EL PAÍS DEL ESPECTÁCULO

EL PAÍS DEL ESPECTÁCULO

La esplanada, un escenario al aire libre, justo a la entrada del parque ferial Expo de Gudalajara fue el espacio donde se presentaron la música caribe de Totó la Momposina y el teatro callejero del grupo Teatro Taller de Colombia, con la obra El inventor de sueños, que mostró que más de veinte años de teatro callejero les ha servido para avivar continuamente su relación con el espectador. Allí también estuvo Papaya Partía, grupo que se encuentra de gira por este país. Cerca de ahí, un foro alterno fue adaptado para la obra de Ensamblaje Las tres preguntas del diablo. Y hacia el centro, en el más importante escenario de la ciudad, el teatro Degollado (en memoria de Santos Degollado) y ubicado entre una zona de edificaciones antiguas, conservada con gran belleza, la compañía Athanor Danza, de Alvaro Restrepo, presentó La enfermedad del ángel.

05 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Los grupos colombianos tuvieron una respuesta unánime: la de los aplausos. Aunque los artistas se encontraron con un público que, al comienzo, se mostraba distante ante la propuesta de bailar, concentrarse, actuar, comprender un libreto o seguirle la pista a un personaje, las creaciones terminaron por convencer a los asistentes. Esto confirma los rasgos comunes entre ambas culturas, pero también la calidad de los espectáculos que Colombia trajo a la Feria de Guadalajara.

Al paso de los caracoles, la danza de Alvaro Restrepo despuntó en el escenario del Degollado, un teatro similar al Colón de Bogotá, cuyos palcos se llenaron para apreciar La enfermedad del ángel.

Demasiados susurros entre el público, pero la obra de Restrepo se desarrolló con el suficiente ritmo como para que la única función presentada en esta ciudad se conviertiera en uno de los mejores capítulos de la danza contemporánea que han visto los tapatíos.

Para el grupo Ensamblaje Teatro, las cosas estuvieron mejor en la escena que en la vida real. Y es que al grupo de actores, dirigido por Misael Torres, le tocó padecer algunos problemas en los últimos días de su gira por este país, que se inició hace más de un mes.

Pero en la escena Las tres preguntas del diablo enamorado coincidieron con muchas de las inquietudes que mantienen al pueblo mexicano: el diablo, la muerte, los yerbateros y el infierno hacen parte de la tradición de estos pueblos.

Las tres preguntas del diablo enamorado es el más reciente montaje del grupo colombiano. Encarna no sólo la fiesta de los demonios, sino también la alegría del teatro callejero, el dominio de la escena, la sorpresa de personajes originales y el acertado uso del público que entra como actor de la obra.

Esta ceremonia infernal coincidió con los mexicanos porque se basa en la tradición oral, en los principios iniciadores de la cultura colombiana, que tiene muchos lazos con la mexicana.

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