Clara y Consuelo, 20 días de camino para llegar a la libertad

Clara y Consuelo, 20 días de camino para llegar a la libertad

Hace unos 20 días a Clara Rojas y a la ex congresista Consuelo Gónzalez de Perdomo las separaron del grupo de secuestrados con el que permanecían. Era el primer paso hacia su libertad.

11 de enero 2008 , 12:00 a.m.

Pero no fue una situación fácil, como lo reconoció ayer la propia Clara Rojas. “Fue un momento muy triste. Esa despedida de ellos fue algo muy desgarrador porque todos querían salir”, dijo.

De acuerdo con su relato, en el campamento en el que las tenían fueron entregadas a un nuevo grupo de guerrilleros que durante cerca de tres semanas las mantuvo caminando por la selva. Esa caminata terminó ayer, cuando fueron entregadas a la comisión del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y al gobierno venezolano.

La entrega fue hacia las 11 de la mañana en la vereda La Paz, zona de El Retorno, a donde llegaron los dos helicópteros que dos horas antes habían aterrizado en San José del Guaviare procedentes de Venezuela.

Allí los guerrilleros, entre los que abundaban las mujeres jóvenes, hicieron la entrega oficial al CICR.

Las dos mujeres aparecieron de la maleza vistiendo sudaderas nuevas, bien peinadas y con apariencia saludable. Apenas se produjo el encuentro, el ministro del Interior de Venezuela, Ramón Rodríguez Chacín, delegado de ese gobierno, llamó por teléfono satelital al presidente Chávez para informarle que la misión era un éxito.

Chávez pidió que se las pasara. Primero habló con Clara, quien le agradeció la gestión para su rescate y le dijo: “Estamos volviendo a renacer”. Una foto de un niño colgaba de su cuello. Luego, el turno fue para Consuelo.

También le agradeció y le pidió seguir trabajando por la liberación de todos los plagiados.

Pero no solo habló con las dos liberadas. También lo hizo brevemente con el jefe guerrillero que las entregó. Tras esto, vino la despedida. Clara y Consuelo les dieron besos en la mejilla a algunas de las guerrilleras, que a la orden de su jefe se internaron en la maleza, por el mismo camino por el que habían llegado.

Rodríguez Chacín, en una actitud muy amigable, le estrechó la mano al jefe guerrillero y le dijo: “Un saludo del presidente Chávez. Estamos muy pendientes de su lucha... Cuenten con nosotros”.

Las liberadas y la comisión humanitaria permanecieron en el sitio cerca de una hora, antes de despegar nuevamente, esta vez hacia Venezuela.

Mientras tanto, en el hotel Meliá de Caracas, los familiares de ambas por fin sintieron cerca el momento que esperaron por seis años. Lo mismo ocurría en Pitalito (Huila), la tierra de Consuelo, donde ayer se ondearon banderas blancas desde las 8 a.m., mucho antes de que el alcalde lo pidiera a los ciudadanos por decreto (ver pág. 1-5). Los helicópteros que traían a las recién liberadas aterrizaron sobre las 3 p.m. en Santo Domingo (estado Táchira), donde Clara y Consuelo abordaron el avión que las llevó a Caracas. Durante el vuelo se cambiaron de ropa y se maquillaron. Por fin, en el aeropuerto de Maiquetía fue el reencuentro. Las esperaban sus familiares con camisetas blancas con la leyenda: “Libertad para todos ¡ya!”.

Primero se bajó Consuelo, quien se fundió en un abrazo con su hija Patricia, mientras que Clara hacía lo propio con su mamá. No hubo lágrimas, tal vez porque ya las habían derramado cuando hablaron por teléfono mientras el avión iba para Caracas.

Tras el efusivo encuentro fueron trasladadas en camionetas blindadas hasta el Palacio de Miraflores, a 45 minutos del aeropuerto. Pero antes, las dos concedieron entrevistas radiales. Clara habló de lo duro que fue dar a luz en cautiverio y dijo que la separon de Emmanuel desde que este tenía 8 meses. Consuelo contó que a los hombres que están secuestrados los mantienen encadenados al cuello y que en las noches duermen amarrados a un árbol.

Cuando llegaron a la puerta de la sede de gobierno venezolano las esperaba Chávez con una guardia de honor. El mandatario las abrazó y besó, antes de que una banda tocara dos veces el himno colombiano y una vez el venezolano.

Fue el momento para la foto, en la que todos querían salir. La senadora Piedad Córdoba tomó un lugar privilegiado y terminó prácticamente tapando a Clara Rojas y a su mamá.

Las recién liberadas tuvieron luego una charla privada con Chávez por cerca de una hora y de allí se fueron al Meliá, al reencuentro familiar.

El presidente Álvaro Uribe, que desde Montería estuvo pendiente de la liberación, agradeció la gestión “eficaz” de su homólogo (ver pág.1-5).

“Estamos muy pendientes de su lucha (...) Mantengan ese esfuerzo y cuenten con nosotros”.

