RASTRO DE LOS HECHOS

RASTRO DE LOS HECHOS

Hace poco más de 20 años, a raíz de las elecciones presidenciales que ganó el entonces candidato Misael Pastrana Borrero, don Roberto García-Peña escribió esta carta abierta dirigida a sus nietos Roberto Posada, Daniel García y Rodrigo Pardo, que publicamos a continuación como un homenaje al ilustre periodista fallecido el lunes pasado y quien por tanto tiempo ocupó esta columna del Rastro de los Hechos . Lo que en este domingo ocurre en Colombia es raíz vital del quehacer y el hacer de la patria. Porque en el acto de formarle a esta las instituciones que la representan y han de servirle de cauce a la opinión de su pueblo, está una de las esencias cabales de la nación de que ustedes --apenas alba de incipiente destino-- harán mañana activa parte, quizás -- por qué no?-- guiadora. Entonces entenderán mejor por qué el ejercicio democrático que hoy se cumple, expresa tan plena y hondamente lo que es y ha sido Colombia: un acuerdo de voluntades en orden a procurar --dentro de la libert

05 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Por razón de haber nacido en hogares que tienen una tradición de fe en estas vivencias tan puras --no para todos evidentes y presentes-- es posible que la emoción y el sentimiento se les vayan creando en la dimensión de los que han sido sentimiento y emoción en la casa de los padres y más antes, en la de los abuelos, y aun, todavía un poco más atrás, en las de los bisabuelos. Porque también por estos caminos de la sangre, que son vías abiertas del corazón, suelen viajar las ideas, y quedarse y renacer y perpetuarse. Por ello seguramente mañana, cuando lo de hoy sea para ustedes lejana memoria, acepten que todo aquello en que creen y todo cuanto sienten, viene de una continuidad humana; es fruto de un proceso de vidas y de años, lo cual les dará buen fundamento para suponer que algo que ha sido tan constante en el devenir familiar, debe de tener mucho de verdad. Y así les nacerá --viviente y vehemente--la fe, sin la que no les sería dado encender el fervor; de faltar el cual todo acontecer humano carecería de importancia. Porque sin pasión --claro que noble y alta y buena-- nada les sería posible ni grato. Y como de una pasión de esas calidades y de esa calidez se trata, es por lo que en este día en que la patria reúne una vez más en consulta soberana la asamblea de los hijos, es por lo que verán ustedes cómo los que más cerca están al cuidado de sus destinos, toman activo y vivo partido, y promueven el interés de otros y buscan la alegría de una victoria, porque en la calle, en las plazas, en los caminos, se congrega el pueblo para decidir; para detenerse a pensar qué es lo que más le importa, y cuál ha de ser el mejor rumbo de su ansiedad. Y en cuanto el pueblo es la patria, es con ella con quien esteremos en esta jornada, a la que sus ojos y su corazón y su razón, apenas entreabiertos, se asoman ya curiosamente, sin entender, acaso, que en esa misma curiosidad apunta ya la vislumbre iluminante de una esperanza.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.