Murió Marceau, el ‘Mago del Silencio’

Murió Marceau, el ‘Mago del Silencio’

El mimo francés Marcel Marceau, considerado el Charles Chaplin de las tablas, murió el sábado, a los 84 años. A lo largo de más de seis décadas, Marceau traspasó las fronteras con los gestos melancólicos y las historias sin palabras de su personaje Bip, de cara pintada de blanco, pantalones anchos, camisa marinera y apariencia frágil, pero llena de vivacidad.

24 de septiembre 2007 , 12:00 a.m.

“Francia pierde a uno de sus más eminentes embajadores”, declaró el presidente francés Nicolás Sarkozy.

Nacido el 22 de marzo de 1923, en Estrasburgo (Francia), Marceau hizo parte de la resistencia contra la ocupación nazi, durante la Segunda Guerra, después de que su padre fue detenido y enviado al campo de exterminio de Auschwitz, donde murió. “La gente que volvía de los campos de concentración no podía hablar, no sabía cómo contar –le dijo Marceau a Le Monde, en 1997– Yo me llamo Mangel (su nombre real) y tengo origen judío. Tal vez eso influyó en mi elección del silencio”.

Y lo llamaron el ‘Mago del Silencio’. Empezó su formación en artes decorativas. Se orientó hacia el teatro en la Escuela de Arte Dramático Charles Dullin. Su profesor Etienne Decroux fue clave en su giro hacia el mimo.

En 1947, fundó una compañía propia y creó a Bip, personaje que le permitió explorar a la sociedad moderna centrada en su dimensión trágica. Sus espectáculos alcanzaron dimensión internacional en los años 50. Marceau fue admirado como un par de Chaplin, su ídolo, y Buster Keaton, en Estados Unidos. Inventó la marcha contra el viento que inspiró el baile Moonwalker, de Michael Jackson, e influenció al bailarín ruso Rudolf Nureyev. Llevó sus pantominas al cine y tuvo papeles en Barbarella, de Roger Vadim (1968), y La Dernière folie, de Mel Brooks (1976).

En 1978, creó en París una Escuela Internacional del Mimodrama, para asegurar el relevo en su arte. Esta cerró en el 2005, por falta de financiación. Marceau fue distinguido con la Legión de Honor francesa. Y siguió en el escenario casi hasta el final. En el 2000, organizó Les Premiers Adieux de Bip (la primera despedida de Bip); en el 2002, Le retour du mime Marceau (la vuelta del mimo Marceau), y en el 2005 vino a Latinoamérica con Le meilleur de Marceau (lo mejor de Marceau).

Dicen que era un gran conversador y, pese a todo, afirmaba que “la palabra no es necesaria para expresar lo que se tiene en el corazón”.

‘Vivimos en un mundo lleno de ruidos’.

El artista presentó en Colombia, en septiembre del 2005, un espectáculo compuesto por dos obras: ‘Pantomimas de estilo’ y una muestra de Bip, su personaje principal.

En aquel entonces, tenía 82 años de edad y 61 de experiencia como mimo.

“Estamos viviendo en un mundo lleno de ruidos –comentó Marceau– y la gente necesita más silencio”.

Al referirse a su arte, afirmó que “el mimo logra mostrar lo visible y lo invisible (...) en esa comunicación se produce magia (...). Hablar con el silencio de muchas maneras es un arte que me hace feliz”, dijo.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.