ESCOBAR MURIÓ DE SIETE BALAZOS

ESCOBAR MURIÓ DE SIETE BALAZOS

A las 2:51 de la tarde de ayer (la hora está escrita en el diario de campaña de un oficial del bloque de búsqueda) terminó para el país una de las fases más cruentas y angustiosas en la historia de la lucha contra el narcotráfico. A esa hora fue abatido Pablo Escobar Gaviria, el hombre más buscado del mundo. Un comando de asalto integrado por 17 hombres se tomó la casa del barrio Los Olivos, del sector de La América, en el occidente de la ciudad, donde se ocultaba el jefe del Cartel de Medellín.

03 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Los miembros del Bloque de Búsqueda llegaron hasta allí guiados por la información que por la frecuencia reservada de radio del cuerpo especial armado emitieron detectives de la Dijin y del DAS, quienes siguieron a un joven que le llevaba el almuerzo al capo y a su guardaespaldas de mayor confianza: Alvaro de Jesús Agudelo, El Limón . Este último fue abatido junto con el narcotraficante.

Cuando la primera avanzada del comando, integrada por tres hombres del Cuerpo de Elite y dos de los llamados Hombres de Acero del Ejército entró a la casa tras romper la puerta del garaje, Escobar, quien se hallaba en la segunda planta de la casa, corrió hacia la azotea e intentó ganar el solar de una vivienda contigua que se encuentra en construcción.

Su escolta abrió fuego contra el comando, pero no logró sostenter la resistencia pues fue alcanzado con una ráfaga en el tórax y murió de inmediato.

Escobar, según el suboficial que encabezó la operación, disparó repetidamente una pistola Magnum, sin lograr precisar de inmediato su blanco. En el momento en que intentaba arrojarse fue alcanzado por uno de los francotiradores que guardaba el sector.

El capo cayó en el tejado de la casa contigua a la que él ocupaba. Vestía una camisa azul oscura, bluyín azul desteñido y su fisonomía se encontraba alterada. Tenía barba un poco abundante, el cabello largo y el estómago prominente .

La casa, demarcada con el numero 45D-94 de la carrera 79, tenía puertas de acceso y salida por ambos costados y un refugio subterráneo que se hallaba recubierto por piso de parqué en la sala de la planta baja. Escobar no logró llegar hasta allí porque el primer piso ya estaba copado por los hombres que habrían de abatirle.

Según una vecina, testigo excepcional de la operación, el muchacho que aparentemente llevaba el almuerzo huyó junto con dos hombres que supuestamente vigilaban el sector.

Estoy segura de que en la casa había también una mujer. La oí que gritaba Pablo, Pablo, Dios mio, qué hacemos , dijo una muchacha residente en el sector.

La Policía confirmó que en el sector fue retenida una joven que aparentemente visitaba la casa donde se ocultaba Escobar, pero aclaró que hasta ahora se está haciendo una indagación preliminar.

Un miembro de la Unidad Móvil de Fiscalía que colaboró en la diligencia del levantamiento precisó que Escobar recibió siete impactos de arma automática, cuatro de ellos en la cabeza.

El sector estaba incomunicado. Antes de emprender el asalto, la Policía cortó las redes telefónicas para evitar que alguien alertara al capo.

Las autoridades locales no tuvieron aviso previo. El coronel Luis Ernesto Gilibert Vargas, comandante de la Policía Metropolitana, dijo haberse enterado de la novedad a través de una radioemisora de la ciudad.

Por qué lo hallaron Si bien la Policía difundió una versión oficial en el sentido de que la casa fue detectada gracias a la intervención de una llamada que el martes último Escobar habría hecho a la cadena radial Súper para protestar porque el Gobierno de Alemania se negó a recibir a su familia, subsisten dudas sobre la exactitud de esta especie.

Periodistas de esa cadena aseguraron que Escobar no llamó, sino que envió un casette en el que él grabó el mensaje.

Un oficial del Ejército adcsrito al Bloque de Búsqueda señaló que el sector de La América había sido rondado por agentes secretos en desarrollo de seguimientos a familiares del capo y a mensajeros que éste solía enviar a la cárcel de Itagí, donde se encuentran confinados su hermano y algunos de los hombres que se fugaron con él de la cárcel de La Catedral.

Según sus declaraciones, fue neutralizado el correo que el martes 30 de noviembre entregó a algunos medios de información locales una carta abierta de Escobar a los Pepes . Se abstuvo de comentar si esta operación estuvo apoyada en la colaboración de informantes motivados por la recompensa de 5.000 millones que ofrece el Gobierno.

No tienen madre? A las 3:15 de la tarde llegó al sector Hermilda Gaviria, madre de Escobar, acompañada por una de sus hijas y un nieto. En medio de sollozos, la mujer se abrió paso entre los piquetes policiales que prestaban allí una celosa vigilancia.

Los reporteros de EL TIEMPO pudieron escuchar cuando le decía angustiosamente a un agente que se interponía a su paso: Es que ustedes no tienen madre? ?Acaso no tienen corazón? A lo mejor no es él , le dijo un joven policía, en un doble intento por consolarla y por evitar que pasara. La mujer se puso de rodillas y dijo: Dios quiera que así sea .

Posteriormente se sentó sobre el sardinel de la acera, frente a la casa, y agurdó hasta 5:12 de la tarde, cuando los funcionarios de la Fiscalía sacaron el cadáver. Al reconocer el cuerpo de su hijo, rompió en llanto y se abrazó a sus familiares.

Según el plano oficial, el cuerpo de Escobar cayó sobre el tejado de la casa vecina hacia donde corrió al escuchar los primeros disparos. Los funcionarios que practicaron el levantamiento cubrieron el cuerpo con una sabana blanca y lo ataron con correas a una camilla. En una difícil maniobra lo bajaron a la calle.

Aún después de confirmada la muerte de Escobar, el sector parecía un área de guerra. Helicópteros artillados de la Policía y del Ejercito hacían vuelos rasantes sobre el sector de La América y con las puertas abiertas dejaban ver la ametralladoras empotradas a bordo.

Entre las decenas de personas que se agolpaban en el sector se dieron reacciones de contraste. Algunos aplaudieron a los destacamento que patrullaban las calles, mientras otros chiflaban y en son de burla coreaban Pablo, Pablo, Pablo... o se les voló.. se les voló .

Un grupo de hombres con trajes camuflados y boinas de color púrpura y otros enfundados en uniformes verde oliva y con sombreros de ala y fusiles terciados corrió frente a la multitud con brazos en alto y haciendo la V de la victoria.

Yo todavía no lo creo, tengo que verlo , decía un hombre que parqueó su taxi junto al puente de la quebrada Anadíes o María Cano, un canal artificial por el que corren aguas lluvias, situado a unos 50 metros del lugar donde culminaron los días de Pablo Escobar.

El cuerpo permeneció en la morgue de Medicina Legal hasta las 9:25 de la noche. A esa hora fue trasladado hasta la Funeraria Montesacro por un cortejo fúnebre escoltado por piquetes policiales.

Quiéranlo o no, se fue una persona importante para el país. Acabamos de perder el mejor hermano del mundo. Una persona como esa es muy difícil que se vuelva a dar , dijo su hermana Luz María a los periodistas que agurdaban allí.

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