LA NUEVA ANUC, TIERRA DE PROMISIÓN

LA NUEVA ANUC, TIERRA DE PROMISIÓN

Luego de 12 meses de concertación, las tres vertientes en que se encontraba dividido el campesinado sucreño sellaron la unidad en torno a una sola organización: La Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC), de Sincelejo. Este paso constituyó el verdadero revolcón campesino al culminar el viernes pasado 23 años de división en Sucre.

18 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

La reestructuración de la unidad campesina concluyó al quedar suprimidas todas las vertientes Línea Armenia (gobiernista), Línea Sincelejo (izquierda- demócrata) y Línea Reconstrucción (radical) y constituir una sola.

El nuevo movimiento está presidido por Héctor Conde Campo, ex presidente de la vertiente gobiernista. En la vicepresidencia está Guillermo Montero Carpio, de la izquierda-democrática.

Montero Carpio dijo que tras escuchar y analizar las críticas hechas por EL TIEMPO, se decidió pactar la no realización de marchas campesinas, bloqueos de vías, tomas de parques y edificios y las ocupaciones de hecho, para concertar la búsqueda de recursos que permitan explotar las 110.000 hectáreas que esa organización recuperó en Sucre.

Cambios radicales Para la dirigencia de la ANUC, lo más importante no es solo la unidad, sino los cambios radicales en esta nueva organización para tener acceso a la tierra y a la reforma agraria integral.

La nueva estrategia consiste en una recuperación concertada con propietarios, organizaciones campesinas y Gobierno y dedicar mínimo el 50 por ciento de los recursos a la producción de manera tecnificada.

Además, el campesinado acepta la titulación de la tierra en común y en parcelas a través de las 21 empresas comunitarias que fueron creadas.

Los recursos que logre la organización campesina del Estado se destinarán a elevar el grado de explotación de las 110.000 hectáreas adquiridas por el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (Incora), por titulación de baldíos y una pequeña parte por expropiación.

Apoyo departamental Para contribuir con este avance de los campesinos organizados, el gobierno departamental y el Consejo Regional de Política Económica y Social (Corpes) de la Costa Atlántica incluyeron un aporte de diez mil millones de pesos para fomentar las empresas comunitarias campesinas, que se constituyen en el nuevo modelo de la economía de los cultivadores del campo.

A través de ellas se está conformando la primera organización de segundo grado que existe en el país, la cual ejercerá la coadministración, la veeduría y labor comercial de todos los proyectos de la masa campesina organizada.

El propósito consiste en que con recursos del departamento y entidades del sector agropecuario se creen bancos de maquinarias y se elaboren proyectos productivos, para lo cual se contrató la asesoría de la Sociedad de Administración Empresarial.

Además, se establecerán concentraciones parcelarias para facilitar el acceso a los servicios básicos, la vivienda subsidiada, el crédito y la comercialización.

Montero Carpio indicó que este proceso experimental arrancó en la comunidad Bello Horizonte, municipio de San Benito Abad, en la finca Contadora, con extensión de 1.700 hectáreas, donde fueron ubicadas 45 familias agrupadas en empresas comunitarias.

De resultar el proceso manifiestó el dirigente de ANUC, se extenderá a todos los trabajadores organizados e independientes del campo para que desarrollen todo tipo de proyectos productivos y empiecen a generar utilidades, que serán reinvertidas .

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