EL CÁNCER DE LUIS ERA CONJUNTIVITIS

EL CÁNCER DE LUIS ERA CONJUNTIVITIS

A dos horas de Bogotá, después de cruzar por valles, lagunas y montañas de Cundinamarca, y a diez minutos de Chiquinquirá, vive Luis Blanco, un mecánico que insiste en que se salvó de perder uno de sus ojos verdes por una conjuntivitis aguda que un médico le diagnosticó como cáncer. La mirada de Luis Blanco es la de un hombre triste. Su vida cambió cuando vino de la tranquilidad de Simijaca, a la selva de la ciudad.

07 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Todo me comenzó con un ardor en los ojos, me salían muchas pichas (pus) y el dolor era muy fuerte. Entoces pensé en ir a Bogotá, porque como aquí en el pueblo no hay especialistas. Le recomendé a mi hermana que me buscara una cita con un doctor bueno. Ella oyó por radio la noticia de la medicina láser, la más avanzada. Y llamó. . EL TIEMPO confirmó que en radio K y Radio Capital, figuró la promoción.

La consulta le costó diez mil pesos y sacó cita con el doctor Luis Quintero para el sábado 18 de septiembre, día del amor y la amistad.

Ese día el doctor me hizo seguir al consultorio, me alumbró con una linterna, me abrió el ojo y dijo: uy, no! está muy grave, peor de lo que yo me imaginé. Usted lo que tiene...

Entonces le mostró unas letras y preguntó: sabe lo que significan? ; no , dijo Luis. Luego Quintero le respondió: eso es cáncer. Le empezó en el ojo izquierdo y se le pasará para el derecho y va para adentro. Y el problema no es que puede quedar ciego sino que se va a morir , recuerda Luis que así le dijo el doctor.

Luis estaba sentado y sintió un escalofrío, como si me hubieran dado un balazo , dice que fue igual.

El médico Quintero, sostiene Luis, al ver mudo a su paciente, reforzó su diagnóstico: lo que pasa es que está a tiempo para operarlo. Esta operación no la hace sino la Clínica Shaio y yo (En el listado de médicos de esta clínica no figura Quintero). Tenemos los aparatos especiales, rayos láser. Eso no se hace sino con éso , Luis recuerda esas palabras, como si todavía estuviera en el consultorio.

El médico, afirma Luis, le comentó: la operación sólo dura diez minutos... y listo, puede trabajar tranquilamente; eso sí, es costosa, vale un millón doscientos mil pesos. Consígame seiscientos mil y el resto me los va pagando como usted pueda . Dizque tengo cáncer Luis dice que no le contestó nada porque no entendía cómo una supuesta sobrecarga de soldadura hubiera terminado con un cáncer en sus ojos verdes. Pálido aún, salió al pasillo. Iba en compañía de Isabel, su mamá y Estela, su señora. Qué pasó , le preguntó, Isabel. El le respondió: mamá, póngale cuidado, dizque tengo cáncer .

El le exigió a Quintero una fórmula donde quedara constancia de su mal, pero según él, el médico no quería hacerlo, pero al final accedió. En el consultorio sólo existe un recibo porque al paciente no se le abrió historia clínica.

Allí se diagnóstica endiomitosis aguda, un término hasta ahora desconocido, de acuerdo con oftalmólogos de las clínicas Barraquer, Shaio y Marly, entre otras, consultados por este diario.

En plena Avenida Jiménez, en medio del ruido de los automóviles, al lado de la gente y sus múltiples afanes, la señora Isabel trató de darle ánimos y cuando supo que a su hijo lo tenían que operar urgentemente, intentó tranquilizarlo: por el dinero no se preocupe, así nos toque hipotecar la casa, entre todos los hermanos recolectamos. Váyase para el pueblo y consiga lo que pueda, y yo aquí presto el resto , le dijo Isabel.

Mientras su señora lo consolaba y le pedía paciencia, él conseguía dinero en el pueblo. Ese fin de semana lo pasó angustiado. Después regresó a Bogotá, para estar listo y cumplirle al médico la cita del lunes 20 de septiembre.

