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ORQUESTAS EN SU SALSA

El fenómeno en Cali no es nuevo. Y es en la Feria cuando más se nota. Desde hace 15 años, alrededor de congos, bongoes, trompetas y timbales se han formado conjuntos, bandas y orquestas. Cada año surgen grupos, y hoy el movimiento toma un ritmo intenso. Cerca de sesenta orquestas trabajan hoy el ritmo que se quedó atrapado entre los cerros tutelares.

29 de diciembre 1992 , 12:00 a.m.

En Latinoamérica es -según productores y músicos- la ciudad donde más se produce salsa actualmente. Cali está a la altura de Puerto Rico , dijo Héctor Emilio Ocampo, representante de varios conjuntos caleños. Pero la totalidad no corresponde a orquestas conformadas y reconocidas. De estas, 35 mantienen una actividad permanente y han grabado discos. Las otras son pequeñas agrupaciones que no tienen constancia. Para las grandes orquestas, el camino lo abrió hace 12 años el Grupo Niche, dirigido por Jairo Varela. Y de allí en adelante se desprendió un desfile de conjuntos que han alcanzado reconocimiento a nivel internacional. Están: Guayacán, La Identidad, La Banda Caleña, La Misma Gente, Son de Azúcar, Fórumal 8. Y como parte de las que sostienen un trabajo permanente: La Sabrosura, Los del Caney, Los del Palmar, Son de Euterpe, Caney, Yerbabuena, Canela, La Suprema Corte, Yancó, Mombassa, Bemtú, entre otras. Son notas que llegan hasta los mercados de Perú, Ecuador, Venezuela y México, donde el 50 por ciento de la salsa es colombiana, según Ocampo. Grabar un disco se convierte en el reto de los conjuntos. Es un trabajo que requiere una inversión cercana a los 15 millones de pesos, cuando se hace particularmente, de allí que gran parte de las agrupaciones no lo puedan hacer; mientras que a una casa disquera un Larga Duración le puede costar tres millones de pesos. En los últimos años las grandes compañías discográficas como Sonolux, FM, RMM y MP, han mirado las orquestas caleñas. Otro campo es el mercado de las funciones. Aparte del Grupo Niche y Guayacán, que han alcanzado plazas amplias, en el primer semestre de este año, la orquesta de Tito Gómez fue la más solicitada. Hay otras que tienen sus altibajos. La orquesta la Identidad, con cinco años de trabajo y tres éxitos de Feria, hoy en plenas fiestas no cuenta con buenos contratos. Y es que -según el director, Edgar Díaz del Castillo- no hay mercado para 25 orquestas. La proliferación de agrupaciones tiene sus pros y sus contras. En lo positivo se exige elevar el nivel para mantener presencia y como parte de lo negativo, se rebajan los precios porque los nuevos conjuntos cobran más barato , dijo José Norvey Arias, representante de la Orquesta D Caché. Otra cosa plantea Héctor Fabio García, de Guantanamera Record s, quien considera que sí hay mercado, solo que la competencia debe ser de calidad y no de cantidad . Al aumento del número de conjuntos ha ayudado la deserción de músicos de las orquesta conformadas, que desean crear sus propias agrupaciones. Es el casode Canela y D Caché, cuyas directoras salieron de Son de Azúcar; la división del Grupo Niche, de donde surgieron Los Niches, y Luis Carlos Ochoa, quien salió de la Gran Banda Caleña y creó Mombassa, además de las orquestas infantiles. Con tantos grupos, la escala de precios tiene de donde escoger. Por un espectáculo de salsa se pueden pagar 12 millones de pesos -lo que cobra el Grupo Niche-, y 8 millones, de Guayacán. De allí que su gran mercado esté en el exterior. Con esta tarifa, el grupo necesita tres funciones al mes para mantenerse. En promedio, el gran número de conjuntos cobran entre un millón y dos millones de pesos. Pero las pequeñas agrupaciones, ofrecen shows hasta por 200 o 300 mil pesos. Así, en este año son muchos los músicos que han tenido que comer cable . Sin embargo, García considera que el 80 por ciento de los intérpretes alcanzan a vivir de la música. Pininos con las notas En el movimiento salsero de Cali hay