EL PUENTE QUEBRADO

EL PUENTE QUEBRADO

Se volvieron muy frecuentes, la verdad sea dicha, las informaciones sobre las deficientes condiciones de las obras públicas distritales, por fallas en los diseños, o en los trabajos mismos, o en la interventoría sobre su ejecución. Basta citar el complicado caso del puente de la 92, por donde ha sido indispensable interrumpir el paso en varias ocasiones, además de las repavimentaciones urbanas, que realmente no han servido para nada. Para asombro de los bogotanos, se agrega ahora el caso del puente peatonal de la calle 80 entre las carreras 91 y 92, de 35 metros de longitud, que se derrumbó totalmente al ser golpeado por el brazo metálico de una grúa de la Empresa de Energía. Los resultados de este accidente no dicen muy bien, en realidad, de la resistencia y especificaciones del puente peatonal, tan débil para resistir a un percance que puede llamarse menor, y sólo hay que celebrar que no hubiera habido víctimas.

06 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

No es, por cierto, el primer caso de esta naturaleza. Ya otro puente había sido derribado por una tractomula, en las inmediaciones de la Escuela de Policía, hace alrededor de tres años.

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