PRIMERA PIEDRA PARA LA PAZ

PRIMERA PIEDRA PARA LA PAZ

Con la firma del acuerdo político se inició ayer aquí el proceso de negociación de paz entre el Gobierno Nacional y la Corriente de Renovación Socialista (CRS). Ambas partes reafirmaron su voluntad de paz y se comprometieron a buscar acuerdos que permitan la reincorporación a la vida civil y la transformación en un movimiento político legal a la CRS, grupo disidente del Ejército de Liberación Nacional (Eln). Con el fin de adelantar este proceso, dicha agrupación subversiva amplió de tres a cinco sus voceros nacionales e incluyó dos a nivel regional. Al mismo tiempo, escogió tres sedes en diferentes ciudades del país para divulgar el desarrollo de las negociaciones con el Gobierno: Bogotá, Barranquilla y Bucaramanga.

19 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Las partes dejaron en manos de la Iglesia Católica la tutoría moral del proceso. El Gobierno Holandés, se desenvolverá como observador del mismo. Se conoció que los verdaderos nombres de Gabriel Borja y Jacinto Ruiz, son José Aristizábal y Fernando Hernández Valencia.

Flor del Monte amaneció decorado. Vallas, pancartas, pasacalles, murales y banderas hacían un llamado a la paz. Los niños del pueblo eran los primeros asombrados, nunca antes habían visto tanto movimiento en las enmpolvadas calles y, menos, gente armada.

Los pobladores mañaniaron a brindar la bienvenida a los foráneos. Las casas que rodean la pequeña plaza abrieron sus puertas para acoger la migración humana. Propios y extraños se sentaron frente a las casas mientras el billar de la esquina ambientaba con música la jornada por la paz.

Al medio día, los guerrilleros de la CRS activaron sus radioteléfonos para indagar por la tardanza en el arribo de la comisión del Gobierno.

Ayer, a las casas no llegó el agua, y el único teléfono del pueblo se dañó. Los negociadores de la CRS, Jacinto Ruiz, Gabriel Borja y Alfredo Vives visiblemente alegres recibieron durante toda la mañana la peregrinación de personas solidarias con el proceso, en un improvisado despacho, montado en la Inspección de Policía de Flor del Monte.

Ruiz, en diálogo con este diario, ratificó que la intención de la CRS era hacer de estas negociaciones el tránsito de un movimiento guerrillero a uno político, legalmente constituido. Nosotros queremos contribuir a construir espacios democráticos en Colombia; queremos reabrir espacios para que las negociaciones de pugnas políticas se puedan resolver a través de concertaciones; queremos sacar al país de ese ambiente de guerra integral en que se halla sumido , expresó.

Así mismo, anticipó que la CRS pretende constituirse en un movimiento político pluralista, amplio y participativo, basado en la bandera de la paz, del desarrollo de la carta política y de un modelo de concertación económica.

Reveló que su organización aspira a obtener en la mesa de negociaciones cuatro curules en el Senado e igual número en la Cámara de Representantes.

Por su parte, Borja anotó que la Corriente desea ser una de las muchas organizaciones cívicas, sociales, locales y regionales del país para que se agrupe en torno a la idea de la democracia participativa. Hoy proponemos un movimiento que sea la confluencia de todos, la diversidad democrática de la Nación, multicolor y multicultural donde estén los hombres provenientes de la insurgencia, pero también de las comunidades, los movimientos y las redes de mujeres y juventudes .

Texto del acuerdo con la CRS 1o. El Gobierno Nacional y la Corriente de Renovación Socialista convencidos de que el proceso de negociación contribuye a la solución política del conflicto armado, reafirman su voluntad de desarrollar dicho proceso de negociaciones encaminados a la búsqueda de acuerdos que permitan la convivencia pacífica, la reincorporación a la vida civil de los integrantes de la agrupación guerrillera y su transformación en movimiento político legal.

2o. La Dirección Nacional de la Corriente de Renovación Socialista hace expresa su decisión de mantener el cese unilateral del fuego, la suspensión de todas las acciones ofensivas, así como de aquellas que puedan afectar a la población civil. Así mismo, El Gobierno Nacional reafirma su decisión de continuar desarrollando programas encaminados a combatir todos los factores de violencia que afectan la sociedad colombiana.

3o. Con el fin de llevar a cabo un proceso efectivo de negociaciones, que a su vez permitan una cabal verificación del cese al fuego, los integrantes de la Corriente de Renovación Socialista se localizarán en Flor del Monte, municipio de Ovejas, Departamento de Sucre. En este lugar y mientras duren las negociaciones, se aplicará el decreto 2198 de 1993.

4o. A partir de la localización en Flor del Monte se definirá una zona en la cual no harán presencia los organismos de seguridad del Estado, ni los integrantes de la Corriente de Renovación Socialista. El Gobierno Nacional establecerá mecanismos de control destinados a facilitar el normal desarrollo de las negociaciones.

5o. La Corriente de Renovación Socialista, con la finalidad de promover el proceso de negociaciones, tendrá cinco (5) voceros nacionales y dos (2) regionales escogidos entre personas que no tengan impedimentos legales ni requerimientos judiciales. Para el desarrollo de sus actividades, estos voceros contarán con tres (3) sedes ubicadas en las ciudades de Bogotá, Barranquilla y Bucaramanga. Para el ejercicio de sus funciones los voceros contarán con servicio de seguridad y movilización proporcionados por el Estado.

6o. Con el fin de lograr acuerdos finales se establecen los siguientes temas de agenda, para los cuales, previo acuerdo, se invitará a las organizaciones y personalidades que puedan hacer un aporte relevante para su desarrollo. -Derechos Humanos -Participación Ciudadana -Concertación Económica -Desarrollo Regional -Reinserción Económica y Social -Favorabilidad Política -Beneficios Jurídicos -Dejación de las Armas.

7o. El tema de desarrollo Regional incluído en la agenda implica la realización de programas especiales de inversión social en aquellas zonas que han sido afectadas por el conflicto entre el Estado y la Corriente de Renovación Socialista. El diseño de estos programas se discutirá en el desarrollo de la agenda, contemplando, para su ejecución, la utilización tanto de instancias de participación comunitaria como de mecanismos gubernamentales de inversión establecidos para tal fin.

8o. El Gobierno Nacional y la Corriente de Renovación Socialista invitan a la Iglesia a ejercer la tutoría moral del proceso y a servir como testigo de las negociaciones y de los acuerdos alcanzados. Con el fin de verificar el cumplimiento de los acuerdos finales, el Gobierno Nacional y la Corriente de Renovación Socialista constituirán una comisión de veeduría de las cuales harán parte, además del Gobierno y la Corriente de Renovación Socialista, organismos de carácter internacional. La mesa invita a uno de los organismos como observador a la firma del acuerdo político inicial y a la discusión de los mecanismos de verificación de los acuerdos finales.

9o. El Gobierno y la Corriente de Renovación Socialista hacen una invitación a los medios de comunicación y a la comunidad en general para que rodeen y apoyen estas negociaciones con la finalidad de que ella se constituya en un aporte especial a la paz y el desarrollo del país.

Flor del Monte, Diciembre 1993. Fdo. Ministro de Gobierno, Fabio Villegas Ramírez.

Consejero presidencial para la paz, Carlos Eduardo Jaramillo.

Monseñor Nel Beltrán Santamaría, mediador del proceso.

Gabriel Borja, Jacinto Ruiz y Alfredo Vives, negociadores.

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