CON PINTA DE REINA GRANDE

CON PINTA DE REINA GRANDE

Ni ella misma sabe qué le pasó. Un día, en lugar de usar un uniforme a cuadros, peinarse con cola de caballo y ponerse tenis blancos para ir a jugar en la clase de gimnasia del colegio Nuestra Señora del Rosario de Cali, Paola Andrea Arango tuvo que vestirse con perlas y terciopelo, someterse a sesiones de peinado y maquillaje, y aprender a ser reina.

15 de diciembre 1994 , 12:00 a. m.

Primero fue una academia la que le enseñó los más glamorosos trucos para ser soberana. Cómo pararse, cómo posar, cómo desfilar y hasta cómo contestar a las preguntas de jurados y periodistas.

Ella, como es una de las mejores estudiantes de cuarto de primaria de su colegio, no tuvo ningún problema en cambiar las familiares palabras de su vocabulario de niña por la extraña jerga real. Así, ya no dice papá y mamá como casi todas sus compañeritas, sino mis padres , como toda una soberana. También cambió la tradicional frase de despedida de una niña (que suele ser un plano adiós ) por un estudiado los espero en el Valle .

Y ni hablar de su forma de caminar, porque ahora tiene que tener en cuenta que lleva una corona en su cabeza y una banda que la acredita como Niña Colombia 1994-1995.

Esta reina, que participó con otra veintena de candidatas de todas partes del país, se hizo acreedora a un título que muchas jovencitas (y muchas mamás) quieren ostentar. Además de la corona, el cetro y el anillo de coronación, que ostenta con orgullo, la pequeña, de nueve años, ganó 300 mil pesos y la oportunidad de viajar con cinco pasajes, a donde yo quiera .

Es por eso que, según Paola Andrea (que se ríe porque tiene nombres reales), piensa ir a Cartagena, San Andrés, Miami y Las Vegas. Esta última ciudad me gusta mucho porque hay un coche de perlas y oro con caballos y todo; porque está el Cañón del Colorado y porque ahí construyeron la represa más grande hecha por el hombre .

Por ahora, su sueño dorado es crecer para poder ser reina de otra cosa. De cualquier cosa. Incluso Señorita Colombia. Y obviamente, el paso siguiente es ser odontóloga y, quién sabe, a lo mejor termina casándose algún día. Claro que por ahora, Paola Andrea Arango no piensa en los novios. Incluso tiene un mensaje para todos los niños y niñas del mundo: Yo quiero decirles que ahora lo más importante son los estudios, que se concentren en estudiar y no se pongan a ennoviarse .

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