PABLO, EL DEMONIO

PABLO, EL DEMONIO

Ni siquiera su nombre bíblico pudo desviar su destino fatal. El ciudadano Pablo Escobar ha muerto. La radio hizo sonar sus voces para anunciar la buena nueva, mientras hacía gala de la inmediatez de la noticia. En la televisión, los noticieros vespertinos insistieron en ser los primeros en registrar visualmente el suceso. Los de la noche argumentaron que llegaron hasta el cadáver. Sigue iluminando la función periodística. Este mismo diario, al otro día, publica unas fotos exclusivas del cuerpo sin vida del capo y advierte: Prohibida su reproducción , como si ya no se tratase de un bien público visto por todo el mundo, como aclaró el Ombudsman. La emoción era grande. El título, éste sí inteligente, lo destaca: Al fin cayó! . Menos afortunado El Espectador: ...Y cayó Pablo Escobar . Pero los dos grandes diarios coinciden en el verbo caer: los psiconalistas lo usan como sinónimo de fisura, de hueco, de lapsus. En la Biblia, tiene claro sentido de caer tentado por el demonio. O de

12 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Pero los calificativos no admiten equívocos. El Presidente lo dijo en su discurso: Los colombianos no nos rendimos frente al mal . Los adjetivos de la prensa fueron nítidos: Bestia astuta ; Animal humano ; Genio del mal , Rey de la oscuridad . No se trata de los atributos del demonio? Algunos fueron más actuales y lo compararon con otra reencarnación diabólica: los bigotes de Hitler.

Y la verdad es que don Pablo ya hace mucho tiempo era asunto de novela. Sectores populares dijeron que era su ídolo y así lo demostraron en la multitud que lo acompañó a su última morada. Los militares, en repetidas ocasiones, estuvieron en su propia guarida pero se les esfumaba como un fantasma, como lo hizo de La Catedral, y lo único que dejaba como prueba de su existencia carnal solían ser unos calzoncillos todavía calurosos que expedían olores mundanos.

El estudioso del demonio Pierre D Alban dice que tiene la piel de color verde (morena). Su llegada se anuncia por la aparición de una estrella de claro brillo. A veces aparece (como en efecto ocurrió en la última casona de Pablo), con muchachas jóvenes bien ataviadas. Se representa a menudo como un rey del mal . Esta sospecha de tratarse de la representación de Satanás hizo que algunos noticieros entrevistaran a brujas y astrólogos, quienes confirmaron lo increíble: el planeta Marte, de la guerra, pasaba ese mismo día por la casa astral del criminal. Tenía que morir, deshacerse de su disfraz y encarnarse. En quién? Ya hay algunas pistas. Puede ser Cali, con ensamble estilo Tío Sam. Otros dicen que se trata de un cura asesino y guerrillero. Hay quienes creen que el mal hay que reconocerlo para sí y que si seguimos estigmatizando, un día el diablo se va llevar a toda la nación.

Propongo un juego sencillo. A la última imagen del capo diabólico, mostrada por tantos en exclusiva, agreguémosle unas orejas puntiagudas, dos cuernecitos y unas patas deformes de macho cabrío. En este momento quien lo dibuje va a sentir que se le apareció el demonio. Cuidado. Esa hoja puede empezar a arder. Rece un Padrenuestro y olvide malos pensamientos.

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