Para que no se nos ‘crucen los cables’

Para que no se nos ‘crucen los cables’

La esclavitud a los cables, obligada por el uso de la tecnología, está en proceso de acabarse. ¿Quién no se ha jalado el pelo al mirar el enredo de cables ubicado detrás de la televisión, el decodificador de la televisión por suscripción, el grabador de VHS, DVD o DVR, el teatro casero y el computador? Sin mencionar la madeja que se forma si se tiene un punto de acceso inalámbrico conectado a una impresora y a un disco duro. Esta maraña de cables hace el panorama estético poco agradable y siempre existe el riesgo de una chispa o una variación de voltaje que mande al diablo toda esa infraestructura.

14 de enero 2008 , 12:00 a.m.

La industria está diseñando las soluciones. Las que existen en el mercado están orientadas a la recarga de aparatos móviles, como portátiles, celulares, agendas electrónicas digitales y reproductores de MP3. Esta tecnología –conectada a la red eléctrica– se compone de delgadas láminas, sobre las que se ubican los aparatos que van a cargar.

Ojalá estas soluciones lleguen pronto a los equipos de entretenimiento casero para ahí darles corriente eléctrica con un solo cable: el de la lámina sobre la que se deben colocar para que la absorban. Dichas tecnologías son muy nuevas y requieren alguna adaptación de los equipos en los que se van a usar, pero por fin se ve una solución en el horizonte.

En cuanto a los cables de datos y de transmisión de señales de video o de televisión, ya hay en el mercado algunas opciones para que todo esto fluya en forma inalámbrica. Se basa en comunicaciones sin cable de tipo Wi-fi, o de conexiones USB inalámbricas, sobre las cuales los datos fluyen a las velocidades necesarias; solo requieren el cable del adaptador inalámbrico USB al aparato receptor, sea un televisor o un PC.

* * * * Si alguna vez Colombia ha requerido unirse, es ahora y alrededor del presidente Uribe, para apoyarlo ante el pintoresco e impertinente apoyo del Presidente de Venezuela a la banda de narcoterroristas de las Farc, que a tantos colombianos inocentes ha asesinado. Por lo menos ya se sabe dónde está la zona de retaguardia del narcotráfico colombiano y, lamentablemente, es la frontera con el país hermano. Ojalá ahora no se haga realidad aquella frase famosa que dice que todo colombiano es un antipatria. ¡Ahora menos que nunca! ¡A apoyar a nuestro Presidente y a nuestras Fuerzas Militares! guisan@eltiempo.com.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.