NO SOMOS DELINCUENTES

NO SOMOS DELINCUENTES

En Sogamoso, a los habitantes del barrio Santa Bárbara los tratan con la misma desconfianza que en Estados Unidos a los colombianos.

30 de diciembre 1994 , 12:00 a. m.

A los integrantes de esta comunidad les toca cargar penosamente con la fama de vivir en el nido de la delincuencia de Sogamoso y no saben cómo lavar esa imagen que tanto daño les causa.

Levantado sobre la cima tutelar de la ciudad, al oriente, Santa Bárbara como barrio ya existía desde 1879, junto con San Martín, El Cristo y Santa Ana. Hacia 1860, el cerro estaba dividido en dos propiedades principales, uno de cuyos dueños, Vicente Torres, cedió buena parte de su predio al municipio para que las gentes más pobres edificaran sus casas. En 1863 el alcalde Esteban Pinzón hizo la repartición de los lotes y así comenzó a poblarse el lugar.

La presencia durante muchos años atrás de algunas personas indeseables en medio de esta comunidad, integrada por gente humilde pero trabajadora, marcó, como con tinta indeleble, a sus 1.500 habitantes. Y hasta hoy esa mala fama los persigue.

Declararse habitante del barrio Santa Bárbara es cerrarse las puertas, por ejemplo, para quien busca empleo porque, sin ninguna consideración, ya es tenido como elemento peligroso, sujeto de malas costumbres, dijo Pablo Antonio, presidente de la junta de acción comunal, extrabajador de Acerías y padre de tres hijos profesionales.

Los del centro nos tienen como aburridos con ese tratamiento que nos dan, nos miran mal. Sí, hay una familia de malos antecedentes, pero por eso no todos somos delincuentes , dijo una señora. Anotó que por tener en este lugar su residencia la gente pobre de la ciudad, como zapateros, coteros, albañiles, pequeños empresarios, constructores, lustrabotas, ingenieros, enfermeras, carpinteros, etc.

En Sogamoso a los de Santa Bárbara nos miran como en los Estados Unidos miran a todos los colombianos , dijo Fanny, dueña de una tienda, para quien los malos comportamientos de unos pocos no tienen porqué enlodar la conducta de toda una comunidad. Yo tengo un hijo profesional y él tuvo que irse de aquí por el pecado de ser de Santa Bárbara , contó la misma señora y anotó que en todos los barrios, hasta en los de mejores familias, hay gente que obra mal, pero en Sogamoso los que cargan con la mala fama son los de Santa Bárbara.

Para Maricela, de catorce años de edad, Santa Bárbara es un barrio muy bonito, donde no hay inseguridad. Los del centro hablan mal de nosotros, pero yo no les paro bolas porque no es cierto , dijo.

Principales necesidades Santa Bárbara quiere quitarse esa gratuita imagen. En ese propósito sus dirigentes comunales han luchado por hacer obras para el desarrollo del sector, logrando en algunas oportunidades el concurso de la administración municipal. Los alcaldes Jairo Calderón y Adolfo Figueroa les han colaborado.

En 1973, siendo alcalde Jalil Yunis, se inauguró la escuela Santa Bárbara, que hoy necesita de la dotación del restaurante escolar, de la construcción de nuevas aulas y del nombramiento del profesor para abrir el cuarto grado. Para darle seguridad a su escuela lograron construir su encerramiento con malla metálica. Esperan terminar el salón cultural, proyecto que contaba con cuatro millones de pesos en el presupuesto municipal, pero que el alcalde Luis Guillermo González Luque les quitó trasladándolos para otro sector.

Han pavimentado varias vías, pero ahora se empeñan en darle ese tratamiento a la carrera 5a. entre calles 11 y 13, para lo cual González Luque, en la última semana de su gobierno, alcanzó a ofrecerles la asignación de unos recursos.

Un buen aporte para mejorar la imagen del barrio frente a los habitantes del centro, sería la instalación de un Centro de Atención Inmediata, CAI. Nosotros no lo necesitamos porque aquí no hay inseguridad, simplemente para que quienes nos visitan se sientan seguros , dijo Fanny, la dueña de la tienda.

El presidente de la junta comunal, Pablo Antonio, lamenta que la comunidad ahora no responda a los llamados que trabajar en programas de mejoramiento del sector. Antes, cuando los políticos nos tenían del cuero de la jeta detrás de ellos ofreciéndonos auxilios por montones, la gente respondía, porque buscaban becas, ahora no , dijo el dirigente al anotar que el barrio pudiera estar mejor si todos los habitantes se integraran entre ellos mismos y respondieran a los llamados de la acción comunal.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.