GUERRILLA Y MALAS VÍAS AÍSLAN AL CATATUMBO

GUERRILLA Y MALAS VÍAS AÍSLAN AL CATATUMBO

Unos diez mil habitantes de 12 comunidades de colonos e indígenas del Alto Catatumbo (Norte de Santander) se quejaron ayer ante el Congreso por la pérdida de más de cinco mil toneladas de alimentos, como consecuencia de la situación de orden público que viven. Así mismo, exigieron mayor presencia oficial para superar sus problemas. En carta dirigida al presidente del Congreso, Jorge Ramón Elias Náder, los ciudadanos dicen que con la aprobación del nuevo Ministerio del Transporte desaparecen entidades como Caminos Vecinales, que mal que bien venían prestando su servicio en la región, con la construcción de vías de penetración y caminos veredales .

21 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Diego Portillo, presidente de la junta de Acción Comunal de la vereda La Angalia, jurisdicción de La Gabarra, municipio de Tibú, afirma que la falta de carreteras ha llevado a la quiebra a los cultivadores, quienes en lo que va corrido del año han perdido sus cosechas: unas cinco mil toneladas de cacao, caña de azúcar, yuca y maíz, entre otros.

Portillo añadió que a ese problema se suma la no existencia en la región de un centro de acopio y de agencias del Instituto Colombiano de Mercadeo Agropecuario (Idema) para comercializar los productos, los cuales terminan en manos de acaparadores e intermediarios.

Igualmente, señaló que la lenta y paulatina muerte de ríos, entre ellos el Catatumbo, como consecuencia del petróleo derramado por los ataques de la guerrilla contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas, y el uso indiscriminado de pesticidas influyen notoriamente en el deterioro de las condiciones de vida de los campesinos.

También exigieron mayor presencia en el campo de la salud y la educación, pues unos dos mil niños en edad escolar no han podido iniciar estudios de primaria, y menos aún lograr atención médica, aun cuando padecen enfermedades respiratorias y gastroenteritis.

Estos problemas, sumados a la presencia de la guerrilla, han originado un continuo éxodo de campesinos, y ha complicado la situación en el casco urbano de algunas poblaciones, sostienen los habitantes en el mensaje al presidente del Senado.

Siguen trabajos Entre tanto, en El Tarra, unos 30 operarios de la Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol) y de la Occidental trabajaban intensamente para recolectar el crudo que se derramó como consecuencia del atentado del Eln contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas, el pasado domingo.

Para el efecto, fueron trasladados desde Cúcuta y Arauca sofisticados equipos para succionar el combustible e impedir que la contaminación siga avanzando hacia el río Catatumbo, en donde desemboca este afluente.

El atentado número 38 contra el ducto se registró a la altura del kilómetro 397. Funcionarios de Ecopetrol dijeron que buena parte de los 15 mil barriles de crudo derramado se incendiaron, lo cual redujo el peligro de contaminación de otras fuentes. El acueducto tampoco se afectó como se había creído inicialmente.

El bombeo se reanudará al atardecer de hoy, una vez se remplace el tramo destruído durante el atentado.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.