Pero antes, el domingo 19 por la tarde, Luis Blanco aceptó el consejo de su hermana, quien le sugirió una consulta con otro especialista. Luis recuerda que el 20 de septiembre lo llamaron dos veces del consultorio de Quintero para recordarme la cita, que qué pasaba, que mi caso era serio, qué porqué no me presentaba .

Cuando salió el martes 21 de septiembre del consultorio del oftalmólogo Alberto León, el segundo médico consultado, ya sabía que no tenía cáncer. En ese momento, Luis sintió alegría, pero también rabia. Quería ir donde Quintero y decirle cuántas son cinco, pero no pudo porque tenía las pupilas dilatadas .

Conquista verde La cita del martes 21 de septiembre, a las ocho de la mañana, le dio motivos a Luis Blanco para volver a reír, apenas tenía conjuntivitis.

Actualmente, Blanco ha vuelto a ser el mismo hombre que sus fines de semana después de la mecánica, se distrae con los hermanos y amigos jugando tejo.

Las gafas oscuras rayban, recomendadas por el segundo médico para protegerse del sol, aún no se las pone mucho. Sólo las usan sus hijos. El sigue mostrando sus ojos verdes otra vez sin temor, mientras la Secretaría de Salud del Distrito decide abrir investigación.

El doctor Luis Quintero, con quien habló este diario, reitera que diagnosticó endiomitosis aguda y no cáncer en el ojo izquierdo como sostiene Luis Blanco.

Negación de Luis Quintero ...al señor Luis Blanco no se le hizo nada, ni ningún procedimiento, ni nada. Aquí pongo de presente la anotación que tengo del día que él vino (18 de septiembre de 1993), que dice endiomitosis aguda, con afección de córnea. Traducido al español (sic), quiere decir que el tipo tiene una infección en juntos ojos que le está afectando la córnea. En ningún momento está mostrando que tenga cáncer... Quintero mostró un recibo en donde cobra un valor de 650 mil pesos por el supuesto tratamiento que proyectaba hacerle a Luis Blanco. Los costos de 650 mil pesos, totalmente diferente a lo que él (Blanco) está diciendo, del millón y pico, son acusaciones de un señor que no he atendido realmente, no le he hecho ningún procedimiento, no se le ha manejado clínicamente. (Lo) está haciendo para chantajear a su médico, a sacarme plata, porque me ha hecho llamadas en varias ocasiones, diciendo que si yo no le doy un millón de pesos, él (Blanco), se queja a los medios de comunicación. En qué emisoras tiene usted promoción? R: No. Yo no tengo promoción en emisoras. Lo que sucede es que tengo amigos en varias emisoras, que hablan, hacen comentarios de lo bien que les ha ido con los procedimientos que hacemos acá.... yo pagué una vez ocho días propaganda en Radio K, porque nadie me conocía, pero con ocho días tuve. El señor Blanco sostiene que usted hace estas operaciones con una clínica.

R: No señor, yo no opero, hago procedimientos . Quintero dijo que no ha vuelto a ver al paciente, pero que Luis lo ha llamado amenazándome, ahí, que no se que, que si se cuando, yo no le pongo cuidado a éso... al principio no le puse cuidado, porque me pareció que era una cosa de inmadurez, pero ya cuando la cosa se quiere convertir de castaño a oscuro, yo no me dejo amedrantar (sic), ni chantajear... él (Blanco) debió hablar conmigo, decirme doctor, pasó ésto y ésto, o usted se equivocó en el diagnóstico, debió haberme dicho eso a mí, y no hacerme estas cosas de que si no le doy plata, entonces va a hacer escándalo en los medios. .

Luis Blanco dijo a EL Tiempo sobre las supuestas llamadas que: no es cierto. Nunca he vuelto a hablar con ese señor, cómo se le ocurre. EL doctor Luis Quintero dice ser egresado de la Universidad Autonóma Nacional de México y ejercer su profesión desde hace catorce años.

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