Le dice Ramón Rodríguez Chacín, ministro del Interior de Venezuela, a los guerrilleros de las Farc que entregaron a Clara y a Consuelo.

“... No puede bajar la guardia. Los que se quedaron le mandan a decir eso.

Tenemos que seguir trabajando ... nos está ayudando a volver a vivir”.

Consuelo González, en diálogo con el mandatario venezolano.

¿Liberaciones reencaucharán facilitación de Chávez?.

¿Y ahora qué? se preguntan muchos tras la liberación de Clara y Consuelo.

Sobre quién debe dar el siguiente paso para el intercambio humanitario, analistas políticos coinciden en que el Gobierno debe decidir si le permite a la comunidad internacional seguir mediando.

Según el ex comisionado de Paz Camilo Gómez, “si se leen con detenimiento los comunicados de las Farc, dicen que el proceso se hace con Colombia, sin perjuicio del acompañamiento de Chávez, que puede ser facilitador, pero no puede hacer el acuerdo”.

La pregunta es si el presidente Uribe permitirá los oficios del mandatario venezolano Hugo Chávez, tras comprobarse que ha sido el interlocutor más efectivo con las Farc.

El Gobierno fue tajante al dar por terminada su mediación en noviembre pasado, y se distanció cuando las Farc dijeron que como desagravio a Chávez entregarían a Consuelo, Clara y Emmanuel.

Incluso, ayer la guerrilla le agradeció a Chávez su gestión, en un comunicado, y condicionó de nuevo la discusión del acuerdo humanitario al despeje de Pradera y Florida (en el Valle del Cauca).

En todo caso, si el Gobierno asume personalmente el diálogo con las Farc sería difícil que desconociera el papel de la comunidad internacional.

El analista Jaime Zuluaga Nieto señaló que “sin la mediación internacional no estaríamos frente a esta liberación” y destacó que “a los facilitadores, en este caso a Chávez, se les debe dar mayor margen de maniobra”.

Para León Valencia, director de la Corporación Nuevo Arco Iris, “es más viable tomar el camino internacional, porque es más fácil que las Farc tengan un gesto con un gobierno extranjero ”.

Cuatro lecciones del último capítulo de la liberación .

1Mediación internacional sin ‘show mediático’.

No se necesitó de la presencia de un ex presidente argentino y representantes de 5 países más, además de Venezuela. El único de nacionalidad distinta a la venezolana que estuvo en la misión fue el embajador de Cuba en Caracas, Germán Sánchez. La prudencia de la Cruz Roja Internacional fue clave. “Funciona más la discreción que el show publicitario”, dijo Camilo Gómez.

2 No se necesita despeje militar para liberaciones. La rápidez con que fueron entregadas Clara y Consuelo demuestra que la guerrilla no necesita de zonas desmilitarizadas por varias semanas para hacer entrega de quienes tiene en cautiverio. “La sencillez de este operativo está demostrando que no es absolutamente imprescindible ni necesario un despeje”, explicó el analista Alfredo Rangel.

3 Liberaciones dependen en buena medida de voluntad de las Farc.

Según León Valencia, las mujeres fueron liberadas “con cierta tranquilidad” en una zona de confrontación, lo que demuestra que la decisión y voluntad de la guerrilla es imprescindible. En ello coincidió Camilo Gómez: “Con show publicitario o sin él, la decisión es de las Farc”, dijo.

4 Militares sí pueden replegarse sin riesgo para la seguridad democrática.

Tras la orden de suspender por un corto tiempo las operaciones militares en San José del Guaviare y El Retorno, se demostró que no se comprometió el orden público regional. Por el contrario, se mostró voluntad para el éxito de la misión. También se comprobó que el Gobierno no tiene que hacer parte de la comisión de liberación. Solo se requiere que esté informado de las condiciones de la operación.

774 familias siguen esperando.

Si bien la liberación de Clara Rojas y la ex congresista Consuelo González de Perdomo culmina con éxito, luego de tres semanas de larga espera, la felicidad no es completa.

Todavía, 774 familias siguen a la expectativa de la liberación de sus parientes, que hoy se encuentran en poder de las Farc. Entre ellos están los 44 que hacen parte del grupo de canjeables, dentro de los cuales hay dos que ya completaron 10 años de secuestro, que son los suboficiales, Pablo Emilio Moncayo y Libio Martínez Estrada, plagiados en Patascoy.

El grupo de los denominados canjeables, que hacen parte de un eventual intercambio humanitario, está integrado por 19 policías, 14 militares, 8 políticos y tres estadounidenses.

Las otras 730 personas han sido retenidas por el grupo guerrillero con fines extorsivos, entre ellos muchos menores de edad que son obligados a hacer parte de sus filas.

Pero estos no son los únicos secuestros registrados en Colombia. Hoy, según la Fundación País Libre, el total de víctimas del secuestro llega a 3.254.

Algunas de ellas están en poder de grupos guerrilleros y otras en manos de la delincuencia común, pero todas esperan ser incluidas en la lista de quienes pueden ser liberadas a través de una negociación

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