POLÉMICA POR MENORES EN LAS FILAS

POLÉMICA POR MENORES EN LAS FILAS

Felipe Ordóñez* tiene 16 años y es un estudiante sobresaliente del grado 11, en el Colegio de La Salle de Bogotá. Hace un mes recibió con desgano la boleta que lo obliga a definir su situación militar, a partir del 7 de junio próximo.

03 de junio 1996 , 12:00 a. m.

En opinión de Rodríguez, podría estar haciendo otras cosas más útiles que prestar el servicio militar . Lo cierto es que ni a él ni a su familia les agrada la idea de un año en una unidad militar.

Fernando Pinto*, otro bachiller de la misma edad y estudiante de un colegio bilinge de la capital, considera que es buena la idea de hacer algo distinto durante un año. Voy a conocer otras cosas y a relacionarme con gente nueva . La familia lo apoya y espera que luego de prestar el servicio, inicie los estudios universitarios.

Felipe y Fernando, como gran parte de los 50.000 jóvenes objeto de reclutamiento, se encuentran hoy en el centro de una polémica: Los menores deben prestar servicio militar? Para el defensor del Pueblo, Jaime Córdoba Triviño, el reclutamiento de menores, cualquiera sea su edad, viola normas internacionales suscritas por Colombia.

Córdoba recordó que desde el 28 de enero de 1991 el Estado colombiano se comprometió ante la comunidad internacional a imponer el servicio militar obligatorio sólo a mayores de 18 años.

Compromiso internacional Este compromiso quedó sellado con la reserva que hizo nuestro país a los numerales 2o. y 3o. de la Convención sobre Derechos del Niño. La reserva fue aprobada mediante la Ley 12 de 1991 y, según Córdoba, prevalece en el orden interno, según la Constitución.

Otra ha sido la opinión expresada por el comandante del Ejército, general Harold Bedoya Pizarro, quien ha sostenido que no está de acuerdo con lo dicho por la Defensoría del Pueblo.

Bedoya defiende el reclutamiento de menores amparándose en el artículo 10 del Decreto 2048 de 1993, según el cual: Todo varón colombiano está obligado a definir su situación militar a partir de la fecha en que cumpla su mayoría de edad, a excepción de los estudiantes de bachillerato, quienes definirán cuando obtengan su título de bachiller .

A su turno, el almirante Hollada Delgado Villamil, comandante de las Fuerzas Militares, lo apoya con base en el Derecho Internacional Humanitario y afirma que en casi todos los países se puede reclutar para prestar servicio a la patria después de los 15 años .

Tanto Bedoya como Delgado no admiten que el Ejército colombiano sea comparado con los grupos contrarios al Estado, que reclutan menores para sus actividades al margen de la ley.

En su favor, los oficiales presentan dos argumentos: primero, que entre los 46.504 jóvenes bachilleres, ninguno tiene menos de 16 años; y segundo, que los 4.642 muchachos entre los 16 y los 17 años que actualmente están incorporados al servicio militar, están destinados a las áreas de apoyo, auxiliares de logística, administrativa y de labores sociales.

Otros argumentos Sin embargo, existe un argumento de mayor peso: actualmente, el 50 por ciento de los jóvenes en situación de prestar el servicio militar está entre los 15 y los 17 años.

Esto significa que si Colombia aplica la reserva a la Convención de los derechos del niño, para 1996 se reduce en un 50 por ciento el número de jóvenes reclutados. Sin contar con los hijos únicos y los que están impedidos por recomendación médica Inicialmente, la discusión parece haberse zanjado a favor de la Defensoría. Según asesores del Gobierno Nacional, los argumentos expuestos por los oficiales deben ser analizados frente al compromiso internacional suscrito por Colombia.

Por eso, después diferentes consultas que los propios militares elevaron ante el Gobierno, se recomendó a la Cancillería que, para evitar equívocos con los tratados internacionales, en los próximos días presente ante las Naciones Unidas la petición para levantar la reserva que hizo el país a la Convención de los derechos del niño.

Así, las Fuerzas Armadas podrán reclutar menores y destinarlos al apoyo de las actividades que le impone la Constitución.

*Los nombres son ficticios Cuestión de aspiraciones Fernando Pinto*, futuro bachiller de un colegio bilinge de Bogotá, piensa que ser llamado a prestar el servicio militar, aún siendo menores de edad, es una ganancia para su vida.

Me sentiría contento , dice. En su opinión, un año realizando actividades diferentes al estudio académico se convierte en una experiencia que me va a aportar mucho .

Luis Fernando es afiebrado de los computadores y piensa que esa es la actividad en la que trabajará toda la vida. Sin embargo, considera que podrá realizar los estudios luego de que cumpla con el servicio militar, porque aún tendrá el apoyo de su familia.

Luis Felipe Ordóñez, se tiene que presentar a su primer examen para el Ejército el próximo 7 de junio, pero eso no lo tiene muy feliz.

A su 16 años sólo espera graduarse de bachiller en el Colegio De La Salle y estudiar Ingeniería Industrial. Si estuviera en sus manos no iría a las Fuerzas Armadas.

En opinión de Luis Felipe, Cuando uno presta el servicio pierde el ritmo, es una desadaptación .

Para Luis Felipe no es cuestión de cobardía. No es que uno tenga miedo, sino que a uno le han contado amigos que han salido que no fue bueno haber estado allá porque se volvieron perezosos y uno sabe que la gente aquí no respeta uniformes .

Menores sin reserva Tras una reunión en el Palacio de Nariño en la que participaron los comandantes de las Fuerzas Militares, el Ejército y la Armada Nacional, y el Ministro de la Defensa, el Gobierno Nacional tomó la decisión de levantar la reserva al artículo 38 de la Convención sobre los derechos del niño, que obligaba a nuestro país a no reclutar menores de 18 años.

Esta sorpresiva decisión busca, inicialmente, ponerle fin a una polémica con la Defensoría del Pueblo en torno al derecho de los menores a no prestar servicio militar.

También, evitar que 4.756 jóvenes bachilleres que se encuentran actualmente en la obligación de definir su situación militar no lo puedan hacer, lo que pondría en aprietos el apoyo logístico y administrativo de las Fuerzas Armadas.

De otro lado, pretende que el Gobierno colombiano actúe conforme al derecho internacional, toda vez que nuestro país había expresado su voluntad de no imponer el servicio militar obligatorio a menores de edad, desde 1991.

Se podría seguir diciendo que se estaba cumpliendo con la Constitución, la cual permite que los menores sean reclutados, pero esto sería un mal antecedente para Colombia que podría ser acusada de no respetar sus compromisos internacionales , opina un asesor del Gobierno en materia de Defensa.

En consecuencia, aunque todavía no se ha decidido la fecha, la Cancillería está elaborando un documento que será entregado al secretario general de la ONU. Se trata de un petitorio para levantar la citada reserva y las Fuerzas Armadas puedan respirar tranquilas.

Según el asesor, después de presentado el documento el efecto es inmediato, pues no requiere aceptación de ninguna persona y se considera una decisión soberana de los Estados.

La petición puede ser presentada directamente por la Cancillería o ésa puede delegar al embajador colombiano ante la ONU, Julio Londoño Paredes.

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