TRIUNFAN COALICIONES DE IZQUIERDA EN ITALIA

TRIUNFAN COALICIONES DE IZQUIERDA EN ITALIA

Los candidatos de las coaliciones de izquierda derrotaron ayer a los neofascistas, en Roma y Nápoles, y a la Liga Norte en Génova y Venecia, durante la segunda vuelta de las elecciones municipales. La Alcaldía de Roma quedó en manos del verde Francesco Rutelli candidato de una coalición de fuerzas progresistas en la que están los ex comunistas que se impuso al secretario del Movimiento Social Italiano (MSI, neofascista), Gianfranco Fini.

06 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Mientras que en Nápoles, la nieta del Duce , Alessandra Mussolini perdió el duelo frente al ex comunista Antonio Bassolino.

Las estadísticas tenían razón: la coalición de izquierda, centrada en el Partido Democrático de Izquierda (PDS, ex partido comunista), ganó en las cinco ciudades importantes de Italia en las que se disputaba el preciado puesto de alcalde (Nápoles, Roma, Trieste, Venecia y Génova) en segunda vuelta electoral.

La principal decepción fue para la hermosa y joven nieta del Duce Alexandra Mussolini, en Nápoles, la cual aspiraba a remontar la diferencia de ocho puntos de la primera vuelta sobre el ex comunista Antonio Vassolino.

Mussolini, con el Movimiento Social Italiano (MSI, neofascista), se mantuvo en los ocho puntos de diferencia (46 por ciento contra 54 por ciento, según estimaciones al cierre de esta edición), y afirmó al conocer los primeros resultados que de cualquier modo se trataba de una victoria.

El ambiente en Nápoles era festivo durante la noche y tenso en las horas de la tarde. La Plaza Garibaldi, la vía Humberto Primero y la Plaza Dante, en donde está situada la sede del MSI, eran verdaderos ríos humanos que cantaban consignas y hacían gestos de todo tipo con sus rivales de PDS.

La sede del MSI en Nápoles hervía de militantes fascistas que aplaudían y celebraban cada palabra de su líder. Sin embargo, el fascismo, como los tiempos, ha cambiado. Ya no se ven las legiones de Camisas Negras de la época del Duce, que mostraban su desprecio por todo lo que les fuera ajeno, extranjero.

En su lugar hay amables señoritas y muchachos jóvenes vestidos en jeans, que sonríen a diestro y siniestro y se desviven por atender a los visitantes.

Los carteles políticos sí son, en cambio, nostálgicos: Confíen en nosotros, vote Mussolini , puede leerse en la mayoría de las paredes de la ciudad en los tradicionales carteles de color negro con letra amarilla. La razón del cambio es que el llamadao neofascismo italiano no quiere presentarse como una fuerza violenta.

Fuerza conciliadora El racismo, base del pensamiento del Duce, no forma parte de las ideas que defienden tanto Alexandra Mussolini como los líderes neofascistas de la Liga Norte. Contrario al PS francés de Jean Marie Le Pen (ultraderecha), que busca sus fuentes en el odio al extranjero de distinto color, el neofascismo italiano se presenta como una fuerza conciliadora, más preocupada por la transparencia en la gestión y la horadez en la administración de los bienes que por consignas racistas.

Alexandra Mussolini y su MSI, por lo demás, apuestan por una Italia unitaria, mientras que la ultraderecha del norte, la Liga Norte, liderada por Humberto Bossi, tiene en su discurso claras connotaciones separatistas, al punto de que el Ministerio del Interior, en Roma, tenía ya un plan bélico para reconquistar el norte por las armas en caso de una victoria de la Liga.

Este plan, llamado Operación Superga, tenía pensado bombardear los aeropuertos de Turín y Milán, interrumpir las principales autopistas, enviar comandos por el río Po, a tiempo que privaba a la región de electricidad haciendo saltar las centrales eléctricas. Esta Operación Superga, que fue hecha pública durante el fin de semana, fue comentada por el ligista Bossi en los siguientes términos: son cómicos; un grupo de generales saltimbanquis al servicio del régimen .

Volviendo a Nápoles, la Musolini felicitó en términos corteses a Antonio Bassolino por su victoria, y aseguró que de él dependía la colaboración de las dos fuerzas políticas, ya que ella estaba dispuesta a darlo todo por los napolitanos.

La idea central del programa de Mussolini es, en líneas generales, lo que ella llama la reconstrucción de la ciudad civil .

El MSI argumenta que hace 200 años, Nápoles era con París y Viena una de las grandes capitales de Europa, y que hoy se ha convertido en un centro de carencias sin igual en el Mediterráneo.

La idea de la ciudad civil pretende, de un lado, dejar claro que los responsables de la tragedia nopolitana han sido los gobernantes de los últimos 45 años, políticos que han buscado su propio provecho y que han olvidado la voz ciudadana; del otro, mostrarse ellos, el MSI, como el eco de esa voz: una formación alejada de las corruptelas propias de una carrera política, con una legión de nombres jóvenes que han tenido éxito en sus carreras profesionales; es el caso de Gianfranco Sini, candidad del MSI de Roma, quien fue bendecido por el líder tradicional y fundador de este partido, Giorgio Almirante.

En general, el discurso de todos los militantes del MSI es el mismo: llevar a Italia a su lugar histórico y unirla a Europa a través de su fuerza social prescindiendo del viejo aparato político. Somos fascistas auténticos , decía un joven militante, en cambio, los otros son comunistas con la cara lavada .

En Roma, en donde la victoria de la izquierda era casi un hecho, el candidato ecologista Francesco Rutelli (coalición de izquierda) dijo refiriéndose a su victoria que el grado cero de la política italiana contemporánea comienza hoy , afirmando que con esta votación, la primavera prometida ahora llega con un línea roja que atraviesa Italia por sus principales ciudades.

No perdimos Roma (AFP) Alejandra Mussolini, nieta del duce Benito Mussolini y candidata por el neofascista Movimiento Social Italiano a la alcaldía de Nápoles, se declaró feliz pese a que los primeros sondeos la declaraban derrotada, porque no es un triunfo, sino una gran victoria para mí y el partido .

En declaraciones a la televisión estatal italiana, Alejandra Mussolini que además es sobrina de Sofía Loren dijo también que su partido se colocaría en la oposición constructiva en relación al alcalde electo, Antonio Bassolino, del Partido Democrático de la Izquierda (ex comunistas).

En el consejo municipal, dijo Mussolini, vigilaremos y controlaremos el accionar continuando nuestra acción de oposición. No olvidemos que mis votos se vieron triplicados prácticamente al término de una semana , indicó.

La candidata del MSI evaluó que la elección de Bassolino es un paso atrás de al menos 50 años .

De todos modos, el MSI sale de estas elecciones fuerte, fortísimo, pronto para dar el gran salto en las próximas elecciones nacionales, enfatizó.

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