SAMPER PIDE GRANDEZA

SAMPER PIDE GRANDEZA

Cuando se fue, Ernesto Samper dejó armado el debate al pedir el retiro del gabinete de los dos ministros de Andrés Pastrana. Y durante su ausencia se ha especulado mucho sobre el rumbo de su campaña, el papel de sus asesores y los comentarios del director de Semana, Mauricio Vargas, en su libro, considerado por algunos un tratado antisamperista . Samper regresó el jueves y concedió una entrevista a EL TIEMPO. En ella asegura que no ve motivos para retirarse del Gobierno; dice que la materia prima de la política no puede seguir siendo el chisme, y asegura que su campaña va por buen camino y así lo confirman las encuestas.

05 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Soy solidario con Gaviria Ernesto Samper regresó el jueves en la noche al país luego de una gira de dos semanas por Estados Unidos, Asia y México. El viernes concedió la siguiente entrevista por escrito a la redacción política de EL TIEMPO. Durante su ausencia, el presidente César Gaviria afirmó que había fuerzas oscuras que lo querían enemistar con usted. A su juicio, existen esas fuerzas? Si el Presidente lo dice debe ser. Lo importante es lo que él y yo sintamos. Yo siento una gran solidaridad con sus acciones de gobierno, con la Constituyente, la política frente al narcotráfico y la internacionalización de la economía. Creo, como la mayoría de los colombianos, que el gobierno liberal del presidente Gaviria ha sido positivo para el país y me siento solidario con las tareas de renovación que ha emprendido. Por lo demás, el Presidente sabe cuándo y en qué ocasiones lo he respaldado en los momentos en que lo ha necesitado. También sabe que no soy de los que pasan cuentas de cobro. Algunos voceros de opinión dicen que debería retirar a los ministros del gabinete para marcar las diferencias conceptuales y políticas que usted tiene con el Presidente. Qué opina? Como lo dije anteriormente, soy solidario con la obra del gobierno liberal del presidente Gaviria y, por tanto, no encuentro motivos para pensar en una decisión en ese sentido. Además, es el presidente quien decide el cambio de ministros. Cree usted que hay una intención electoral en el libro de Mauricio Vargas que lo pinta como una persona débil y más preocupada por los puestos que por las ideas? Le confieso que no he leído el libro del director de la revista Semana, aunque mis amigos coinciden en afirmar que se trata de un tratado antisamperista. No sé tampoco si exista una segunda intención política. Si la hubiera, estaríamos asistiendo al comienzo de una nueva etapa de la política en Colombia, la de la guerra sucia, que, estoy seguro, los colombianos rechazarán categóricamente. La materia prima del debate político no pueden seguir siendo los chismes, las infidencias y los rumores palaciegos. La gente tiene derecho a que los candidatos hablemos de soluciones a sus problemas, como el del desempleo, la corrupción o la inseguridad, que es lo que realmente nos interesa. Siente que está siendo bien manejada su campaña? Sí. Ha sido bien manejada y eso lo demuestran las encuestas. Me preocupa el giro que está tomando la campaña. Los colombianos conocen mi forma de hacer política, a base de ideas y de propuestas, como las que he venido presentando en estos seis meses sobre temas como el desempleo, la recuperación del sector agrícola o la lucha contra la corrupción. Pero estamos trivializando la política, reduciéndola a los chismes, al cada día, a la calumnia del momento, y eso no es bueno para nadie. Colombia debe pensar en grande y los colombianos esperan precisamente eso de quienes aspiran a dirigir los destinos del país. Usted cree que ha perdido espontaneidad debido a las estrategias que diseñan sus asesores? Si tengo que perder espontaneidad, prefiero perder a los asesores. Ha percibido el malestar en la bancada parlamentaria que lo respalda, por el manejo de la campaña? Todavía no me he enterado bien de este asunto, pienso hacerlo la semana entrante. Y aunque no desconozco que quienes puedan plantear estos cambios lo estén haciendo de buena fe y de manera constructiva, considero que la campaña se debe medir por sus resultados. Y los resultados muestran que al llegar al país, en el mes de mayo, las encuestas situaban al doctor Pastrana 21 puntos por encima de mis aspiraciones y hoy, seis meses después, nuestras propias encuestas y las de la Presidencia de la República muestran que estoy 6 puntos por encima del candidato del sector pastranista del conservatismo. Es decir, subimos 27 puntos. Cómo puede afirmarse que la campaña no arranca con semejantes resultados? Aspiro a convencer a los dirigentes que hoy me acompañan para que, además de su valioso concurso, convoquemos a otros sectores sociales tradicionalmente abstencionistas. Precisamente, la estrategia de mi campaña ha sido llegar también a esos sectores y abrir nuevos espacios de diálogo en universidades, gremios, asociaciones. Ahora que el Partido Conservador le dio el respaldo a Andrés Pastrana, cree usted que es un rival que lo obligue a ir a una segunda vuelta? Hay gente en Colombia que tiene una admirable capacidad de sorprenderse con las cosas normales. Quién no sabía que la Convención Conservadora del sector pastranista del conservatismo proclamaría a Pastrana, como en efecto lo hizo la semana pasada? Lo que hubiera resultado realmente novedoso y democrático es que la convención hubiera escogido el procedimiento de la consulta popular, como lo hizo el liberalismo, para seleccionar de manera transparente y participativa al candidato conservador o que en la convención organizada por el doctor Pastrana se hubieran hecho presentes el doctor Alvaro Gómez Hurtado y los precandidatos conservadores. Lamentablemente, no fue así. Por lo demás, estoy seguro de lograr el respaldo entusiasta del liberalismo y de otras fuerzas políticas, pasada la consulta interna, para ganar por KO en la primera vuelta.

3. En el plano internacional, cómo nos afecta o beneficia la muerte de Pablo Escobar? El país debe aprovechar el espacio de opinión internacional positiva que se nos abrirá en los próximos días para hacer conocer la otra cara de Colombia: su nueva Constitución, quizá una de las más modernas del mundo; su economía, caracterizada por su solidez y estabilidad, y, sobre todo, su gente, el recurso más valioso con que contamos. Esa ola de opinión positiva también debe servirnos para obtener un mayor compromiso de la comunidad internacional en la lucha contra el narcotráfico y para favorecer los procesos de integración e internacionalización del país. Qué aportes le dejó el viaje del que acaba de regresar? No nos hemos dado cuenta de la importancia de Colombia en el contexto internacional. Por estar concentrados en los pequeños detalles hemos perdido la dimensión de lo que Colombia representa, de la forma en que la comunidad internacional nos observa. Mientras a Colombia la miran con telescopio desde afuera, nosotros estamos concentrados en mirarla con microscopio. Debemos superar esta contradicción. Si Colombia quiere salir adelante debe pensar en grande. El presidente Salinas, por ejemplo, me decía que está convencido de que Colombia puede jugar en los mismos escenarios que México: en la comunidad del Pacífico, en el Grupo de los Tres, y a través de este último ingresar al Nafta, vinculación que de entrada le generaría más de 150.000 nuevos empleos, como lo ha entendido el ministro Santos.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.