LOS ESCOBAR BUSCAN QUIÉN LOS RECIBA

LOS ESCOBAR BUSCAN QUIÉN LOS RECIBA

Mientras los familiares de Pablo Escobar intentaban ayer hacer contacto con diferentes embajadas para gestionar el asilo político, el grupo clandestino Perseguidos por Pablo Escobar (Pepes) anunció que reactivará sus acciones militares. Hasta ayer, entre tanto, ni el Gobierno ni la Fiscalía habían tomado una determinación sobre la seguridad para los familiares del confeso narcotraficante.

01 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

oficiales dijeron ayer, por su parte, que la familia de Escobar permanecerá durante varios días Bogotá para gestionar una posible salida del país.

El pasado lunes, María Victoria Henao, esposa del capo, pidió en una carta a la Organización de Naciones Unidas (ONU) la protección para su familia.

A su turno, los reclusos de la cárcel de Itagí enviaron una carta al presidente Gaviria, en la que dicen que, a pesar de su voluntad, la pacificación del país no se logrará mientras no se persiga efectivamente a los integrantes del cartel de Cali y acusaron a los Pepes de realizar más de 1.500 homicidios en Medellín durante este año.

Fuentes oficiales dijeron que la situación de los Escobar es difícil, en razón a que ningún país se compromete a recibirlos.

Las autoridades de extranjería de Colombia dijeron ayer que si los Escobar llenan todos los requisitos de ley, pueden abandonar el país en cualquier momento.

Voceros de la Fiscalía dijeron ayer que, inicialmente, se estudia la posibilidad de que los Escobar sean protegidos con dos miembros del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y otros agentes de la fuerza pública que designe el Gobierno.

No obstante, ayer no se había adoptado una determinación final al respecto.

Reanudarán acciones Ayer en Medellín, la clandestina organización terrorista Pepes anunció la reactivación de sus actividades con el objetivo de contrarrestar un supuesto plan del prófugo jefe del cartel de Medellín para secuestrar a hijos y familiares de políticos y de miembros de las Fuerzas Armadas.

El anuncio está contenido en un mensaje de cuatro puntos, que ayer era evaluado por los organismos de seguridad, en el cual además de denunciar las intenciones de Escobar de secuestrar para ejercer presión ante el Gobierno en futuras negociaciones y obtener beneficios, atribuye al capo el asesinato de Guillermo Blandón, ex integrante de nuestra organización muerto recientemente en Bogotá.

Igualmente, manifiestan que nunca han tenido la intención de atacar a la familia de Escobar, pero advierten que de poner éste en marcha su plan de secuestros procederán a responder de la misma forma.

También dicen que el atentado al edificio Altos del Campestre, donde estuvo bajo protección de la Fiscalía la familia de Escobar, fue un montaje de Juan Pablo Escobar para mostrar a su familia como víctima de los Pepes y precipitar su salida del país.

Este comunicado aparece ocho meses después de que el grupo anunció su disolución definitiva, argumentando que habían cumplido su objetivo militar contra Escobar y por el rechazo que encontraron en el alto Gobierno, que ofreció millonarias recompensas a quien denunciara a cabecillas e integrantes de esa agrupación clandestina.

A pesar del anuncio, los atentados contra personas e intereses económicos de allegados al cartel de Medellín siempre llevaron a pensar a muchos que los Pepes nunca se desmovilizaron.

Sin embargo, para voceros del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) seccional Antioquia, los nuevos ataques contra propiedades de personas cercanas a Escobar o a los reclusos de Itagí eran retaliaciones entre miembros de la misma organización, quienes tras el asesinato de los hermanos Moncada y Galeano se han asociado en varios grupos, todos enemigos de Escobar .

Durante sus tres meses de actividad pública, los Pepes perpetraron catorce ataques contra las propiedades de Escobar, sus familiares y allegados. La organización clandestina destruyó varias residencias, una galería de arte, una valiosa colección de autos antiguos, una discoteca y un edificio.

A lo anterior se agregan más de sesenta crímenes contra colaboradores y allegados al capo, así como los asesinatos de cinco abogados, entre ellos Guido Parra y su hijo Guido Andrés, y Salomón Lozano Cifuentes.

Parcialidad Los reclusos de la cárcel de alta seguridad de Itagí denunciaron ayer lo que para ellos es parcialidad de la Fiscalía en su lucha contra el narcotráfico.

En una carta enviada al presidente Gaviria, los 17 hombres de confianza de Escobar manifiestan que pese a la voluntad del Presidente por obtener una pacificación del país mediante el establecimiento de una política penal coherente, la Fiscalía tiene por objetivo proteger a los miembros del cartel de Cali.

Igualmente, aseguran que ninguno de los integrantes de la organización de Cali se someterá a la justicia, pues la Fiscalía no los investiga, y la Policía Nacional en vez de perseguirlos, los protege .

Insistieron en que mientras no se persiga y no se ofrezca recompensa por los miembros del cartel de Cali, estos no se entregarán, puesto que sólo buscan el indulto y el señor Fiscal ya quiere concedérselos, pues no de otra manera se explican sus declaraciones .

Y reiteraron que los Pepes han asesinado en Antioquia a 1.500 personas sin que hasta ahora se adelante una investigación, pese a los testimonios y pruebas presentados por ellos a las autoridades.

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