MERECIDO PREMIO PARA LOS POETAS DEL TALENTO Y DEL GOL

MERECIDO PREMIO PARA LOS POETAS DEL TALENTO Y DEL GOL

Las estrellas salen e iluminan de noche. Y aunque buen número de clubes profesionales colombianos las han alcanzado de día, parece escriturado que ellas solo están para Junior bajo el manto nocturno, sin importar que la jornada comience adornada por los rayos solares. El destino fue fiel a la historia de los campeonatos junioristas. En Bogotá-77 y Cali-80, de noche. Aquí, por el espectáculo americano televisado desde Las Vegas del sorteo de la Copa Mundo, fue necesario retrasar en hora y 10 minutos el comienzo. Por eso, tras 90 vibrantes minutos de acción en que del cielo se pasó al infierno una y otra vez era todo o nada, la penumbra contribuyó a esa iluminación deportiva interminable.

21 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Barranquilla celebró durante toda la noche. Y la amanecida de este lunes fue como la de martes de carnaval: borrachos de felicidad por doquier o caras enguayabadas que esperaban las últimas horas de fiesta para disfrutarlas hasta el final.

Por ejemplo, este lunes en casa de Oswaldo El Nené McKenzie, en el barrio El Campito, la olla de sancocho era inmensa y hasta una orquesta se instaló en un parquecito cercano al hogar del héroe del partido definitivo contra América, el autor de la tercera diana sobre el minuto 46.

Familiares y vecinos del veinteañero mediocampista querían celebrar con él, porque el domingo los jugadores salieron por rumbos diferentes. Algunos fueron con su familia a La Cueva ese tertuliadero del famoso Grupo Barranquilla encabezado por el Premio Nobel Gabriel García Márquez, donde Fuad Char, máximo accionista de la institución y ahora propietario del lugar, ofreció la cena campeonil.

Otros, celebraron por su lado, como McKenzie, quien aceptó la invitación a casa de su compañero Víctor Pacheco.

McKenzie y Pacheco representan la cara juvenil del fútbol colombiano, con un proceso que para ellos comenzó con el título infantil del Atlántico en 1987, bajo la dirección de Dulio Miranda, quien el domingo en su condición de asistente técnico completó tres estrellas con la divisa, las primeras como recio defensor central.

Ellos, al lado de Miguel Niche Guerrero, Alexis Mendoza, Iván René El Terrible Valenciano y ese símbolo llamado Carlos El Pibe Valderrama, que a los 32 años recoge lo cosechado toda la vida, integran el buen momento del fútbol colombiano.

Y para la muestra un botón: los 12 jugadores que actuaron el domingo Villamizar remplazó a Valenciano en el último minuto, pero tal era la invasión que el cambio no se notó son criollos. McKenzie sustituyó por sanción al titular regular, el uruguayo Héctor Méndez, y el otro foráneo, el paraguayo Adriano Samaniego, permaneció la temporada en banca de suplentes.

En anteriores títulos, prevaleció la cuota extranjera en el onceno.

Ahora, a diferencia de antes, primó la técnica sobre la fuerza. Aquellos eran identificados como equipos de obreros, con uno o dos talentos. Aquellas conquistas fueron con conjuntos luchadores, de marca, que convirtieron al viejo e incómodo pero querido estadio Romelio Martínez en el escenario más difícil del país para los rivales visitantes.

Este equipo del 93 si bien era de obreros atrás con excepción de Mendoza y hasta el mediocampo en la marca, Colombia lo identificaba por la franja creativa y definitoria: maestros del buen y productivo fútbol. Del fútbol de ataque.

Porque con poetas del talento (Valderrama, Pacheco, McKenzie) y del gol ( Niche y Valenciano), el único camino para andar es el de flores y rosas. El camino campeonil de unas estrellas que a Barranquilla la iluminan de noche...

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.