Y AHORA QUÉ

Y AHORA QUÉ

Esa muerte anunciada le puso punto final a tres guerras atroces de Colombia. La guerra de Escobar el narcopolítico contra el sector más intransigente del liberalismo: Galán, Lara, Cano, Parejo. La guerra de Escobar el narcoterrateniente contra la izquierda armada o desarmada: La UP, las masacres, Pizarro. Y la guerra de Escobar el narcotraficante contra sus rivales de Cali. El político ganó la batalla de la extradición. El terrateniente decapitó a la izquierda. El traficante no abandonó el negocio. Pero Colombia pese a su patético enredo entre ley y religión (García-Herreros) o entre intereses y valores (llantos en Medellín) no podía perdonar al magnicida: era una cuestión de dignidad nacional que, gracias a Dios, no acabó como una vendetta oscura de los Pepes.

07 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Con Escobar acaba la narcoviolencia política, es decir (a) La amenaza directa a la vida de las elites y (b) El narcoterrorismo indiscriminado. Acaba porque 10 años de guerra dejaron una suerte de modus vivendi entre el Estado y los narcoproductores.

-El Estado suprimió el casus belli de Betancur y Barco: Para bien y para mal, los delincuentes tendrán juez y guardianes en Colombia. Al mismo tiempo que la amnistía cambiaria, los decretos repulidos de Sometimiento a la Justicia y el nuevo Código de Procedimiento Penal, abren la ventana para blanquearse después de unos años en prisión. Siempre, claro está, que no se hayan añadido o no se comprueben grandes crímenes de sangre.

-Las mafias también aprenden. Aunque ningún país ha sufrido una embestida tan brutal como Colombia, todos los estudios muestran la alta capacidad de repliegue del crimen organizado: la Camorra italiana, la Cosa Nostra americana, la Yakusa japonesa, la Kun Sha china, el Dev Sov turco y hasta los nuevos mafiosi de Rusia han aprendido a cohabitar con la ley y los políticos.

Pero esta muerte no acaba cinco guerras del narcotráfico. 1) Vendrán las escaramuzas de la sucesión y el reparto. 2) Los archivos del capo podrán desatar una guerra de escándalos. 3) Seguirá la guerra de baja intensidad , con jueces, detectives y mafiosos muertos. 4) Talvez se intensifique la guerra de los sobornos. 5) Todas las guerras sociales de la guerrilla seguirán con su olor a cocaína.

Y seguirán las dos guerras internas en los países consumidores. Una es la guerra contra el desesperante crimen callejero; cuatro de cada 10 delitos se achacan a la droga. Otra es la guerra honda contra la crisis de su propia cultura: la droga como huida para los fracasados de abajo y para los ahítos de arriba.

Suiza, Holanda, Australia, Inglaterra y aun el propio Clinton, comienzan a reconocer que la vieja guerra es inganable. Primero y sobre todo, porque se basa en dos premisas debatibles y, por eso, pre-morales: la droga es mala in se; y corresponde al Estado eliminarla. Segundo, porque hay un contrasentido en tolerar el consumo como sucede en la Convención de Viena y en 77 países mientras se criminaliza la producción. Tercero, porque la estrategia punitiva no ha funcionado. Cuarto, porque el delito callejero es efecto, y no causa, de la prohibición. Quinto, porque las guerras de la cultura sólo se resuelven en la cultura.

En Colombia también comenzó la despenalización. Y no sólo de la dosis personal , en los términos de la Ley 30 de 1986. Qué otra cosa sino des-penalizar fue abolir la pena más temida por los extraditables ? Qué cosa es la política de sometimiento si no es la rebaja de penas? Sólo falta la entereza de plantear el debate como hemos debido hacerlo desde un principio: como un debate mundial de principios, no de conveniencias o de medias verdades. Por fin hoy tiene Colombia autoridad moral para dar ese debate.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.