ERASE UNA VEZ... EN LA HISTORIA

ERASE UNA VEZ... EN LA HISTORIA

La historia de Cine Colombia se remonta a 1927, cuando unos industriales antioqueños decidieron crear una empresa dedicada exclusivamente a la explotación de espectáculos públicos o cinematográficos. Entusiasmados con el creciente éxito del invento de los Hermanos Lumiere, hicieron caso omiso de las opiniones de quienes consideraban el espectáculo del cine como pasajero, intrascendente y poco confiable para inversiones serias. La idea se concretó el 7 de junio de 1927, día en que surgió a la vida jurídica la sociedad anónima denominada Cine Colombia, con capital de un millón 500.000 pesos, dividido en acciones de $10 cada una. La explotación de la exhibición cinematográfica se inició en Medellín, en la vieja plaza de toros Circo España , su primera propiedad.

23 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Con el estruendo de una sirena, se anunciaba la iniciación de los espectáculos de cine mudo, amenizados con pianos y orquestas contratadas para tal fin. La película se proyectaba al aire libre, sobre una tela templada con cuatro guaduas clavadas en el centro de la arena del viejo circo. Poco tiempo después, la plaza se cubrió con una carpa montada en estructura metálica, traida expresamente de Alemania.

Meses después, Cine Colombia adquirió la empresa del pionero Belisario Díaz, conformada por un grupo de películas mudas, el teatro Rialto de Cartagena y valiosas conexiones con los propietarios de salas cinematográficas en distintas partes del país.

Asimismo compró la empresa de cine más importante por aquella época, la de los hermanos Di Doménico, conformada por un importante grupo de películas y una serie de teatros propios en varias ciudades.

Una vez consolidada como tal, la empresa inició contactos directos con las principales productoras cinematográficas de los Estados Unidos, a través de Don Foción Soto, uno de sus más connotados dirigentes.

Cine sonoro Al iniciarse la década de los 30 se dio la transición del cine mudo al cine sonoro. Este cambio produjo un verdadero trauma económico en Cine Colombia, pues la compañía disponía de muy pocos equipos instalados en unos cuantos teatros propios en algunas ciudades; entre ellos sobresalían el Variedades de Santa Marta, el Rialto de Cartagena, el Colombia de Barranquilla, el Colombia de Cali, el Olympia de Girardot y el Junín de Medellín. El dinero producido en estas salas no alcanzaba a amortizar el valor invertido en la compra del material cinematográfico, ni el de las propiedades recientemente adquiridas.

Para seguir a la par con los cambios, Cine Colombia debió hacer grandes compras de equipos y adaptaciones técnicas que implicaron importantes desembolsos de capital. Esta innovación técnica en la industria cinematográfica coincidió con la crisis mundial en el campo económico, lo que repercutió duramente en la compañía, ya que los ingresos por taquilla disminuyeron dramáticamente, llevándola al borde de la quiebra. Gracias a la tenacidad de sus directivos de entonces y a la mística de su personal, se pudo superar la época más crítica en toda la existencia de Cine Colombia.

Camino del éxito Con el fin de adecuarse a las nuevas circunstancias, Cine Colombia tomó en alquiler los equipos parlantes de teatros que no pudieron superar la crisis, y puso en práctica novedosas ideas de mercadeo de películas, bajo la dirección de Don Jorge Isaza.

Además, la empresa no ahorró esfuerzos en la capacitación de un grupo de jóvenes técnicos, que envió a los Estados Unidos para especializarse en electricidad y cine parlante. De esta manera, Cine Colombia comenzó a enrutarse por el camino del progreso.

Con todo su personal capacitado para enfrentar las innovaciones técnicas impuestas por la industria cinematográfica, y con la puesta en marcha de nuevas salas de cine en las principales ciudades del país, Cine Colombia se convirtió en la primera empresa cinematográfica del país.

Cine Colombia formó parte del Grupo Grancolombiano por algunos años, hasta cuando se dio la crisis de esa organización. A finales de 1989, el gobierno colombiano vendió el paquete mayoritario de acciones de Cine Colombia a Mayagez S.A., empresa azucarera del Valle del Cauca con importantes inversiones en sectores como el industrial y el financiero. A partir del momento en que los inversionistas de la Organización Mayagez asumen la dirección de la empresa, Cine Colombia S.A. toma el camino de las transformaciones y de la modernización. Desarrolla numerosos e innovadores proyectos, construye nuevas salas de cine con los mejores adelantos tecnológicos, dentro de los conceptos arquitectónicos más modernos, y logra avances destacados en el servicio a sus clientes, en comodidad, buena atención, calidad técnica, y en la exhibición de todas las producciones cinematográficas de más aceptación en el mercado mundial.

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