EL CANDIDATO INTOCABLE RUSO

EL CANDIDATO INTOCABLE RUSO

La campaña hacia las elecciones del próximo 12 de diciembre en Rusia tiene un candidato que está prohibido criticar y al cual el reglamento electoral le ha dado todas las condiciones para ganar. No se trata de un señor y no va a ocupar puesto en el nuevo parlamento. Es el proyecto de nueva Constitución, que ese día se somete a referendo. Es, en otras palabras, el intocable de la campaña electoral. Como todos los procesos electorales que se realizan después de terremotos sociales, el ruso tiene sus peculiaridades. Después del sangriento ajuste de cuentas entre presidente y oposición que se saldó con el asalto al parlamento el 4 de octubre, el país quedó en manos del primero y sin el segundo.

09 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Para remediar esta ausencia, Yeltsin convocó por decreto a elecciones. Por decreto, definió el contenido, la cantidad de miembros y las funciones del parlamento que será elegido. Para darle la bendición final al proceso, publicó un proyecto de constitución y ordenó por decreto, ni más faltaba someterlo a referéndum el mismo día. Y definió que será aprobado si lo apoya la mitad más uno, no del electorado sino de los votantes, es decir, el 25 por ciento de los 107 millones de inscritos en el registro electoral.

Yeltsin y sus asesores se molestan cuando sus oponentes tachan de monárquica la nueva constitución. Pero esta, al tiempo que proclama formalmente derechos democráticos que el pueblo ruso nunca tuvo, confiere al presidente poderes que algunos zares envidiarían.

La Constitución corta por lo sano con las intenciones de independencia de las repúblicas que componen a Rusia; autoriza al presidente, entre otras cosas, a disolver la Cámara Baja del nuevo parlamento; le permite a él cambiar la composición del gobierno independientemente del resultado de las elecciones y a los actuales ministros, que han formado los dos bloques electorales más influyentes, ser candidatos.

Por eso es comprensible que, salvo los más oficialistas, la mayoría de los 13 movimientos que han presentado candidaturas critique el proyecto. Los comunistas darían la vida por no verlo aprobado. Los centristas temen, como dijera uno de ellos, que sirva en el futuro a la entronización plenamente legal de un dictador.

Llueven las amenazas Para Yeltsin y su equipo, la aprobación de la Constitución es mucho más importante que la elección de un nuevo parlamento que, pese a la ventaja de los oficialistas, ya se anuncia como una nueva fuente de conflictos.

El nuevo proyecto de la Constitución tiene más críticos que epígonos. Según las encuestas, 62 por ciento de los votantes no lo conoce. Y basta pensar lo insólito que sería elegir el nuevo parlamento sin aprobar la Constitución que lo instituye para entender por qué el referendo le quita el sueño a los hombres del presidente.

Yeltsin amenazó a los candidatos que la critiquen con quitarles el espacio gratuito que tienen en televisión. El ministro Shumeiko pidió anular las listas de los comunistas y del Partido Democrático por llamar a votar contra el proyecto, y estudiar las declaraciones de otros cuatro bloques.

El jefe de la Comisión Electoral llamó a votar a favor. Burbulis, uno de los próximos de Yeltsin, acusó a los críticos de fomentar la desestabilización del país , demandó un programa de televisión que lo acusó de preparar un decreto con medidas en caso de un fracaso del candidato constitucional. Y el Departamento Jurídico de la presidencia exigió a los críticos que renuncien a sus candidaturas.

El argumento oficial es un modelo sofístico: los candidatos quieren un puesto en un parlamento definido por el proyecto de Constitución; pero, para conseguir el primero deben respaldar el segundo. Si quieren criticarlo, que renuncien. Semejante lógica levantó un alud de protestas. Y el pedido de borrar de las elecciones a casi la mitad de los participantes luce tan escandaloso que la Corte Arbitral (electoral) rechazó la demanda del ministro Shumeiko y sentenció que los candidatos pueden criticar la nueva Constitución.

La cosa no puede ser más insolita. La Constitución se somete a referendo, pero se prohíbe criticarla. Al que lo haga no solo le increpan la seguridad nacional sino que también lo amenazan con borrarlo de las elecciones.

Por lo pronto, el presidente de la Comisión Electoral, cuya misión es velar por la imparcialidad y no apoyar a ningún candidato, llama a votar por la Constitución. UE apoya a Yeltsin Bruselas (Efe) La Unión Europea (UE) está lista a conceder un apoyo incondicional al presidente ruso, Boris Yeltsin, de visita oficial en Bruselas, para que no se desvíe del proceso de cambios y dé así un impulso a las fuerzas reformistas en las elecciones del domingo próximo.

Tras una jornada en la capital comunitaria estrictamente bilateral, el primer ministro belga, Jean Juc Dehaene, insistió en lo simbólico de la visita y aseguró que hoy Rusia ha entrado en el concierto de las naciones europeas, donde debe reencontrar su papel histórico .

Por su parte, Yeltsin manifestó su confianza en que la mayoría de los rusos votará a favor del proyecto de Constitución, y anunció que hoy se dirigirá al país para pedir el voto de la población.

Confío en el sentido común y la inteligencia de la gente que votará en favor de la Constitución , dijo el presidente ruso.

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