espacio hasta para los niños. Los talleres musicales de Luis Carlos Ochoa se han convertido en los semilleros de agrupaciones infantiles. Primero fue La Charanguita, creada hace cuatro años. Allí hay pequeños entre los ocho y 15 años, en su mayoría estudiantes de música en el Instituo Departamental de Bellas Artes. Los niños tienen mucho potencial, lo que pasa es que no están bien orientados y se trata de lograrlo , dijo Judith Gallego, directora de los talleres. Con ellos ya se ha grabado un disco sencillo y un larga duración. Y han tenido presentaciones en varios festivales de orquestas de la Feria. Cada función alcanza un precio de 700 mil pesos. Pero la experiencia no ha parado allí. Ochoa creó el Minison, con niños entre los cinco y ocho años, asistentes a talleres de música del Banco Popular. Llevan un año de trabajo y ahora cobran 300 mil pesos por espectáculo. Y después conformó Las Ardillitas, una orquesta femenina infantil que lleva tres meses. Pese a que en la mayoría son niños con pocos recuros económicos, aportan sus instrumentos musicales y uniformes. Para los pequeños las funciones no son nocturnas, los invitan a primeras comuniones, despedidas y fiestas infantiles. En la ciudad también está la experiencia de María del Carmen, aunque no aún no se tiene un trabajo continuado. Es una goma Como ensayos entre amigos inician las agrupaciones que van surgiendo en Cali. Son muchachos, generalmente, de barrios populares que posee sus instrumentos musicales y deciden iniciar la carrera. Luz Angela Romero, de Clave Latina, recuerda cómo hace siete meses, cuando inició el conjunto, no se tenía intenciones de presentarse en público. Luego la proyección cambió. Y ahora la idea es conseguir patrocinador para grabar un disco, aunque sea un sueño bastante difícil de realizar. Necesitamos un representante que permanezca solo con nosotros porque ahora tenemos uno que maneja varios grupos , dijo Luz Angela. El primer semestre es duro -plantea Ocampo, representante de la orquesta femenina Canela, que ya grabó su primer LD- pero depués que se mete en el mercado la situación cambia . Para los productores, se necesita un año de estabilización económica y de grupo. Pero por qué no empezar en una orquesta ya conformada?. Luz Angela explica que es difícil para los músicos pues siempre se busca crear un estilo propio y no llegar a algo ya hecho. La Sociedad, Kena Belé, Tamba Fuego, La Realidad, son algunas de esas agrupaciones que empiezan a buscar espacio en el movimiento musical de la ciudad. Y desde el año pasado, la Feria organiza para ellas el festival de Nuevas Orquestas. Toda una empresa En la onda de la orquestas también entraron las grandes empresas. Desde hace dos años se ha presentado el fenómeno en Cali. Y hoy entidades como Uniroyal, Ceat General, Warner Lamber, Facomec, Good Year, Varela, Chiclets Adams, Johnson & Johnson, Chevro Repuestos, Aluma, Banco Popular, Licores del Valle y Cartón Colombia, entre otras, tienen su propio conjunto. Son conformadas por trabajadores. La primera agrupación de empleados fue la Identidad, que nació en las Empresas Municipales de Cali (Emcali), y que ahora trabaja independientemente. Después surgió Cartón Colombia, creada hace dos años y que obtuvo el primer lugar en el festival Empresa Tropical, organizado en noviembre pasado por Paranova Films, entre 18 conjuntos de industrias. En su gran mayoría son dirigidas por músicos profesionales y vinculados a otras orquestas. Aldemar González, de Cartón Colombia, destaca como el grupo incursiona ahora en la creación de temas y arreglos. En promedio ensayan dos veces por semana. El nivel musical de los conjuntos no es muy grande, pero ha ido aumentando , señaló José Norvey Arias. Hay algo que preocupa a directores y representantes de las orquestas profesionales y es que se les está desplazando del mercado. Hay prelación para éstas agrupaciones en las empresas que ya no contratan conjuntos profesionales , dijo Arias.