LA ESPERANZA DE UNA COSECHA DE PECES

LA ESPERANZA DE UNA COSECHA DE PECES

Pedro Pascual Contreras, de 78 años, nunca se había sentido tan orgulloso de poseer algo propio. El, como su vecino y compañero de faena, Ignacio Soracá, todavía sueña con dejarles un mejor futuro a sus nietos, especialmente en las faenas de pesca: una jaula para peces. Ignacio, un pescador picaflor de 72 años, tiene tres mujeres, 18 hijos y cuatro nietos y aspira a tener suficientes jaulas para dejárselas como herencia a su familia cuando se sienta cansado. Eso quién sabe cuándo será dice sonriendo, porque todavía tengo fuerza para trabajar de sol a sol, para echarme mis roncitos y tener mis enredos por ahí .

18 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Pedro e Ignacio, al igual que sus 18 compañeros, cuentan con la asesoría y la experiencia de la Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol), establecida desde octubre del año pasado mediante un convenio con la Cooperativa de Pescadores del Sur de Bolívar (Coopesbol) y el Fondo de Desarrollo Rural Integrado (DRI). En el programa, denominado Cultivo de Peces, se han invertido 194 millones de pesos.

La finalidad: recuperar y enriquecer la producción de pescado, venida a menos por la contaminación del río Magdalena y el mal uso del recurso en las ciénagas aledañas. En esta zona, según las últimas estadísticas, la pesca ha disminuido en un 90 por ciento. Las especies más afectadas son el bagre, coroncoro, la dorada e incluso el bocachico.

El grupo trabaja las 24 horas del día en la ciénaga El Pajaral, a cincuenta kilómetros de Punta de Cartagena, corregimiento de Talaigua Nuevo (Bolívar). Allí, entre cuarenta jaulas sumergidas entre el agua, está el futuro de los veinte pescadores y sus familias: cuarenta mil alevinos de Tilapia Roja (mojarra) crecen vertiginosamente.

Los pescadores son asesorados por Rafael Herrera, acuicultor de la Universidad de Córdoba; Ana Cristina Garzón, bióloga de la Universidad Jorge Tadeo Lozano; Cecilia Martínez y otros funcionarios de Ecopetrol.

Además de la capacitación piscícola, el programa también contempla alfabetización, capacitación en mercadeo, consecución de semillas y ahorro. Este aspecto tiene el apoyo del programa Camina.

El trabajo tesonero permitirá que estas veinte familias de Punta de Cartagena tengan, dentro de seis meses, la más grande cosecha de peces que se haya visto en la región. Ejemplares hasta de 500 gramos que, según la bióloga Ana Cristina Garzón, dan utilidades por encima del 20 por ciento de los gastos de producción. Se estima que la producción será de veinte toneladas.

La comercialización estará a cargo de Coopesbol, según el acuerdo. Al pescador se le compra el kilo de pescado a 1.200 pesos, menos el costo de inversión que es de 830 pesos, o sea que le quedan utilidades de 370 pesos por kilo.

Entre tanto, en la pequeña isla de Quimbay, desde donde se aprecia la belleza de Mompox, Adriano Montero Peña, de 90 años, y otros 32 pescadores esperan la cosecha de siete mil cachamas blancas que crecen en estanques.

Los dos estanques, que ocupan 12 de las 270 hectáreas que tiene la isla, fueron construidos con la asesoría de Ecopetrol y Coopesbol y con la financiación de la Administración departamental.

Esta especie, caracterizada por su resistencia a cualquier enfermedad, es fácil de criar, pues se alimenta con desperdicios de comida, vegetales, forraje verde, frutas y desechos agropecuarios, entre otros.

Estos pescadores buscan, actualmente, la legalización de nueve hectáreas de tierra ante el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (Incora), para la construcción de dos nuevos estanques más.

De la cocina a la parcela Decidieron dejar la cocina y salirse a la parcela ante la incredulidad, y algo de celos, de sus esposos.

Estas 14 mujeres de El Limón, jurisdicción de Mompox, asesoradas por Ecopetrol, también esperan la cosecha de yuca, berenjena y maíz sembrada en tres hectáreas, cerca a la pista del aeropuerto del complejo petrolero de Cicuco.

Ahora planean establecer un enorme gallinero, para lo que han desarrollado la producción de lombrices. Además, tienen 96.000 pesos para otros pequeños proyectos.

Ellas integran la Asociación de Mujeres Progresistas de El Limón, cuyas líderes son Luz María Carreño, de 24 años, y Andrea Bastidas Romero, de 49 años. Fueron capacitadas por Ecopetrol a través de las trabajadoras sociales Daisy Martínez y Luz Marina Puello, con la asesoría del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), Corfas y la Unidad Municipal de Apoyo Técnico Agropecuario (UMATA).

El entusiasmo del grupo es grande y cuando se les pregunta qué piensan sus esposos, ellas responden que se tienen que aguantar, porque ya era hora de sentirnos útiles. Además, nos va mejor con las dos entradas para el sostenimiento de la casa .

Su trabajo es tan serio, que hasta sus esposos ayudan a cuidar a los niños y algunos colaboran durante las horas que tienen que dedicar a las siembras.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.