EL PETRÓLEO HACE SUBIR LOS PRECIOS EN CIMITARRA

EL PETRÓLEO HACE SUBIR LOS PRECIOS EN CIMITARRA

El paso de las tractomulas cargadas de gruesa tubería no solamente abrió nuevos caminos en Cimitarra hacia los pozos petroleros, sino la puerta para que la inflación y la inseguridad empezaran a rondar por las hasta ahora pacíficas calles de esta población santandereana. Entre junio y septiembre, ésta se vio visitada por representantes de las petroleras Ancon, Hondo Magdalena y Parker Brayli Company, que emplearon a cerca de 100 hombres, la mayoría de la región, en labores de explanación y apertura de carreteras, porque las noticias dicen que, muy probablemente, en Cimitarra existe un gran yacimiento de petróleo.

12 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Ocho buldóceres, 35 volquetas y dos retroexcavadoras hicieron la vía para llegar al pozo Opón 3, situado a 20 kilómetros del casco urbano. Antes de que finalice el presente mes se iniciarán las labores de exploración, por lo menos a 18.000 pies de profundidad.

La canasta familiar se ha encarecido; han sido abiertos por lo menos diez restaurantes y residencias; el desempleo ha aumentado por la llegada de forasteros en el despacho de Orlando García Rincón, alcalde de Cimitarra, reposan por lo menos 300 hojas de vida en que se solicita empleo en las petroleras y ya empiezan a aparecer más limosneros de los acostumbrados.

A eso se suma el hecho de que el Colegio Cooperativo del Carare, el único de la región, gradúa anualmente a 55 bachilleres, que no tienen cómo engancharse al mercado laboral. El índice de desempleo de Cimitarra es de 20 por ciento.

Los precios han subido notablemente. A mitad de año, un almuerzo corriente valía 1.000 pesos; ahora está en 1.500 pesos. El alquiler de habitaciones pasó de de 3.500 a 5.000 pesos; las casas que se conseguían, en arriendo, a 60.000 pesos, hoy no cuestan menos de 100.000 pesos; el jornal en el campo pasó de 3.500 a 4.500 pesos y dicen los finqueros que los jornaleros, aun con este aumento, no quieren trabajar en el campo porque tienen los ojos puestos en el petróleo.

El agua, eterno problema de esta localidad, también escaseará dice el alcalde debido al verano, que normalmente se inicia en enero, a la falta de un adecuado acueducto y al aumento desproporcionado de población seducida por el petróleo.

García afirma que hasta dentro de seis meses no se podrá contar con el acueducto urbano para satisfacer las necesidades de los 8.000 habitantes del casco urbano Para afrontar esa situación se contratarán carrotanques.

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