NARIÑO Y LOS DERECHOS

NARIÑO Y LOS DERECHOS

La de don Antonio Nariño es quizá la más esplendente y admirada figura en el historial que condujo a la independencia de nuestro país, exaltada siempre por el espíritu de sacrificio y por incontenible impulso romántico, dispuesto a todas las formas del sacrificio. Y se trata de la circunstancia más justiticada y fundamentada, que se identifica por el hecho mismo de haber traducido Nariño los Derechos del Hombre y del Ciudadano, proclamados por la Asamblea Nacional Francesa el 4 de agosto de 1789, como uno de los sellos de la revolución. El texto de los 17 artículos correspondientes llegó a manos de Nariño por intermedio de un capitán de la guardia virreinal, que le facilitó en préstamo una historia de la revolución. Y de inmediato se dedicó a traducirlos, en diciembre de 1793, para publicarlos luego en forma clandestina. De ese hecho histórico supremo se están cumpliendo precisamente doscientos años, y en torno de esa conmemoración se renuevan ahora los sentimientos de tributo y adm

14 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

No fueron escasas, como bien se sabe, las formas de persecución y de auténtica tragedia que debió experimentar el Precursor Antonio Nariño tras su empeño por la divulgación de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Pero ese conjunto trágico de su vida ha sido el más claro fundamento de la admiración americana que ahora se renueva a su memoria.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.