VENEZUELA, EN MANOS DE CALDERA

VENEZUELA, EN MANOS DE CALDERA

Una increíble alianza con sus peores enemigos --los socialistas del MAS y los coministas-- le daba anoche al ex presidente Rafael Caldera (1969-1974), líder de Convergencia Nacional, el triunfo en las elecciones presidenciales de Venezuela. Encuestas realizadas por las cadenas de televisión a la salida de los centros de votación, le otorgaban al ex presidente copeyano el 30 por ciento de los votos, seguido por un sorprendente Claudio Fermín, del gobernante Acción Democrática, y a quien siempre se le había relegado al cuarto lugar, con un 23,5 por ciento de la votación.

06 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

En tercer lugar figuraba Andres Velásquez, líder de Causa Radical, con el 23,4 por ciento de los votos, y por último Oswaldo Alvarez Paz, con el 21,4 por ciento, convirtiéndose así en el gran derrotado.

Las encuestas difundidas por Venevisión y Radio Caracas Televisión se conocieron en momentos en que Causa-R denunciaba ante la Fiscalía graves irregularidades en algunas concentraciones electorales de Caracas.

La jornada electoral de ayer se destacó por la masiva afluencia de votantes y por el clima de tranquilidad en que sucedió.

Los viejos dieron una lección de civismo Los viejos de Caracas no durmieron, pendientes de madrugar a derrotar el miedo.

Aunque la votación comenzó a las 6 de la mañana, en varios sectores de Caracas los electores comenzaron a hacer cola a las 5.

Un vocero de la Policía Metropolitana dijo no creer lo que le tocó ver en el sector de Avenida Rómulo Gallegos, al este de la ciudad.

A las 5:30 había 37 personas haciendo fila para votar. El menor debía tener 55 años --dijo el oficial Román Valdés--. En verdad me emocionó. Todos estaban alegres y tranquilos. A las 6 llegaron los jurados, y 15 minutos después comenzó la votación . Según el oficial, para entonces ya había unas 250 personas, la mayoría viejos .

La televisión mostro imágenes de otros lugares, y en ellos las colas estaban integradas por gentes de edad avanzada.

Reinaldo Forbes, jubilado del Ministerio de Justicia, sintetizó lo que sentían todos sus coetáneos. Las amenazas de golpe son un recuerdo, pero el miedo está ahí, lo siento en mis nietos y en mis hijos. Para disiparlo madrugué... y creo que varios de los que estamos aquí madrugamos para lo mismo , dijo.

En el centro electoral del Colegio Don Bosco, en Altamira, un sector lujoso de Caracas, Hortensia Domingo también madrugó. Yo podría estar en cualquier parte del mundo, porque puedo hacerlo. Pero estoy aquí desde las 5 y media, porque quiero que mi país sea de verdad libre , explicó.

-- Libre de qué? preguntó un reportero extranjero.

--De golpes, de corruptos, de ambiciosos, de ladrones sin escrúpulos que se roban los reales (el dinero) del pueblo y lo obligan a acudir a la violencia para sobrevivir.

-- Va a votar por su partido, o siquiera por un partido al que antes le haya dado su voto? -- Estás loco, chico? Claro que no. Venezuela necesita gente nueva, porque hay nuevos compromisos, nuevos problemas y, por lo tanto, se necesitan nuevas soluciones. Necesitamos gente honrada y capaz.

La mujer, muy elegante, entró a votar, pero en su mesa no estaban todos los jurados. Esperó, paciente, hasta casi las 8 de la mañana. Cuando terminó, un revuelo de gentes llamó su atención. Había llegado a votar el presidente Ramón José Velásquez, acompañado de su esposa Ligia Betancour. El presidente votó, y luego habló desde una tarima.

Discurso presidencial Como venezolano, como demócrata, como presidente, como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas nacionales, saludo a los venezolanos, porque estamos llegando a un nuevo tiempo , dijo.

Cada voto es un mandato al nuevo gobierno --dijo--. Cada voto significa la voluntad de afirmación de un proceso democrático en el cual se liquidarán vicios, corruptelas y fraudes . Hoy quedan enterradas las dudas, los temores, los odios y los resquemores , agregó.

En los sectores populares la gente madrugó menos, pero de todas maneras fueron los viejos los primeros en acercarse a votar. Son barrios peligrosos, donde la delincuencia común tiene prácticamente zonas de poder donde impone su ley.

En los barrios del oeste, clavados sobre los cerros, electores, jurados y testigos llegaron tarde. Prefirieron la seguridad al fervor patriótico. Tal vez debido a ello, en aquellos sitios la elección terminó un poco más tarde.

El más madrugador De los cuatro candidatos con mayor opción, el primero en votar fue el socialdemócrata Claudio Fermín, de AD. Lo hizo a las 8:20 de la mañana, el Grupo Escolar Domingo Faustino Sarmiento, en Maripérez, un sector céntrico cerca de su residencia. Llegó acompañado por su esposa y un amigo. Votó sin contratiempos, y antes de irse a su comando de campaña dijo que Venezuela teñirá su decisión con la nueva democracia . Parecía saber que no sería el ganador, pero igual habló con optimismo del futuro del país y de su partido.

Diez minutos después votó Andrés Velásquez. Lo hizo en la Universidad de Oriente, en Puerto Ordaz (estado Bolívar), donde es gobernador. Allí y en ciudad Guayana se hizo grande su partido La Causa Radical.

