No permita que los trancones lo manejen

No permita que los trancones lo manejen

Dejar guardado el vehículo para las ‘vueltas cortas’, evitar parquearlo en zonas en donde se interrumpa el tráfico y realizar las gestiones bancarias en horarios nocturnos y sitios de fácil parqueo son medidas básicas del sentido común para no crear trancón.

19 de enero 2008 , 12:00 a.m.

El trancón no solo es nocivo para la salud mental: las innumerables filas indias que se arman por todas partes contribuyen con el aumento de la contaminación ambiental y auditiva, y por ello pueden llegar a afectar la salud física de quienes los padecen a diario.

Un estudio del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi Colombia) demuestra cómo el control de la temperatura del habitáculo contribuye con la capacidad de conducir y recomienda manejarla bien para llegar ‘sano y cuerdo’ a la casa.

Mucho calor La superficie del vehículo expuesta al sol, los vidrios que hacen las veces de lupa, los cuerpos de los ocupantes, los motores encendidos de los carros que circulan lentamente a lado y lado y hasta el tono de la ropa son, según Cesvi, algunos de los elementos que determinan el calor de la cabina durante los desplazamientos.

Por eso el aire acondicionado dejó de ser un accesorio de lujo en los vehículos nuevos y pasó a ser un sistema de seguridad activa.

“Es un sistema integrado que proporciona enfriamiento, calentamiento, descongelación, eliminación de neblina, filtrado de aire y control de humedad para la comodidad del pasajero –dice Cesvi–. Actualmente, más de 350 millones de vehículos lo utilizan”.

Según estos expertos, investigaciones han demostrado que, a 30 grados centígrados, las fallas en la conducción crecen en un 20 por ciento y el tiempo de reacción aumenta en un 22 por ciento cuando se pasa de 21 a 27 grados.

Por eso la temperatura óptima del habitáculo se ubica entre los 19 y los 24 grados centígrados Durante la lluvia, la visibilidad disminuye con el empañamiento y el aire acondicionado es la mejor herramienta para contrarrestar la humedad que lo produce.

Los elementos externos Otros dos factores ‘asfixiantes’ de los trancones son el humo emanado de los exhostos de lo carros y el ruido que producen motores y los pitos.

Paralelo a ellos, los vendedores ambulantes, que aprovechan el ‘cuarto de minuto’ de cada cambio de semáforo; los malabaristas, contorsionistas y demás ‘istas’ y hasta las sirenas de las ambulancias ponen a prueba al más paciente.

Una medida sencilla, pero muy efectiva, para no inhalar monóxido de carbono ni oír el pito en el oído consiste en cerrar las ventanas y cuadrar el aire acondicionado a temperatura agradable. Eso sí, teniendo en cuenta que el escape del propio vehículo esté en buenas condiciones y el humo no se cuele en el habitáculo.

Esta anomalía se hace evidente cuando se prende el auto por la mañana y se siente el olor del hidrocarburo dentro de la cabina. Paralelamente, es aconsejable usar el radio a volumen moderado (los cinco sentidos deben estar siempre sobre la vía).

Es importante crear conciencia de cuáles vehículos circulan delante a los lados y detrás del propio, esto con el fin de circular de forma adecuada y sin tratar de ‘culebrear’ entre un carril y otro.

- EN CUANTO AL VEHÍCULO… Apáguelo mientras el tráfico está quieto. Esta acción no aumenta el consumo de combustible, pero sí disminuye la contaminación.

No se pegue al pito. No por hacer ruido, el tráfico anda más rápido.

Si tiene una camioneta con ventana en la quinta puerta, manténgala cerrada.

Si la deja entreabierta, se le cuela el humo.

Cuadre los espejos de forma tal que pueda ver bien su entorno. Los choques simples aumentan al cambiar de carril.

Libere el pedal del embrague tan pronto como sea posible, así evita cansancio y desgaste innecesario de la balinera del embrague.

Si es de noche, apague luces y deje cocuyos, porque así libera carga del motor.

Mantenga el auto sincronizado, el sistema de escape en orden y con gasolina suficiente en el tanque.

Nunca juegue al ‘primero yo, segundo yo, tercero yo’… Pase y deje pasar, así el tráfico fluye más y con menos peligro.

- ¿POR QUÉ EL HUMO ES PELIGROSO? Los gases del escape se componen de hidrocarburos no quemados (que es lo que les da el olor característico), monóxido de carbono (gas supertóxico sin olor, que adormece y mata), dióxido de carbono (gas tóxico, que acalora) y óxidos de nitrógeno (muy cancerígenos), además de otros compuestos menores.

Inharlarlos a puerta cerrada provoca la muerte casi de inmediato.

- Use bien el aire acondicionado 1. Cuadre el control del ventilador en la posición de velocidad deseada.

2. Ubique las rejillas de entrada de aire, de forma tal que éste ingrese y fluya por las superiores y por las inferiores.

3. El control de temperatura debe estar señalando el color azul.

4. El control del compresor del aire acondicionado (A/C) debe estar en ‘on’.

5. El control de recirculación de aire debe estar en posición de no recirculación.

Fuente: Cesvi

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