DECLARACIONES IMPRUDENTES

DECLARACIONES IMPRUDENTES

Para el recientemente elegido presidente venezolano, doctor Caldera, las relaciones de su país con el nuestro serían excelentes si el doctor Andrés Pastrana resultara elegido Presidente de Colombia. Contrario sensu, no se daría ese fenómeno en caso de ser elegido otro de los candidatos que se disputan la Presidencia de nuestra nación, si es que lo interpretamos adecuadamente. Cuando se llega a la edad de 77 años la que ostenta el doctor Caldera uno piensa que se accede a la cumbre de la madurez y que declaraciones de la naturaleza de las dadas por el curtido Presidente del hermano país, son impensables.

15 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

A su vez, el doctor Pastrana Arango, quien se comprometió a no hablar del golfo en Colombia, consideró pertinente hacerlo en Venezuela para recordar que él solicitó la congelación del diferendo en tiempos electorales sin que el presidente electo se sintiera notificado de las buenas intenciones de su pupilo colombiano, porque aprovechó la coyuntura para decir que siempre ha considerado de interés vital los derechos que tiene su país sobre el golfo. Como lo dijo en la visita que hiciera a Bogotá en 1990, en cuya oportunidad Enrique Caballero le dedicó uno de sus estupendos artículos contra sus urticantes apreciaciones sobre el diferendo.

Por otra parte, con las declaraciones del doctor Caldera sobre la eventual presidencia del doctor Andrés Pastrana, se registra una inconveniente intervención en la política interna de Colombia y el preaviso de unos vínculos no propiamente amistosos de su gobierno con el nuestro, en caso de que sea derrotado el vástago de la Casa Pastrana, según las previsiones electorales.

Cuando las relaciones colombo-venezolanas están en su mejor punto histórico gracias a las gestiones de los gobernantes de los dos países resulta verdaderamente preocupante que puedan deteriorarse durante el mandato del doctor Caldera. Contrasta su actitud con la asumida por el presidente Gaviria durante la reciente campaña presidencial de Venezuela. En efecto, nuestro Presidente, en momento alguno, expresó opinión o concepto que hubiera podido ser tomado como indebida interferencia en el proceso electoral que allá se cumplió dentro de preocupantes expectativas, así se conociera la dura posición del doctor Caldera en cuanto al diferendo.

Dada la crisis política venezolana no superada aún según las noticias de la prensa estamos de acuerdo con algunos comentaristas sobre la posibilidad de que el presidente Caldera pretenda congregar la dispersa opinión pública de su país, mediante el recurrente pretexto de esgrimir los derechos absolutos de Venezuela sobre el golfo. Si ello es previsible, habría que deducir que ni siquiera con el doctor Andrés Pastrana de Presidente serían excelentes las relaciones exteriores de Colombia con Venezuela, pues suponemos al doctor Pastrana Arango casado con las tesis expuestas y defendidas por Colombia durante más de 40 años, incluyendo, entre sus defensores, a su ilustre padre. Eso creemos.

Ojalá que el doctor Caldera antes de posesionarse apague oportunamente el incendio que han provocado sus declaraciones, tanto por lo dicho en relación con el doctor Pastrana Arango como por lo expresado sobre el diferendo limítrofe. Las crecientes expectativas sobre la conveniencia de fortalecer la integración económica entre los dos países, merecen un tratamiento de la más alta responsabilidad política, sin que ligerezas como las que comentamos puedan desencadenar conflictos indeseables.

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