MEDIO SIGLO SOBRE RIELES

MEDIO SIGLO SOBRE RIELES

Acaban de cumplirse cincuenta años de la construcción de uno de los más famosos itinerarios férreos de la historia: el tren de la muerte , entre Tailandia y Birmania, inmortalizado en la película El puente sobre el río Kwai. Veteranos de la Segunda Guerra Mundial, tanto los japoneses que ordenaron su construcción como los prisioneros aliados que la materializaron, recuerdan, estos días, los terribles sacrificios humanos que costó la línea férrea.

04 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Las condiciones infrahumanas, la dureza de los soldados japoneses y las dificultades propias del terreno montañoso y selvático, causaron miles de muertos, lo que propició el bautizo de la obra como el tren de la muerte .

La construcción del mismo ha sido inmortalizada en varios libros, novelas y relatos cinematográficos, el más famoso de los cuales es la película de 1957 El puente sobre el río Kwai.

Este puente o, para ser más exactos, una réplica del original construida posteriormente, es ahora uno de los atractivos turísticos más importantes de Tailandia, en la provincia de Kanchanaburi, situada a unos cien kilómetros al oeste de Bangkok.

Uno de los libros, escrito por un ex prisionero de guerra australiano, quiere mostrar en el título la tragedia de la construcción del tren: Un muerto por cada traviesa .

El tren fue ideado por el ejército imperial japonés para transportar suministros militares desde Tailandia hasta sus tropas acantonadas en Birmania.

La construcción de los 415 kilómetros de vía férrea, parte de ella bordeando el río Kwai, se inició en junio de 1942 y para ella se utilizaron trabajadores forzados de diversos países de Asia y prisioneros de guerra aliados de varias nacionalidades, principalmente británicos, australianos, holandeses, norteamericanos y neozelandeses.

La prisa que tenían los japoneses por concluir la construcción les indujo a imponer severas y a veces inhumanas condiciones de trabajo a los esclavizados trabajadores, lo que causó la muerte de casi 100.000 asiáticos y más de 16.000 prisioneros de guerra.

Hace poco, las autoridades birmanas lanzaron la idea de reconstruir el tren para aumentar los intercambios comerciales y mejorar las comunicaciones terrestres entre este país y Tailandia.

El problema es el de que dada la dificultad del terreno se necesitaría una gran inversión económica para llevar a cabo el proyecto, a lo que en principio no se oponen las asociaciones de veteranos de uno u otro bando que tomaron parte en la obra hace 50 años.

Por una parte, el trazado actual, que sólo se utiliza hasta poco antes de la frontera con Birmania, en la parte tailandesa, no serviría, ya que en algunos tramos es muy peligroso.

Se requeriría, por tanto, un nuevo trazado, lo que elevaría a muchos millones la inversión necesaria, que ni Birmania ni Tailandia parecen estar en disposición de pagar.

Algunos técnicos aseguran que el trazado diseñado por los ingenieros japoneses no era el más indicado.

La razón está en que el ingeniero jefe y sus principales asesores murieron en un accidente de avión cuando efectuaban un reconocimiento previo del terreno y la responsabilidad de la construcción cayó en manos inexpertas.

Sólo los turistas usan ahora el tren de la muerte , que avanza sobre una vía estrecha, a veces situada sobre puentes de madera que crujen al pasar el tren y obligan a éste a desplazarse a una velocidad mínima.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.