Un comedor como caído del cielo

Un comedor como caído del cielo

Sin bombos ni platillos se inauguró, en Santa Marta, hace 15 días, una obra que cayó como una ayuda del cielo para un gran número de familias de desplazados que sentían olvidados, dicen ellos, hasta de la gracia de Dios.

28 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

En el barrio Divino Niño, un sector marginal de la ciudad, 453 pequeños cuentan con un lugar para tomar sus alimentos, estudiar, realizar actividades lúdicas, culturales y deportivas.

Es un sueño para estos pequeños, provenientes de hogares desplazados, que viven con problemas de desnutrición severa, golpeados por enfermedades diarreicas y respiratorias y sin las más mínimas condiciones de salubridad.

La obra se desarrolló gracias al convenio entre la Universidad del Magdalena y el Consejo Noruego para Refugiados, como parte del Proyecto Círculos de Aprendizaje (ver recuadro), que beneficia a la población vulnerable en la capital del Magdalena, donde se estima hay más de 70 mil familias de refugiados por el conflicto armado que vive el país.

Este lugar cuenta con un comedor escolar, que fue dotado de una cocina integral, administrada por la misma comunidad, además del espacio donde los pequeños pueden correr y jugar. Gracias a este comedor recibirán diariamente una alimentación balanceada, que les permita lograr un buen desempeño en sus actividades escolares.

También, la atención personalizada y la asistencia en salud serán muy importantes para asegurar su rendimiento y el desarrollo de las competencias básicas que les permitan vincularse sin traumatismos al sistema educativo.

“Es una bendición para estas familias que no tienen nada”, dijo Enilda Jiménez, funcionaria del Consejo Noruego para Refugiados de Santa Marta.

Desde el año 2005, el Proyecto Círculos de Aprendizaje ha respaldado la construcción de otros comedores escolares, tal es el caso del ubicado en el colegio del barrio Cristo Rey al noroccidente de Santa Marta, en la comuna Ocho.

“Las instalaciones que se están levantando en Cristo Rey beneficiarán a 303 niños. Ellos podrán recibir allí la alimentación y disfrutar de un espacio donde jugar y hacer deporte. La idea es extendernos a otros sectores de la ciudad”, puntualizó Sheila Sanín Pombo, coordinadora del programa.

303 niños podrán recibir en Cristo Rey la alimentación y disfrutar de un espacio donde jugar y hacer deporte”.

Sheila Sanín Pombo, coordinadora del programa.

¿QUÉ ES UN CÍRCULO DE APRENDIZAJE? El Proyecto Círculos de Aprendizaje es una iniciativa de protección a los menores de edad en condición de desplazamiento y vulnerabilidad que no pueden asistir a la escuela.

Este programa genera procesos académicos, sociales y personales, facilitando el ingreso del menor al sistema educativo mediante una metodología flexible y motivada por ambientes de aprendizaje, mediados por el afecto y la lúdica

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