profesionales, además, les da la posibilidad de postularse al Master en Comunicación Internacional de la Universidad de Macquaire o elegir un certificado de posgrado en Comunicación Internacional.

Otras experiencias que ofrecen vista al mar.

La Universidad de Virginia también tiene el programa ‘Un semestre en el mar’, que es exclusivo para estudiantes estadounidenses, y que recorre México, Japón, China, India, Egipto, entre otros países.

En este recorrido, los alumnos pueden elegir entre 75 clases de diversas áreas del conocimiento. A diferencia de The Scholar Ship, en este viaje los estudiantes van mezclados con turistas a bordo.

Realiza viajes de 100 y 63 día, dependiendo de la época del año.

La escuela de navegación Izivunguvungu lleva como tripulantes a 120 estudiantes surafricanos de entre 11 y 18 años que han estado en situaciones de violencia, y les enseña a navegar. Son jóvenes que habitan en los asentamientos más pobres de Simon’s Town en Ciudad del Cabo (Sudáfrica).

El buque de bandera sueca T/S Gunilla transporta a 38 estudiantes de secundaria de ese país, a quienes les enseñan sobre navegación y trabajo en equipo.

Cuenta con 10 tripulantes, que durante nueve meses al año realiza actividades con jóvenes.

" La idea es que los estudiantes conozcan el mundo, pero también que lo entiendan. En Cada puerto realizamos actividades, durante paradas que a veces superan los siete días”.

Jennifer Ewald, Directora de progrmas en puertos

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