MAL PROVECHO

MAL PROVECHO

Un joven que pesaba 300 kilogramos murió en Argentina después de engullir un lechón entero en una sola comida, informaron los médicos del hospital al que había ingresado el sábado pasado. Alfredo Rosales, de 32 años, cayó en un estado de ánimo depresivo a causa de la pérdida de su trabajo, y la ansiedad lo llevó a devorar un lechón de 12 kilogramos en su casa de la ciudad de Lobos, situada unos 150 kilómetros al sur de Buenos Aires.

17 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

A causa del atracón , Rosales entró en un estado de shock que lo dejó ciego, sordo y mudo. El obeso debió ser trasladado por los bomberos al Hospital General San Martín de la ciudad de La Plata, debido a que su excesivo peso impidió el auxilio a través de los métodos habituales.

En el centro asistencial, hubo que instalar una cama especial capaz de resistir el enorme peso del paciente, quien murió a pesar de los esfuerzos de los médicos para sanarlo.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.