GASTRONOMÍA CON ALTURA

GASTRONOMÍA CON ALTURA

Un apetitoso menú, un sandwich, frutas, unos cuantos vinitos. Imposible decir no. Imposible cerrar los ojos e ignorar al compañero de silla que disfruta como pocos de una suculenta cena. Las posibilidades están ahí, a merced del viajero. Un menú diseñado cuidadosamente, en el que no pueden faltar proteínas, carbohidratos, líquidos y vegetales. La razón? Hay que mantener el organismo de los viajeros del aire como si estuvieran en tierra.

09 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

De esta manera se pretende controlar el sistema orgánico, el cual tiende a alterarse debido a la presión barométrica, que disminuye cuando el avión se eleva; por esto los pasajeros experimentan una reducción de oxígeno de manera inmediata.

Ahora bien, este aumento de la presión barométrica es la causa de los llamados gases que se presentan atrapados (los que se concentran en el estómago, en el intestino o en el oído medio) o en solución (como sucede con los buzos, en quienes el nitrógeno pasa a las articulaciones y se manifiesta con dolor de la rodilla o dolor del codo, dificultad para respirar o sensación de calor en la piel).

Para evitar esos problemas se inventaron las cabinas presurizadas --aunque aún algunos aviones nacionales tienen cabinas no presurizadas--, de tal forma que la presión barométrica se mantuviera constante durante todo el trayecto de vuelo. Un ejemplo: si el avión va a 24 mil pies de altura, la cabina se mantiene entre cuatro mil y seis mil pies, que son los estándares normales para respirar óptimamente.

Alimentación con altura En cuanto al fenómeno alimentario, si se trata de vuelos internacionales, los viajeros deben evitar una posible alteración de sus ritmos circadianos (el organismo tiene unos relojes biológicos que se pueden descompensar al llegar a otro país).

Para tal efecto, conviene que no dejen mucho tiempo de ayuno, más aún cuando está de por medio el estrés del vuelo, el cual aumenta el consumo de azúcar (que en casos extremos podría generar hipoglicemia).

Existe un menú estándar (que incluye dos tipos de carnes) recomendado para este tipo de vuelos. La comida, por problemas de espacio y de peso, se lleva en termos, prácticamente lista; son alimentos que en principio no deben contener mucha cantidad de grasa y no incluyen ciertas legumbres como el repollo y la lechuga, que producen gases.

Ahora bien, muchas personas curan la ansiedad propia del vuelo comiendo en exceso. Hay que controlar esos impulsos y hacer una escogencia de lo necesario para evitar posteriores malestares estomacales.

En el caso de los niños, conviene solicitar el menú especial indicado para los menores. Cuando son recién nacidos o muy pequeños y el avión empieza a descender, el oído medio tiende a taparse y a ocasionar fuertes dolores, por lo que se recomienda a las madres que en ese momento le den suero o seno.

Las bebidas alcohólicas se deben disminuir al máximo. Si va a tomar unos cuantos tragos, hágalo de manera prudente sin comprometer la seguridad personal en una emergencia.

No hay que olvidar que, en aviones no presurizados, la persona se embriaga más rápido. Por simple lógica, un consumo moredado de alcohol permite llegar tranquilos al lugar y hacer los trámites de aduana sin contratiempos.

Las tripulaciones, por su parte, no deben consumir licor por lo menos 24 horas antes del vuelo, ni siquiera una cerveza. En cuanto a su alimentación, puede ser la misma que ingieren los pasajeros. Se recomienda, eso sí, que piloto y copiloto consuman un menú diferente, para evitar, si llegara a suceder, una posible intoxicación.

En aviones no presurizados se debe tener un cuidado especial con las gaseosas pues tienen mucho gas y ocasionan eructos y dolor de estómago.

Debido a que las cabinas tienden a calentarse y a que la persona cambia los hábitos intestinales, conviene consumir mucho líquido --de ser posible diez vasos de agua. Así, se evitan problemas de estreñimiento muy frecuentes en las mujeres.

Si se trata de vuelos superiores a cinco horas, se recomienda hacer ejercicio y caminar (en Europa ya hay aviones que tienen una zona indicada para ello). Las mujeres embarazadas tienden a sufrir problemas de várices: en tal caso, se les aconseja caminar cada media hora para que la sangre de los pies suba fácilmente y no se estanque.

Las personas que sufren enfermedades como diabetes, por ejemplo, deben llamar a la aerolínea antes de volar y solicitar un menú indicado, con pocas calorías. Así mismo, los vegetarianos que están tan de moda.

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