Liderazgos que brillan

Liderazgos que brillan

El evento de premiación de los mejores alcaldes y gobernadores del país fue un momento inspirador y emocionante. La ‘parapolítica’, las hecatombes, la corrupción y la violencia casi no dejan ver los méritos de la buena política que también se hace en nuestro país.

20 de noviembre 2007 , 12:00 a.m.

Los alcaldes de Marquetalia, en Caldas; Girardota, en Antioquia; Guadalupe, en Huila, Pacho, Zipaquirá y Cogua, en Cundinamarca; San Vicente de Chucurí, en Santander; Sogamoso, en Boyacá; la alcaldesa de Calarcá, en Quindío, y los alcaldes de Pasto, Manizales, Popayán, Bucaramanga y Medellín, así como los gobernadores de Atlántico, Boyacá y Antioquia, devuelven la fe y la esperanza en que la política es una actividad digna y respetable, capaz de lograr el bienestar de los ciudadanos y la fortaleza de la democracia, cuando se ejerce con respaldo y control popular, gerencia, transparencia y liderazgo.

El alcalde de Marquetalia, en Caldas, empezó su período en medio de una guerra cruzada entre paramilitares, guerrilla y Ejército, con su territorio lleno de coca y violencia y donde el Estado que él representaba como alcalde parecía más una figura decorativa en medio de la confrontación. El alcalde decidió liderar una apuesta por una Marquetalia legal, donde cultivos legales reemplazaran la coca como fuente de ingresos, el Ejército reemplazara a guerrilleros y paramilitares como fuerza territorial permanente, y la alcaldía volviera a ser el foro donde ciudadanos y autoridades suman esfuerzos para mejorar la convivencia, las oportunidades y la calidad de vida para todos.

Otro tanto le pasaba al alcalde Sergio Fajardo en Medellín. Una ciudad penetrada por mafias de todo pelambre, unas políticas, otras económicas, otras mafiosas, todas violentas y haciendo mella en la vida de los ciudadanos y la legitimidad del Estado.

El alcalde salió a la calle a demostrar que una forma distinta de hacer política es posible y le propuso a su ciudad reconocer y pagar la deuda social con los jóvenes y los excluidos por medio de la educación, la convivencia y la transparencia.

El alcalde de Pasto centró sus apuestas en el fortalecimiento de la gobernabilidad democrática, es decir, en darles voz y capacidad de interlocución a los ciudadanos para que adopten decisiones públicas y se comprometan y comprometan a otros, incluido el Gobierno, a cumplir con ellas. Sin ese nivel de interlocución entre Gobierno y ciudadanía hubiera sido imposible manejar las emergencias y evacuaciones que produjo la amenaza de erupción del volcán Galeras.

El alcalde de Bucaramanga, Honorio Galvis, recibió los lastres que el populismo y la corrupción dejan en una ciudad. Empezó con las arcas vacías y deja un presupuesto saneado, un nuevo sistema de transporte masivo rodando y la inversión social mejorando la calidad de vida de su gente.

Los gobernadores tienen un papel cada vez más protagónico en la vida política, social y económica del país. El Departamento del Atlántico, tan vejado por su clase política, logró con Carlos Rodado volver a tener un gobernador de lujo, adjetivo que merece él y su gestión. A un departamento pobre y sediento le ofreció un plan de competitividad serio y otro de acueducto y alcantarillado.

Aníbal Gaviria, de Antioquia, es otro gobernador de lujo. Llevó agua, salud y nutrición a los 125 municipios de su departamento, mejoró la infraestructura, redujo la mortalidad infantil, construyó más de 100.000 viviendas, recaudó e invirtió para promover la vida y la equidad y le deja a su sucesor un presupuesto tres veces más grande que el que recibió.

Esos ejemplos de buen gobierno se juegan su futuro con los nuevos gobernantes. Los sucesores de estos buenos mandatarios tienen el desafío de mejorar lo logrado y los ciudadanos, la responsabilidad de proteger un legado que les pertenece. Un propósito nacional debe ser que estos buenos ejemplos no sean la excepción, sino la regla, para que logren devolver a la política su sentido y dignidad

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.