HACE POCAS SEMANAS LA PERSONERÍA DISTRITAL

HACE POCAS SEMANAS LA PERSONERÍA DISTRITAL

Hace pocas semanas la Personería Distrital solicitó la suspensión de siete funcionarios de la Secretaría de Tránsito en Alamos por irregularidades en el proceso de revisión de vehículos. Entonces pareció vislumbrarse la posiblidad de que la tramitología y la corrupción iniciaran su deceso. Sin embargo, de nada han valido las sanciones, las quejas y los cambios. La situación sigue siendo la misma. O peor, en tiempos de diligencias masivas. El cambio de placas, una gestión que en circunstancias normales no demoraría más de media hora, tarda hoy cerca de 6 horas, con suerte. Primera estación

02 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

El viacrucis que viven los que van a hacer el cambio de placas se inicia en una fila de personas que sobrepasa las tres cuadras de larga. Esperan poder llegar a la ventanilla y pagar los 24 mil pesos (que vale el cambio) en el Banco del Estado, sede Alamos.

Estando en la fila pasan, por el lado de las personas, las señoras que venden los dulces y preguntan: chicles? dulces? y en voz baja le hacemos papeles?, le vendemos el puesto?, qué necesita? Mientras en la fila se encuentran infiltrados unos personajes, con pinta bien identificable, que están guardando el puesto al mejor postor. Una vez las señoras averiguan quién está interesado en sus servicios, se lo dicen a los personajes de la fila.

Segunda estación Ellos venden el puesto SM, es decir, Según el Marrano . Puede costar entre dos mil y cinco mil pesos el lugar en la fila. Entretanto, la gente que sí está haciendo cola desde temprano ve pasar por su lado uno a uno a los sujetos que antes hacían fila, quienes van recogiendo los recibos de consignación entre los usuarios, que por estar de afán han recurrido a los tramitadores. Una vez completan un paquete de 10 o 15 recibos, entran al Banco, como Pedro por su casa, por las narices de los celadores, sin que éstos se inmuten .

Tercera estación Cuando el usuario común y corriente logra llegar a la ventanilla, se da cuenta de que de dos cajeros que atienden a un centenar de personas, uno de ellos se dedica exclusivamente a los papeles de los tramitadores.

Consignar 24 mil pesos, una diligencia que comenzó a las 9:30 de la mañana terminó a la 1:30 de la tarde. Es decir que se requirieron cuatro horas para hacer la primera parte del trámite para obtener las placas.

Cuarta estación Sin embargo, el viacrucis no termina allí. Una vez sale del Banco del Estado el usuario debe pasar a la sede de la Secretaría de Tránsito (ubicada a pocos metros), a una nueva ventanilla en donde registrará el carro y solicitará el cambio de las placas.

En esta sede una nueva cola lo espera y las escenas anteriores se repiten. Sujetos con pinta que todo el mundo distingue y que generan desconfianza, preguntan a los de la fila si necesitan algún trámite: Se lo hago en 15 minutos por 15 mil pesos. Le consigo el papel que necesite. En esta nueva cola, la espera es de dos horas más. Paradójicamente, una vez que el usuario llega a la ventanilla, la diligencia no tarda más de 5 o 10 minutos.

Ultima estación Luego, al final de la jornada, seis horas después, el dueño del vehículo se da cuenta que el tiempo que se demoró en las dos ventanillas no rebasó la media hora y que la demora se debió a las colas que debió sufir más de medio día.

Cómo es? Lo malo del caso es que esta situación no sólo se presenta con el cambio de placas. Cualquier vuelta de tránsito se demora el doble o el triple de lo que realmente debería ser.

El problema: dentro de estas diligencias hay una organización de tramitadores que monopolizan las gestiones. Ellos tienen prelación en las filas, las ventanillas y los horarios. Además, tienen acceso a la papelería así el banco ya haya cerrado sus puertas.

Los celadores no les ponen trabas y por el contrario los defienden y a varios metros a la redonda no se encuentra un solo policía.

Es un círculo vicioso. Las filas no avanzan porque los infiltrados cuelan a quienes les compran el puesto, de tal modo que cada dos o tres personas hay un infiltrado, que una vez vende el puesto regresa atrás y comienza a hacer fila de nuevo.

Así, si usted va en la fila y tiene adelante dos o tres personas en breve tendrá seis o siete que habrán comprado el puesto, por cuanto los tramitadores dejarán colar a todo el que pague. A ésto se le suma que los cajeros no pueden atender a toda la gente que hace fila, porque uno de ellos se dedica a atender los arrumes de 10 y 20 consignaciones que les pasan los tramitadores.

El problema se mantiene porque siempre hay personas que no puedan estar por horas en la fila y contratan a quien les garantiza que sus trámites no demorarán más de media hora. El Tránsito, por su parte, parece que se hace el de la vista gorda.

Y como si fuera poco...

Como si el problema de las colas fuera poco, los aguaceros de estos días ocasionaron un bloqueo en entre el computador de Paloquemao y las terminales de las seccionales de Alamos y Automóvil Club.

Este bloqueo, cuyo daño se centra en los pares telefónicos, ha generado fallas en los sistemas haciendo que las diligencias se realicen manualmente, lo que se traduce en una demora en la programación de entrega de placas.

Para tratar de disminuir las fallas en la comunicación, la Secretaría de Tránsito y Transporte (STT) se unió al sistema de la Alcaldía Mayor.

EL TIEMPO intentó comunicarse durante dos días con el Secretario de Tránsito, Carlos Augusto Trujillo, para conocer las medidas que se están tomando con respecto la demora en el trámite de las placas y demás diligencias de tránsito. Sin embargo, no fue posible localizarlo.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.