Alguien le comentó que era muy efusiva la manera como los otros votantes lo rodeaban. Este gran recibimiento es poco para lo que será más tarde la celebración , dijo, y anunció que volaría a Caracas para estar al frente de su equipo de campaña.

Rafael Caldera y Oswaldo Alvarez votaron casi al tiempo. Caldera lo hizo en el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio, a las 10:30. Su llegada fue tormentosa, con decenas de periodistas luchando contra escoltas, soldados y policías. Varios camarógrafos rodearon y a una reportera casi la dejan sin ropa. Su chaquetilla quedó hecha pedazos. Caldera pedía calma y que lo dejaran cumplir con el deber de votar , pero de nada servía.

Por favor, déjenme votar y luego hablamos --clamó--. Es un favor que pido en nombre de quienes hacen cola afuera y no pueden entrar porque yo estoy aquí .

Al fin votó, y habló, para decir que Venezuela vivía el día más importante de su vida democrática, y para pedir que votaran todos, a fin de consolidar la democracia.

Alvarez Paz sufragó en El hatillo, cabecera de uno de los municipios que integran a Caracas. En la Unidad Educativa Conopoima, junto al elegante Lagunita Country Club.

Tenemos que votar para hacer de Venezuela el país puntero del continente , dijo.

El clima influyó Hacia el mediodía, la afluencia de electores se redujo en forma considerable, debido al calor. A esa hora votó el cardenal José Alí Lebrum. También habló. Lo hizo breve y sin rodeos. No votar hoy es pecado mortal grave , dijo, y al rato las colas otra vez fueron largas frente a los centros de votación.

A las 4, cuando llegó la hora límite, en algunos sectores populares había largas colas de votantes. Allí, las urnas no se cerraron sino cuando votó el último ciudadano. Después vino la espera de los resultados.

Antes de conocerse, en dos lugares de la ciudad había celebraciones entusiastas: en las sedes de Caldera y de Velásquez.

Cuando se conoció el primer boletín oficial, una fiesta se interrumpió en forma abrupta.

Desobediencia radical Ayer, en el marco de las elecciones presidenciales y parlamentarias en Venezuela, el Consejo Supremo Electoral (CSE) pidió a los partidos políticos y a los medios de comunicación abstenerse de ofrecer resultados extraoficiales que pudieran contribuir a distorsionar el proceso electoral y agregó que sólo compete al CSE emitir información oficial sobre el resultado.

No obstante, el sindicalista partido Causa Radical, de Andrés Velásquez, no obedeció a tal llamado y aseguró ayer que su candidato iba ganando las elecciones presidenciales. Según las proyecciones extraoficiales de esa agrupación, Velásquez poseía un 33 por ciento de la votación frente a un 31 por ciento obtenidos, hasta el momento, por Rafael Caldera.

Así mismo, Causa Radical anunció, al cierre de esta edición, que el democristiano Oswaldo Alvarez Paz, del Copei, poseía el 22 por ciento, y un 15 por ciento se lo adjudicaba al socialdemócrata Claudio Fermín, de Acción Democrática.

Sin embargo, fuentes confiables consultadas por EL TIEMPO, afirmaron que Caldera iba adelante, con un 36 por ciento, seguido por Velásquez con un 28 por ciento. El tercer lugar lo tendría Alvarez Paz con un 21 por ciento, seguido por Fermín con un 19 por ciento de los votos.

Velásquez: Comprendí lo que era la soledad El presidente Ramón José Velásquez afirmó que con la jornada electoral de ayer domingo, en Venezuela triunfó el futuro .

Velásquez habló poco después de cerrarse las mesas de votación en el Palacio de Miraflores, y dijó que cada voto fue una reafirmación de la nueva historia del país .

En el mundo nos creyeron a punto de naufragar, y pensaron que iba a perecer la democracia debido a nuestros conflictos, pero finalmente ésta subsistió , agregó el mandatario.

Así mismo, Velásquez afirmó que su mandato ha sido una historia de novela en la cual uno de los momentos más angustiosos fue recibir llamadas telefónicas advirtiéndole de un golpe de Estado.

Una noche de domingo me llamó una alta personalidad, que me preguntó si yo estaba ahí (en la casa de gobierno) porque le habían dicho que yo estaba amarrado y que había un golpe seco, pero amaneció el lunes y no pasó nada , dijo Velásquez en una entrevista desde la sede del canal televisivo Radio Caracas.

El mandatario expresó su alegría por cumplir el primer objetivo que se planteó al llegar al gobierno: llevar al país a las elecciones generales de ayer donde 9,9 millones de venezolanos elegirán al octavo presidente de la democracia venezolana y renovarán a las autoridades legislativas.

El 2 de febrero (fecha de juramentación del nuevo presidente) me quito la banda y la entrego , dijo al ser interrogado sobre cuál era su próxima meta.

Velásquez afirmó que los problemas que enfrentaba el país eran gerenciales y que lo que necesita Venezuela es un gerente que tome decisiones en materia económica . Pero me dijeron que la crisis avanzaba y que si yo no aceptaba asumir la Presidencia, la salida podía ser inesperada y hasta antidemocrática .

Yo ya estaba de retiro, como en una novela, llegó a la puerta el visitante que no se esperaba y dijo usted quiere ser el jefe de Estado? .

Comprendí lo que era la soledad , dijo comentando que tan pronto aceptó la postulación, los dirigentes partidistas me dijeron ahora nosotros nos vamos .

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