EL PROGRESO, EN UN DILEMA

EL PROGRESO, EN UN DILEMA

Al parque infantil del barrio El Progreso, sector Seminario, al que ninguna de las administraciones municipales ha visto como parte integral del municipio de Duitama, le salió dueño.

30 de diciembre 1994 , 12:00 a. m.

Hace 22 años el urbanizador de ese sector, de palabra, dejó una zona verde con destino a la construcción de un parque infantil. Entre 1987 y 1988 la comunidad emprendió los trabajos, contando con aportes del gobierno departamental y municipal, lo mismo que con los resultados económicos obtenidos en rifas y bazares. Se hizo el kiosko que ha servido para reuniones de la junta comunal y para actividades varias del sector.

Hace un año apareció Elsa Fernández, hija del urbanizador, reclamando, a través de avisos radiales vendiendo unos lotes, cuya dirección coincidia con la que hoy tiene el parque. Los directivos de la comunidad fueron demandados por apropiación de bienes ajenos.

El abogado Héctor Julio Becerra Ruiz se ofreció, sin cobrar ninguna suma, para llevar la representación legal de la comunidad en este caso y defender sus derechos.

A este lío se suman el estado de las calles del barrio, la carencia de teléfono comunitario y de un puesto de salud, la inseguridad y las deficiencias en los servicios de acueducto y energía eléctrica, problemas que desde hace varios años hacen parte del menú de necesidades insatisfechas de esta comunidad, situada a pocas cuadras del centro de la ciudad.

Aurora Soto de Díaz, quien desde hace 18 años vive en El Progreso, comenta que la única vía pavimentada, la calle 12, fue una obra que se logró con el concurso de todos los vecinos.

Abandono total Directivos de la acción comunal no entienden las razones que llevaron a la administración municipal a trasladar este año una partida de nueve millones de pesos, incluidas en el presupuesto municipal, para pavimentar las calles del barrio. Seguramente lo hicieron cuando en una reunión en la que participó el secretario de obras públicas, Angel Rafael Monroy, advertimos que la comunidad no aceptaba que a las apropiaciones del Concejo se les diera un manejo político , dijo Pioquinto Rincón, fiscal de la acción comunal. Antes de esa reunión el funcionario municipal se había comprometido con el barrio en la realización de las obras de pavimentación, después no volvió por el sector.

El abandono en que se encuentra el barrio El Progreso, sector Seminario, se refleja en el estado de sus calles, todas convertidas en verdaderas trochas, Autodefensas A los habitantes del barrio El Progreso, sector Seminario, les tocó crear, hace dos años, su propio sistema de autodefensa para defenderse de un presunto maleficio que contra la mayoría de ellos estaban haciendo desconocidos.

Esto se originó cuando los dirigentes comunales, con el respaldo de los vecinos impidieron el cierre de la calle 12A, con la construcción de unas viviendas.

Luego de derribar la construcción ilegal, frente a las puertas de entrada de varias casas del sector aparecieron riegos de tierra, sal y azufre, lo que dio para advertir que se les estaba haciendo blanco de una brujería. El temor cundió por el barrio. La comunidad se movilizó. Los vecinos, debidamente armados, conformaron equipos de vigilancia nocturna para capturar a los espiritistas y hechiceros. Tras un mes de estar al acecho, los brujos no cayeron y la calma retornó a la comunidad.

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