HILOS DE LA ESTRATEGIA DEL CARACOL

HILOS DE LA ESTRATEGIA DEL CARACOL

El año pasado me vi obligado a partir de Europa hacia Colombia donde tengo nexos familiares. En este momento sólo me arrepentía de una cosa: no poder asistir al festival de cine ibérico y latinoamericano en Biarritz. Durante este evento, Colombia fue representada oficialmente por la película de Sergio Cabrera, La estrategia del caracol, la cual me moría por ver.

26 de diciembre 1994 , 12:00 a. m.

Esta película recibió en Europa una avalancha impresionante de premios en las salas más exclusivas durante la época de Navidad. Mi sentimiento se convirtió en realidad. Largas filas se veían delante de las taquillas una hora antes de que la función empezara. Los calurosos aplausos se oían al finalizar la película, el joven Cabrera era fotografiado en todos los ángulos y accedía a entrevistas a los periódicos más reconocidos, al igual que cualquier estrella de cine o jefe de estado. Esto fue algo nuevo e impactante para el cine colombiano, y nos preguntamos si ésta es la oportunidad que le abrirá las puertas al cine nacional, el cual, privado de la ayuda del Estado e injustamente discriminado a nivel nacional, ha pasado momentos de fuertes crisis.

La crítica hizo grandes elogios a la película y sus cualidades. Me permitió anexar a este concierto de elogios mi crítica personal. Dos cosas me llamaron la atención en particular; primero, la concepción que con razón habla de la tragicomedia. Evidentemente es una tragicomedia, y aquello que es menos aparente es la manera como estos dos elementos gemelos y antitéticos han sido dosificados y distribuidos. Tanto el productor, director, como el escenógrafo se empeñaron en separar lo cómico de lo trágico; un hombre viejo es atacado por una enfermedad y se queda paralizado cuando llaman a los vecinos para que lo socorran; veremos cómo examinan al muerto y oiremos decir palabras reconfortantes. Después vemos cómo otro intenta revivirlo a fuerza de palmoteos, como quien golpea un reloj que no funciona con la esperanza de que se ponga en marcha. El humor charlotiano no está muy lejos de esta escena.

Maniqueísmo? En otros momentos, el director ha separado la malicia y se resuelve a llevar lo trágico hasta lo patético, y esta secuencia casi insostenible y humana es cuando los arrendatarios puestos en alerta por un inquietante ruido se precipitan angustiados al cuarto del enfermo donde está su esposa... Yo quisiera seguir con mucho cuidado para preservar la carga de emociones de una escena que como muchas otras terminan con un efecto de sorpresa. Le llega entonces el momento al director de buscar un clima dramático y pasional más ambiguo, donde la ironía se ve temperada, más exactamente suavizada, por una impresión de malestar donde no se puede excluir la melancolía.

Nos encontramos con la escena que muestra a un monje en busca del demonio de la carne, el cual no cede a la justicia, ya que éste es otro de los personajes que conforman esta fábula explosiva, con el fin de bromear, seducir y enloquecer. Sin embargo, es una diversión tonificante. Si el autor no menosprecia la impertinencia e irreverencia no sería posible apreciar lo amargo y lo ácido. La vitalidad al máximo. Es de un optimismo cuidadosamente llevado para no alterar la realidad. El acento ha estado deliberadamente marcado sobre la ingeniosidad, la obstinación, el entusiasmo, al igual que la solidaridad sobre el infortunio de los arrendatarios de una casa con un propietario sin escrúpulos.

Ustedes seguramente dudarán: pero es una comedia esencialmente maniqueísta. De un lado observamos a un viejo digno, personificado por el padre de Sergio Cabrera (Fausto) a quien él le debe la iniciativa de la estrategia ; un abogado desinteresado que asume espontáneamente la defensa de los pobres y oprimidos; una prostituta con un gran corazón, etc. En otra parte vemos al propietario, caracterizado por un villano; a un juez corrupto y a viciosos oficiales de la policía. Aquí algunos apreciarán esta posición como algo simplista. Pero acaso no es que Dickens hacía lo mismo. El gran escritor también dividía a la sociedad de su tiempo entre buenos y malos, y forzaba situaciones, cada vez que lo creía útil, y sus protestas sociales caricaturescas con el fin de convencer, emocionar e indignar a los lectores? En lo que concierne a Cabrera, se inclina por la ironía a costa de sus personajes. Sin embargo, frente a aquellos que tienen su preferencia, esta ironía se cubre de ternura; una ternura que puede ir desde la compasión hasta la piedad. Esto en manera inversa es lo que él presenta a través de su cámara, los títeres grotescos que manipulan las cuerdas de nuestra sociedad, y su humor con una tendencia hacia el absurdo y la locura.

El otro aspecto de la película que atrajo mi atención, después de haber asistido a una segunda función, fue poder discernir sobre la formación como hombre de teatro del director de la Estrategia. Esto se nota con el cuidado con el que ha escogido y dirigido a sus actores, todos reclutados de la televisión, cuyo talento es evidente, o su selección de grupo, dándoles el privilegio al físico y observando comportamiento y actitudes.

Comedia satírica Ha tenido en cuenta la capacidad expresiva del actor. De otra manera ha subordinado la personalidad de cada uno de ellos a las exigencias de la escena, lo que quiere decir que todo lo que concierne a la vida lo aplica sobre la escena, las palabras graciosas y picantes revés de situaciones, quiproquos preferencia por los tiempos duros...

El cine al servicio del teatro? No...no... Es el teatro incorporado a los poderes del cine el que beneficia, da prestigio y fuerza a la imagen. A partir de la tercera parte, el ritmo se acelera más, la recitación va fuera de control y hace que la película vaya en un paroxismo in crescendo, el cual se sostiene hasta el desenlace final. Tratando de elaborar un suspenso cómico que hace que el espectador participe de la acción de manera más estrecha.

En la búsqueda de su juego ha empleado todos los elementos del lenguaje cinematográfico, mostrándolo de manera nítida: movimiento de cámaras, montaje paralelo, contrapuntos entrelazados entre interiores y exteriores (sugestivos y característicos de Bogotá), efectos especiales impecables y discretos, siempre adaptados a las características de la situación. Esto felizmente nos da una alternativa a las intempestivas demostraciones técnicas de los productos netamente norteamericanos que se muestran en ciclos continuos cada semana en los teatros de la capital, con el detrimento de verdaderas películas de autor (si ustedes me permiten sacrificar la tecnología profesional utilizada por la crítica europea...).

Se podría decir que a pesar de las innegables cualidades plásticas y de sonido, La estrategia se ha mostrado como una revelación, como un soplo o viento de generosidad, como una mezcla generosa que no me hubiera llegado como una fragancia de poesía y maravillosa diversión aferrada a lo cotidiano.

Empieza como un reportaje lleno de efervescencia sobre diversos hechos que conmueven a la opinión; la película trasciende de la comedia satírica a la italiana utilizando las extravagancias de la imaginación a una metáfora sobre las tensiones y pasiones de la vida contemporánea colombiana.

Así lo vemos nosotros: una medida dentro de la desmedida; un delirio organizado que nos parece más cercano al realismo mágico de un García Márquez, que a las tímidas adaptaciones filmadas de sus propias obras, como Crónica de una muerte anunciada y La cándida Erendira. Tan cierto es, que a nivel de ficción romancesca, una libre creatividad lo transportará siempre con eficacia por encima de una copia fiel sin imaginación.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.