OH CAOS! OH CAOS!

OH CAOS! OH CAOS!

El país donde nacen los hijos mientras se gesta la madre no podría ser otro que el nuestro; y ello ocurre repetidamente en el Congreso Nacional, desordenada clínica de obstetricia especializada en fenómenos extraños como este y en los genéticos, como es el de que cualquier madre pueda dar a luz micos. Acaba uno entendiendo por qué nuestro pueblo, dado a los milagros y a la superstición, reelige indefinidamente a los mismos padres de tales criaturas.

15 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Veamos los más recientes casos: La Fundación Presencia ha luchado infatigablemente para que antes de que se regule la educación se desarrolle el derecho fundamental que ha de indicarnos cuál es el perfil del colombiano que anhelamos tener y que no puede ser otro que el del habitante de una Colombia participativa, de convivencia y de paz.

Hemos insistido ante el presidente Gaviria y su ministra y ante el presidente del Congreso, pero nada; al pasar las columnas del Capitolio lo lógico pierde su sentido. Y es así como se expiden las leyes de educación superior y general de educación, de espaldas a los colombianos que tenemos el derecho constitucional de participar en todo aquello que nos afecta y, en especial, en la vida cultural de la Nación, y además se embolata el proyecto de ley estatutaria en hábil maniobra de Gobierno y del Congreso pues hay que cambiar todo a la carrera, aun cuando sea en medio del caos legislativo.

Y qué decir de los programas de descentralización del Estado? La Ley de Ordenamiento Territorial, madre de todo el proceso, está lejos de nacer pero varios de sus hijos ya corren por la casa mientras que otros aguardan lo que EL TIEMPO llama el tradicional pupitrazo de diciembre .

La ley de competencias y recursos fue sancionada y esperan su ciega aprobación las de régimen municipal y de provincias, la del Ministerio del Ambiente, la del Ministerio de Transporte, la de Areas Metropolitanas, la de Televisión, la Eléctrica, la de municipios indígenas y otras que deberían haber sido consecuencia de la gran ley orgánica de Ordenamiento Territorial que en este gran manicomio sigue apenas medio gestada.

Se habrán dado cuenta los responsables de que están diseñando la Colombia del siglo XXI? Habrán pensado que están haciendo nacer disminuidos físicos de madres muertas o aún no nacidas?

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.