PUERTAS PARA EL PROGRESO

PUERTAS PARA EL PROGRESO

Cuando la sociedad en su conjunto se enfrenta a nuevas formas, procesos y estructuras como las que actualmente estamos viviendo, hay que tener presente que las variables determinantes del progreso no son las mismas que los teóricos y los políticos habían señalado hace unos años. Quiérase o no, todas las cosas han cambiado y estamos inmersos en una nueva sociedad, en la cual las puertas del progreso en países como Colombia, se van dando en la medida en que los desarrollos legislativos lo permitan. Cuando se asimile y se consolide una infraestructura cognoscitiva y productiva basada en altas tecnologías; cuando se confirmen las posibilidades de integración real con otros países y cuando la voluntad política y directiva a los más altos niveles, estén convencidos de que hay que hacer todo lo necesario para que la miseria y la pobreza se reduzcan de manera significativa hasta desaparecer. En estos momentos se hace indispensable para el país que se realicen creativos desarrollos legislati

13 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

La educación y los procesos productivos deben reconstruirse sobre la base metodológica e instrumental que señalan los nuevos descubrimientos de la ciencia y los aportes que hace la tecnología, en particular la denominada de punta, para que seamos competitivos eficientes y se genere así mucha riqueza para la sociedad en su conjunto. No es posible desconocer que la nueva sociedad está construida para que los que tengan conocimientos útiles, vivan de manera digna y los que no, se mantengan o incrementen sus niveles de pobreza y alienación. La gran reforma para el siglo XXI es la educativa, sin la cual no habrá mayores posibilidades de desarrollo de los pueblos. Esta verdad es más válida hoy que en el pasado, por la simple razón de que todas las nuevas bases tecnológicas contemporáneas son intensivas en conocimiento.

En el entretanto, hay la necesidad de alcanzar una justa transformación social, la cual constituye la mayor puerta para el progreso. Ello se obtendrá en la medida en que haya la voluntad política para desarrollar el artículo 334 de la Constitución vigente, el cual le dá al Estado los mayores y más claros poderes que éste haya tenido en la historia democrática colombiana para que se logren mayores grados de justicia social y evitar una previsible explosión, fruto de las angustias sociales y las tremendas desigualdades existentes, que no podemos ignorar. La dinámica de cambio que ha generado el actual gobierno debe mantenerse, pues de ahí emana la energía del cambio y del progreso, que todos anhelamos. Al neoliberalismo hay que mezclarle la clara presencia y autoridad del Estado, para que el desarrollo se dé armónica y equilibradamente entre todos los colombianos.

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