EMPRESARIO, A JUICIO POR TRÁFICO DE 300 TORTUGAS

EMPRESARIO, A JUICIO POR TRÁFICO DE 300 TORTUGAS

El uso arbitrario de los recursos naturales finalmente podría empezar a encontrar limitaciones. Un fiscal decidió llevar a juicio a José Manuel Páez Amador, empresario de Z-Fish Inc. de Colombia Ltda., firma a la que se acusa de intentar, en 1991, la exportación de 300 tortugas Matamata, especie en vías de extinción.

22 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

El fiscal concluyó que Páez Amador puede ser procesado bajo cargos de aprovechamiento ilícito de recursos naturales y, más exactamente, por explotación, transporte y comercialización ilegal de recursos fáunicos.

Las penas para esta clase de ilícitos oscilan entre ocho y cuatro años de prisión, y multas desde cien mil hasta dos millones de pesos.

Páez iba a exportar hacia Alemania las tortugas pero una visita sorpresiva del Inderena frustró el envío.

El uso arbitrario de los recursos naturales finalmente podría empezar a encontrar limitaciones.

La Fiscal 256 de la Unidad de Investigaciones Especiales de Bogotá decidió llamar a juicio a un empresario que se proponía exportar 300 tortugas matamata, especie en vías de extinción.

En concepto de la Fiscalía, el empresario José Manuel Páez Amador ha incurrido en el delito de Aprovechamiento ilícito de recursos naturales que consagra el artículo 242 del Código Penal.

El que ilícitamente explote, transporte, comercie o se beneficie de recursos fáunicos, forestales, mineros o hidrobiológicos del país, en cuantía superior a cien mil pesos, incurrirá en prisión de 6 meses a 3 años y multa de 100.000 a 2 millones de pesos.

La pena se aumentará en la tercera parte, si la conducta anterior se realiza sobre especie en vías de extinción o pone en peligro la conservación de las aguas .

Páez Amador es el gerente de la empresa Z-Fish Inc. de Colombia Ltda. En abril de 1991, la compañía iba a exportar hacia Alemania 300 tortugas de la especie matamata.

La especie se encuentra únicamente en el río Amazonas y hoy por hoy ha entrado en un proceso de extinción.

El embarque de los animales se frustró porque, por esa época, el Instituto Colombiano de Recursos Naturales (Inderena), realizó una visita sorpresa a la firma.

Entre peces El objetivo del Inderena era verificar las condiciones en que se mantenía a algunas especies de peces ornamentales. Sin embargo, los funcionarios oficiales se encontraron con que la firma tenía en su poder las tortugas.

Con fundamento en ello, el Inderena entabló una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación, con el fin de que investigara dicha irregularidad.

Mientras tanto, las 300 tortugas matamata fueron decomisadas por el Inderena y fueron trasladadas desde Bogotá al Parque Amacayuca, en el río Amazonas, muy cerca de Leticia, de donde nunca han debido salir.

Inicialmente, la Fiscalía profirió auto de detención contra el empresario Manuel Páez Amador, pero después cambió la medida de aseguramiento por caución.

Ahora, el Fiscal 256 decidió llamar a juicio al exportador por el delito de Aprovechamiento ilícito de recursos naturales.

Enfatiza la Fiscalía en la respectiva resolución de acusación que la empresa Z-Fish Inc. de Colombia Ltda. sólo tiene autorización para la exportación de peces ornamentales y no para el envío de tortugas al exterior y menos aún de especies en vías de extinción.

Con base en unos y otros agravantes, el empresario Páez Amador podría pagar una pena entre 8 meses y 4 años de prisión.

Una especie en peligro Las tortugas Matamata también son conocidas en la Orinoquia colombiana con el nombre de carepatua . Se encuentran en las cuencas de los Llanos Orientales y la Amazonia colombiana. También se ubican en los llanos de Venezuela y en la cuenca amazónica del Brasil.

De acuerdo con la Unidad de Investigaciones Federico Medem del Inderena, las Matamata pertenecen a la especie Chelus Fimbriatus, cuya característica predominante es la de esconder la cabeza doblando el cuello hacia un lado, en contraposición a las morrocoy, por ejemplo, que la esconden recogiéndola verticalmente sobre el eje del cuerpo.

Su caparazón puede alcanzar 45 centímetros de longitud y como máximo puede llegar a tener un peso total de 15 kilos. Es un animal carnívoro.

Su nombre hace referencia a unas estructuras dérmicas especiales que tienen en forma de apéndices (como gusanitos) a los lados de la boca y en la garganta. Esto atrae a los peces. Así caza. Ella se queda quieta y cuando se acercan los peces, abre la boca y genera una corriente hacia adentro. Se ubica en aguas estancadas, quietas, como lagos y lagunas.

Tienen mucha demanda comercial, especialmente sus crías, para ubicarlas en acuarios. De esa forma es como ya han desaparecido de grandes áreas de la Orinoquia colombiana.

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