MONTOYA-GUERRERO, UN SUBTÍTULO DE PESO

MONTOYA-GUERRERO, UN SUBTÍTULO DE PESO

Felipe Solano y Sergio García cerraron la primera edición de la Copa Néctar-Shell-Lada con una angustiosa victoria en la décima válida, luego de haber pasado toda la jornada muy lejos de sus opositores y muy seguros de un triunfo que casi se les escapa en la raya final. Si, tanto el equipo ganador como el de Juan David Vélez y César Aristizábal, quienes peleaban el subcampeonato, pasaron la meta con tanques secos. El de Solano-García, con el impulso, y el de Vélez, con el mínimo empuje del motor de arranque y del propio Vélez, quien tuvo la inteligencia de pararse a metros de la meta para pasarla empujando su máquina apenas bajaran la bandera.

09 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Si Vélez intenta una vuelta más, habría perdido el subcampeonato con Juan Pablo Montoya y Jaime Guerrero, quienes llevaban ventaja de la primera serie y no terminaron la segunda, luego de un encontrón de Montoya con Loboguerrero, que lo obligó a una larga visita a los pits luego de la cual no pudo cumplir la distancia mínima para clasificarse.

Pero la que parecía una excelente maniobra táctica de Vélez, se esfumó media hora después cuando su auto se quedó corto en 20 kilos en la báscula, cuya medición se repitió varias veces hasta que se produjo la inevitable descalificación.

Así las cosas, el subtítulo regresó a Montoya y Guerrero una hora después de concluidas las acciones en medio del desconcierto del equipo Horniautos-Exxel, cuyos vistosos colores cambiaron por la palidez de la decepción.

Entretanto, discretamente abrigado en la mitad del pelotón frontal y escoltado de bandera a bandera por su compañero de equipo, el auto de Jorge Bombita Arango y Luis Jenaro Rico, previamente clasificado como ganador por su ventaja en puntos, hizo una rutinaria presentación en la sexta casilla, suficiente para resaltar los méritos y constancia que le dieron el título de campeón.

Ante la clientela más modesta que se recuerde en la pista, pues tan solo 150 aficionados pagaron boleta y tuvieron la compañía de un par de delegaciones infantiles de unos colegios capitalinos que colaboraron para darle un toque de humanidad a las tribunas, la Copa Néctar-Shell-Lada cumplió su primer ciclo en medio de una innecesaria soledad.

En efecto, el cambio de fecha de la final para ayer miércoles la colocó en un momento de total saturación para la afición, y en crudo contraste con el lleno y el espectáculo que se dio cuatro días antes en las 6 Horas Doria-MOTOR-ACC.

Sin embargo, el certamen que alberga 40 autos de decoraciones tan disímiles como lo son sus rendimientos y nivel pilotaje, mostró ante la pálida concurrencia que le ha dado la oportunidad a un sinnúmero de corredores para ilustrarse en los fundamentos de la preparación, y cerró su periplo en la capital luego de haber abierto o consolidado escenarios en otras ciudades del país, quizás su mayor mérito en pro de la descentralización del automovilismo.

En medio de esas reflexiones y un mediodía de ventisca, se anotaron algunos otros sucesos, como el accidente de Oswaldo Rey, que tuvo visos de pánico pues fue sorprendido por la frenada de otro competidor en la semirrecta trasera y patinó sobre una mancha de aceite que ya había despistado a otros vehículos. En su salida, chocó con el carro de Jorge y Germán Gómez, al cual auxiliaba un comisario que resultó atropellado de carambola, afortunadamente sin lesiones.

También brilló la desacertada decisión de la dirección de carrera, que canceló la partida de la segunda serie en la cual Sergio García se había dejado sorprender por todos sus vecinos, so pretexto de robo de la arrancada en la parte posterior de la fila. La torre no sancionó a los infractores, sino que dio otra largada que perdonó a García y condenó a Montoya, cuyo motor se ahogó para nunca más volver al sitio de protagonismo.

Se destacaron Ricardo Camacho y Guillermo Atuesta, segundos de la válida, lo mismo que Diego Fernando Mejía y Guillermo Olarte, quienes animaron mucho la carrera, tema en el cual Jairo Cifuentes colaboró mucho en la primera serie, pero que Loboguerrero declinó luego de su enredón con Montoya.

Con una carrera más por disputarse el próximo domingo Copa Chevrolet, este cierre de año demuestra que tampoco se puede saturar a una afición que por mucho que se apasione por su tema, tiene un límite que no está dispuesta a sobrepasar, así le propongan finales con orquestas y reinas, entre quienes Paola Charry ganó una carrera de demostración en el intermedio.

Resultados Décima válida de la Copa Néctar-Shell-Lada: 1. Sergio García y Felipe Solano, 80 puntos; 2. Ricardo Camacho y Guillermo Atuesta, 76; 3. Guillermo Olarte y Diego Fernando Mejía, 71; 4. Alfredo Botta y Mauricio López, 69; 5. Angelo Vega y Juan Pablo Gómez, 69; 6. Jorge Arango y Luis Genaro Rico, 67; 7. Francisco y Alberto López, 60; 8. Jaime Vásquez y Adolfo Zambrano, 59; 9; Gustavo Perdomo y Mauricio Cortés, 57; 10. Gustavo Loboguerrero y Jairo Cifuentes 55.

Clasificación final del Campeonato: 1. Jorge Arango y Luis Genaro Rico, 674 puntos; 2. Juan Pablo Montoya y Jaime Guerrero, 652; 3. Juan David Vélez y César Aristizábal, 587; 4. Alfredo Botta y Mauricio López, 586; 5. Gustavo Loboguerrero y Jairo Cifuentes, 556; 6. Sergio García y Felipe Solano, 554; 7. Guillermo Olarte y Diego Fernando Mejía, 534; 8. Jaime Vásquez y Adolfo Zambrano, 500; 9. Luis Herrera y Edwin Ramírez, 498; 10. Jorge Murillo y Camilo Fonnegra, 496.

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