LEJOS DE LA VICTORIA...

LEJOS DE LA VICTORIA...

Es excesivamente pronto para alardear en la persecución de la mafia. Y así lo entienden oficiales de Policía, agentes de Fiscalía y ministros de Estado. Intimamente ligadas a Escobar y a su deceso hay alertas rojas en las esferas oficiales, y más de un movimiento en las huestes de los traficantes de narcóticos.

12 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Un convicto en Itagí hizo correr la bola de que hay varias ideas pensadas, pero hay que esperar haber cómo las cristalizamos , y las comunicaciones interceptadas y los documentos encontrados tras la muerte del capi di capi revelan una actividad febril en los reductos del cartel.

Un sicario identificado como Cacho ofrecía veinte muchachos disponibles, y el hermano de Pluma también iba a poner gente. Un enlace de la organización planteaba a Aruba como un nuevo frente de operaciones y unos amigos de H . Estaban listos para la instalación de las repetidoras y la obtención de un teléfono móvil.

Otros agentes del cartel a los que en la comunicación solo se identifica por nombres genéricos habían ubicado ya los desplazamientos de un alto funcionario del DAS en Medellín, y seguían a dos presuntos Pepes.

Alguien estaba localizando al comandante de un frente del ELN en el noroccidente antioqueño, y alguien a un jefe paramilitar del Magdalena Medio.

Un auxiliador más debía traer un informe de las actividades del Valle antes de finales de diciembre, y otros ofrecían apoyo económico para planes que aún son un misterio.

Están además las gestiones de Tu abogada el cabo suelto en la organización del cartel que, a través de mensajes cifrados, se convirtió en el principal informante de Escobar en la clandestinidad y en un importante gestor de planes de sus planes.

Y andan por ahí los sicarios de La Estrella que ubicaron en Bogotá y asesinaron a Guillermo Blandón, el testigo de cargo contra Escobar que murió baleado una semana antes de la muerte del jefe del cartel.

Si a ello se suman la reacomodación de las fichas del narcotráfico que perseguía Juan Camilo Zapata en Medellín; un mensaje de El Mono en el que se comprometía a acompañar a Escobar tres o cuatro meses y la persecución a la que fueron sometidos varios funcionarios de la prisión de Itagí, abordados por extraños en las afueras del penal, es evidente que aún hay mucha tela de donde cortar.

Unos y otros hechos explican por sí solos el por qué de la vertiginosa ofensiva del Estado.

El Ministerio de Justicia y el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) trasladaron el miércoles de la cárcel de Itagi a La Modelo en Bogotá a Aretes , La Trapeadora y El Mugre , y virtualmente aislaron a Roberto Escobar, El Osito .

A su vez, desde las centrales de Inteligencia de la Policía se trabaja en la búsqueda de Tu abogada , El Mono , etc. y de dos ex financistas de Perseguidos por Pablo Escobar (Pepes) a los que considera piezas definitivas para caer sobre la otra extrema de excepcional peligrosidad de la mafia.

El Fiscal reclama a la Cámara y al Senado dientes para perseguir la fortuna de los traficantes porque la muerte de un criminal no puede lavar una fortuna mal habida y porque es impredecible la amenaza que pueden representar los enormes recursos del crimen flotando por ahí.

La Dirección Nacional de Estupefacientes escudriña entre tres millares de actas de allanamiento a propiedades de la mafia en busca de aquellos bienes que podrían ser del capo dado de baja.

El embajador de Estados Unidos, Morris D. Busby, despliega una inusitada agenda de entrevistas con el Procurador General de la Nación, los altos mandos de la Policía Nacional y el Ministro de Defensa.

Hasta quienes dicen representar a los pezzonovantes del tráfico de narcóticos en el Valle se apresuran a poner sobre el escritorio del Fiscal un memorando en el que oficialmente se inaugura la recta final para el sometimiento de sus representados.

Hay, en fin, una explosión de actividad que avanza paralela a las condecoraciones y los discursos de homenaje al Bloque de Búsqueda.

Y ello es así porque aún es mucho el trecho por recorrer, y porque virtualmente casi todo está pendiente: el juicio de los convictos en prisión, el desmantelamiento de los Pepes, el proceso de sometimiento de los traficantes del Valle, la Costa, Santander y Bogotá, y hasta la ubicación de los eslabones sueltos del cartel...

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